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    Amores de juventud: el Lotus Esprit

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    El Lotus Esprit estuvo 28 años en el mercado.wheelsage.org

    Lotus cuenta con muchos modelos icónicos, pero el Esprit marcó un punto de inflexión en su historia y cautivó a muchos amantes del motor.

    El proyecto encargado por Colin Chapman al inicio de la década de los 70 permaneció en el mercado durante 24 años, siendo actualizado en cuatro ocasiones.

    Colin Chapman fundó Lotus Cars en 1952 y, al igual que Enzo Ferrari, utilizó la industria de la automoción comercial como catalizador de sus sueños de competición. Y, al igual que Enzo Ferrari, Colin Chapman creó una escudería mítica, innovadora y tremendamente exitosa.

    Y sí, de nuevo, al igual que Enzo Ferrari, Colin Chapman fue el creador de muchos iconos del automóvil, entre los que podemos destacar el Lotus Elan, el Elise, el Elite, el Seven o el Exige. Pero, muy probablemente, la obra cumbre de este ingeniero, diseñador, inventor y constructor británico fuera el protagonista de este artículo: el Lotus Esprit.

    Kiwi

    En 1971, Colin Chapman le encargó a Tony Rudd el proyecto M70, que pretendía servir de relevo para el Lotus Elite. Su imagen debía ser no sólo llamativa, sino también moderna y aerodinámica, una de las obsesiones de Chapman y que tantos éxitos le reportó en la Fórmula 1.

    Para ello, el diseño fue encargado a Giorgetto Giugiaro, de Italdesign, que elaboró un concepto en forma de cuña que en un principio no convenció a Chapman, pero que al ser traspasado a escala real obtuvo el visto bueno para seguir avanzando.

    El Lotus Esprit del 77, protagonista en Jay Leno's Garage.

    Lo que no fructificó fue el nombre propuesto por Giugiaro, Kiwi, pues Chapman quería continuar con la tradición de utilizar palabras que comenzaran con «E» para todos sus coches. Así, el Esprit se presentó en el Salón de París de 1975 para hacerle frente a los rivales deportivos de otras marcas, que también habían renovado sus respectivos modelos para dar inicio a una etapa gloriosa del segmento de los deportivos: el Porsche 911, el Ferrari 308 y el Lamborghini Countach, entre otros.

    El Lotus Esprit S1

    La primera generación de este biplaza con motor dispuesto en posición central trasera longitudinal y tracción trasera, impactó al mundo por su diseño afilado, pero elegante y sencillo. La pureza de las líneas de este coupé de dos puertas cautivaron a propios y extraños y la ligereza y agilidad dinámica del conjunto hicieron el resto para elevar pronto el prestigio del Esprit S1.

    Eso sí, el motor decepcionaba por carecer de la potencia de muchos de sus rivales de mercado, pues el bloque tipo 907 de cuatro cilindros en línea y dos litros de cilindrada ofrecía unos modestos 158 CV de potencia gracias al doble carburador y a las cuatro válvulas por cilindro.

    La cuestión es que la premisa de Chapman era clara: debía ser un deportivo ligero (no llegaba a los 1000 kg.), ágil y manejable, por lo que un motor de cuatro cilindros encajaba a la perfección con dichos requisitos.

    Para el chasis, Chapman optó por su famoso sistema denominado «Backbone», que consistía en una estructura de acero con forma de columna vertebral con ramificaciones laterales que portaba una carrocería de fibra de vidrio. Todo ello era impulsado por el mencionado bloque de cuatro cilindros asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades previamente utilizada en el Citroën SM y el Maserati Merak, unida al diferencial. Además, los frenos de disco, a imagen y semejanza de los vehículos de competición, estaban montados en el chasis y no en las ruedas.

    Así, las prestaciones del Esprit S1 arrojaban unas cifras oficiales no demasiado atractivas: aceleración de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y 200 km/h de velocidad punta.

    James Bond

    Si bien las cualidades y el diseño del Lotus Esprit bastaban para ganarse un nombre, la aparición del S1 en la saga de James Bond supuso el impulso definitivo para su crecimiento y aumento de popularidad entre los aficionados al cine y el motor.

    En aquella época, James Bond era fiel a Aston Martin, pero un día un ingeniero de Lotus aparcó un Esprit sin logos enfrente de las oficinas de los guionistas de la productora encargada de las películas del agente 007. Cuando regresó por la noche, todos ellos le estaban esperando junto al vehículo, pero este se negó a realizar cualquier aclaración al respecto del mismo.

    El Lotus Esprit de James Bond en «El espía que me amó» se convertía en submarino.

    Posteriormente, durante la presentación oficial del coche, la productora se puso en contacto de inmediato con Lotus para solicitar la aparición del Esprit en «La espía que me amó», protagonizada por Roger Moore.

    El Lotus Esprit S2

    Tras únicamente dos años en el mercado, Lotus introdujo el S2, que incorporaba algunos cambios mecánicos y de diseño. Elementos como conductos de refrigeración tras las ventanillas traseras, alerón frontal integrado o nuevos pilotos traseros, se combinaron con nuevas llantas Speedline de 14 pulgadas, reposicionamiento de la batería, puerta de acceso a la cubierta motor y nuevo panel de instrumentos.

    En esta versión se basó también la edición limitada John Player Special en honor al patrocinador del equipo de Fórmula 1, y en 1979 se lanzó el Esprit S2.2, que incorporaba el motor Lotus tipo 907, pero aumentado a 2.2 litros de cilindrada, la misma potencia y un aumento de par hasta los 217 Nm. También se mejoró la resistencia del chasis a la corrosión con la introducción de la técnica de galvanizado.

    El primer Lotus Esprit con turbo

    Fue en 1980, cuando la llegada del Essex trajo consigo la incorporación de un turbocompresor Garrett T3 de 0,6 bares de presión para un nuevo motor tipo 910 de 2174 cm3 y 213 CV de potencia, además de 271 Nm de par.

    Dicho modelo fue denominado Lotus Esprit Turbo Essex en honor al que en ese momento era patrocinador del equipo de Fórmula 1, en una maniobra similar a la anteriormente realizada con JPS. Con el nuevo motor, el coche llegaba ahora a los 245 km/h de punta y pasaba de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos.

    En el apartado dinámico, el Essex recibió un rediseño del chasis y la suspensión trasera, además de mejoras en los frenos, sumando también cambios estéticos como un nuevo alerón trasero, portón trasero con aletines tipo persiana para un mejor comportamiento aerodinámico y diversas modificaciones en las tomas de aire. De este modelo se fabricaron únicamente 45 unidades y todas ellas iban pintadas del mismo modo: con las características franjas doradas y rojas de la petrolera sobre fondo azul.

    Nuevos tiempos

    Ya en 1981, Lotus lanzó la tercera generación del Esprit con el motor tipo 912 para el S3 y el 910 turboalimentado del Essex para el Turbo, aunque actualizado con cárter húmedo. El interior del coche se modificó notablemente para conseguir una mayor habitabilidad y el S3 fue el encargado de marcar el fin de la etapa de diseño de Giugiaro para dar la bienvenida a la de Peter Stevens, posteriormente conocido por el diseño del McLaren F1.

    En ese año 1987, Stevens rompió parcialmente con las líneas afiladas y simplistas de Giugiaro para dotar al Esprit de ángulos más suavizados y formas más redondeadas en un proyecto que se denominó X180, pero no quedaron ahí las novedades.

    Prueba del Lotus Esprit Turbo SE por parte de Motorweek.

    Los discos de freno pasaron a su posición tradicional en las ruedas para mejorar el acceso y la caja de cambios se sustituyó por una UNI1-16 de Renault. La carrocería se reforzó con kevlar en techo y laterales para aumentar la rigidez torsional en un 22%, pero el motor tipo 910 se mantuvo, arrojando 218 CV, 240 km/h y 5,1 segundos de 0 a 100 km/h en la versión más rápida. Ello se consiguió, entre otras cosas, gracias a una inyección electrónica multipunto, el Chargecooler (intercooler patentado por Lotus) y modificaciones en el chasis.

    El Lotus Esprit S4

    La última generación del Esprit llegó en 1993 con un spoiler delantero y un alerón trasero de mayor tamaño, así como un rediseño exterior y nuevas llantas de cinco radios que, en conjunto, se alejaban cada vez más del concepto inicial y apostaban por un enfoque más agresivo y atrayente.

    Con el S4 se introdujeron por primera vez la dirección asistida y el ABS, modificándose la caja de cambios, la transmisión, la suspensión delantera y la gestión electrónica del motor para ofrecer mejor respuesta a bajas revoluciones y hacerlo más utilizable en el día a día.

    Dos años más tarde, llegaría el Esprit S4 Sport con unos notables 288 CV y 393 Nm de par, así como una velocidad máxima de 270 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos.

    El primer V8

    Con la llegada de una profunda remodelación del S4 en 1996, la tradición de utilizar motores de cuatro cilindros se rompió con la llegada del Esprit V8, que incorporaba un bloque de Lotus fabricado en aluminio y con 3.5 litros de cilindrada que contaba con doble turbo Garrett T25, pero sin Chargecooler.

    Este motor, denominado tipo 918, incorporaba una transmisión de un único eje de entrada mucho más grueso para solventar los problemas de modelos anteriores, ofreciendo una potencia de 354 CV para recorrer los metros necesarios para llegar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos, así como alcanzar una velocidad punta de 282 km/h.

    Peter Stevens hizo más complejo y redondeado el diseño inicial de Giugiaro.

    Finalmente, la producción del Esprit finalizó en 2004 tras cinco años sin producirse actualizaciones destacables y después de haberse comercializado un total de 10.675 unidades del modelo que vio la luz en 1976.

    Aunque en 2010 Lotus presentó un Esprit Concept en el Salón de París, las dificultades financieras de la marca y varios cambios de dirección de la misma acabaron por enterrar el proyecto antes de su teórico lanzamiento al mercado en 2013.

    Fueron 28 años de lujo y prestaciones con un encanto muy característico y que convirtió al Lotus Esprit en uno de los grandes deportivos de las tres últimas décadas del siglo XX. Y eso, en los tiempos del 911, el Testarossa, el Countach, el M635 CSI, el Delta y tantos otros, habla por sí solo.

    CARACTERÍSTICAS GENERALES

    El interior del Lotus Esprit era, por lo general, elegante, aunque algunas versiones pasaron a lo extravagante.

    ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

    Fotos: wheelsage.org

    Amores de juventud: el Lotus Esprit