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    Los Jaguar eléctricos de nueva hornada serán más caros, grandes y lujosos

    Los Jaguar eléctricos de nueva hornada serán más caros, grandes y lujosos
    Jaguar I-Pace Concept
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Jaguar va a abandonar la estrategia de competir con marcas Premium, y apuntará más alto, hacia marcas de lujo. Lo ha dicho el CEO, Thierry Bolloré, en una entrevista reciente. La gama de precios aumentará en consonancia, al entorno de las 100.000 libras.

    Durante varios años Jaguar ha sido un competidor de las marcas Premium alemanas, véase Audi, BMW y Mercedes-Benz. Se trata de un segmento de mercado muy lucrativo por sus márgenes y porque tiene unos volúmenes bastante interesantes. Y como otras marcas, Jaguar se está viendo incapaz de pelear en igualdad de condiciones.

    La marca renunció al objetivo de llegar al millón de unidades al año. Más bien están en el entorno de las 100.000 unidades. El CEO de Jaguar, Thierry Bolloré, ha admitido esa realidad, y que el futuro de la marca no va por competir en esa liga, sino en la inmediatamente superior, terreno de Porsche o Bentley.

    En una entrevista a Auto Express, Bolloré comentó sobre la gama actual de Jaguar que «son coche bonitos. ¿Se estará usted pregutando por qué no vendemos más? Se van a por un Audi o por un BMW». Las monarquías Premium alemanas se están quedando lejos, así que hay que ir más allá: más precio, menos volumen.

    La época dorada de Jaguar, hace unos años, es de cuando no había ese ánimo por competir (ni Audi ni BMW eran lo que son hoy) y el posicionamiento era más alto. La nueva gama eléctrica que aparecerá en 2025 e irá reemplazando a la de combustión interna será notablemente más cara.

    Se baraja el entorno de las 100.000 libras esterlinas, a lo que habría que añadir los impuestos. La idea es lograr un posicionamiento como el de los Range Rover de la marca hermana, bien posicionados, con unos precios altos y unos volúmenes interesantes desde el punto de vista de las cuentas.

    El único modelo de la gama actual de Jaguar que va a convivir en esa transición hacia los coches eléctricos es el I-Pace. Los demás serán de nueva factura, aunque no serán 100% Jaguar, la plataforma se va a elegir de un socio industrial externo que no ha sido revelado. Los diseños ya están aprobados, faltan las «tripas».

    Ya teníamos conocimiento que, a través del plan Reimagine, Jaguar Land Rover se iba a replantear su futuro. Jaguar se convertiría en una marca totalmente eléctrica y Land Rover tendría más tiempo para adaptarse. Antes de 2025 aparecerá el último Jaguar con motorizaciones tradicionales, porque luego no desarrollarán más.

    Los nuevos modelos tendrán una orientación más hacia el lujo, pero en una acepción moderna del término. Podemos esperar que habrá interiores de muy alta calidad, pero también alta tecnología, servicios añadidos para hacer al cliente la vida más fácil, puede que conducción semiautónoma avanzada... cosas por el estilo.

    Ese es el quid de la cuestión, volver a ser los originales. Bolloré indicó en esa entrevista que «los clientes ven el coche, les gusta, lo prueban, y siguen prefiriendo un Audi o un BMW. [...] Ese es el problema. La gente compra a los originales. Nosotros no somos originales». Jaguar necesita reencontrarse a sí misma.

    Thierre Bolloré, CEO de Jaguar Land Rover, durante la presentación del plan «Reimagine» (ARCHIVO)

    Además de ser eléctricos y más lujosos, podemos esperar modelos que, de media, sean un poco más grandes. Una de las características que están agradeciendo los clientes de Land Rover es contar con habitáculos más espaciosos. Eso nos da una pista, de berlinas y coupés deportivos no irá la cosa, se centrarán más en los crossover.

    Eso sí, Jaguar y Land Rover no van a competir entre ellas. La asociación de SUV y lujo ya está cogida por Land Rover. Jaguar tendrá un enfoque más dinámico y hacia la carretera, puede que más lujoso que Land Rover. Así, con una cartera de clientes modesta, se puede ganar más dinero, con coches más caros y obviamente con precios más inflados.

    Jaguar tiene por delante convencer a los clientes de marcas más caras para que se gasten el dinero en su marca. También tiene que convertir en pasado los problemas que arrastran, véase fiabilidad o valores residuales, algo de lo que son conscientes, y que bajo la batuta de Thierry Bolloré puede ser posible en un tiempo relativamente corto.

    Fuente: AutoExpress