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    Los Tesla Model S y Model X tienen un punto débil: sus pantallas táctiles

    Placa de la MCU de Tesla, con memoria eMMC flash

    Según los coches van acercándose más a los ordenadores, más van experimentando problemas relacionados. Las agencias reguladoras de Alemania y Estados Unidos están investigando qué pasa con las pantallas táctiles de los Tesla Model S y Model X, que acaban quedando inservibles.

    Una de las características distintivas de los coches de Tesla es la gran pantalla táctil que preside sus salpicaderos, donde se aglutinan muchas funciones. A diferencia de muchos modelos que circulan por las carreteras, su correcto funcionamiento es fundamental para que el coche funcione y sea seguro.

    Allá por noviembre de 2020, la NHTSA de Estados Unidos pidió al fabricante radicado en California que empezase una campaña de revisión de los 2012-2018 Tesla Model S y 2016-2018 Model X por un posible problema que afecta a la seguridad vial. Ese problema es que la pantalla táctil deja de funcionar. Hay más de 16.000 afectados.

    El fabricante tiene hasta el 27 de enero para responder al regulador estadounidense, tanto si inicia la campaña o si no lo hace, justificarlo adecuadamente. Normalmente los fabricantes no esperan a que la NHTSA ordene una llamada a revisión, si ven que hay una investigación, se ponen manos a la obra.

    Tesla Model S

    Los vehículos afectados son unos 158.000 solo en Estados Unidos, e incluye todas las primeras unidades de Model S y Model X. Los sedanes Model S llegaron al mercado en junio de 2012, mientras que los SUV Model X empezaron a entregarse a clientes en septiembre de 2015 como modelos 2016.

    No solo la NHTSA está con la mosca detrás de la oreja, también la KBA de Alemania, el organismo regulador que homologó esos coches en el continente europeo. Según la publicación Bild am Sonntag, la KBA ya ha solicitado a Tesla información para conocer cómo funciona la unidad de control MCU.

    EL problema parece estar relacionado tanto con el software como con el hardware, es decir, que sea un dispositivo que falle a nivel interno en la programación o alguna de sus piezas. La NHTSA fue informada por Tesla de que el fallo puede ocurrir en cualquiera de esos coches, debido a un problema de diseño: con el tiempo, falta memoria.

    Tesla Model X

    En el mundo de la informática y de la telefonía móvil es un problema bastante frecuente. Cuando el espacio de almacenamiento se va reduciendo, la probabilidad de fallo aumenta. Llega un momento en el que no se puede escribir más información, por lo que el dispositivo falla y deja de ser operativo.

    Si entramos en un nivel más técnico, el problema está en la memoria eMMC NAND flash de la placa de la MCU, que tiene una vida útil limitada por los ciclos de escritura/lectura de las celdas. Cuando una celda queda inutilizada, la capacidad de la memoria se va mermando. Acaba siendo necesario reemplazar dicha memoria.

    Aunque Tesla ha realizado actualizaciones remotas por Internet (OTA) para mitigar el problema, la NHTSA considera que no lo ha solucionado. En defensa de Tesla hay que decir que no es la primera marca que tiene este problema, ha pasado en otras y han tenido que hacerse llamadas a revisión.

    El problema de que la pantalla táctil deje de funcionar es que afecta a distintos sistemas como los intermitentes, las ayudas a la conducción (ADAS), climatización (y el sistema de desempañado), la cámara de vídeo para la marcha atrás o el funcionamiento del Autopilot. Es lo malo de concentrar casi todo en el mismo sitio.

    No se trata exactamente de un caso de obsolescencia programada, más bien de obsolescencia inevitable. Una cosa es diseñar un coche para que aguante 20-30 años, otra distinta es diseñar un sistema informático que aguante tanto tiempo sin dar problemas o quedarse tan obsoleto que resulte ser inservible.

    Con el paso del tiempo iremos conociendo más noticias de este tipo, en el que algunos sistemas electrónicos o informáticos a bordo acaban siendo inservibles con mucha vida útil del vehículo por delante. Seguramente le toque a Tesla usar un sistema más robusto: más capacidad de almacenamiento y reducir ciclos de lectura/escritura por lo menos.