El Nissan GT-R volverá en 2030 y será 100% nuevo... pero su motor V6 turbo sobrevivirá, "¿Para qué tirarlo?"

El Nissan GT-R va a volver y la marca japonesa ya está trabajando en ello. Parecía que después del fin de la producción ya no había esperanza salvo que fuese eléctrico, pero parece que habrá un sucesor del Emblema Rojo (que portan los Skyline GT-R desde la década de los setenta hasta los archiconocidos R32, R33 y R34) con motor de combustión.
Así lo ha dejado entrever el jefe de planificación de producto de Nissan Norteamérica, Ponz Pandikuthira. El GT-R anterior se marchó sin un sucesor claro en el horizonte, al contrario que sus antecesores dado que al final de la vida comercial del R34 (inmortalizado en muchas series y películas, las primeras de ‘Fast & Furious’ entre ellas) ya se asomaban los primeros concepts de lo que acabaría siendo el R35 que duró nada menos que 18 años en el mercado.

El Nissan GT-R apunta a retornar con un R36 en 2030
Pandikuthira ya comentó tiempo atrás que llegaría una nueva generación del GT-R, si bien llegaría para 2028-2030, siendo lo segundo lo más probable en estos momentos. Por los concepts que hemos visto desde entonces (caso del Nissan Hyper Force), se pensaba que podrían tirar por el camino del eléctrico, pero parece que el motor seguirá siendo el bloque VR38 V6 biturbo, evolucionado y perfeccionado con el paso de los años - con notables ventajas con respecto a su antecesor, el RB26DETT 6 en línea biturbo.
Esta nueva generación trasladará más bien poco del R35, siendo nuevo en casi todo. El chasis será nuevo, todo lo que lo rodea será nuevo, a nivel de electrónica se está evolucionando a pasos de gigante con respecto a la versión final del R35. En definitiva, su sucesor ha de ser un coche prácticamente nuevo, compartiendo menos de lo que pueden compartir, sin ir más lejos, el Nissan Z con respecto a los 370Z y 350Z que vinieron hace ya más de 20 años.
Un modelo global, afrontando retos de emisiones

En el pasado, los Skyline GT-R con el RB26 se ofrecieron en Japón y otros mercados con el volante a la derecha (Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda o Hong Kong), en parte por las complicaciones de mover hacia el otro lado la columna de dirección. No obstante, la intención es que sea un modelo globalcomo lo fue el R35 hasta hace no mucho, si bien su traca final sólo se vio en Japón.
Apunta a que será híbrido, no eléctrico
Esto implica que tendrá que cumplir diferentes normativas de emisiones según donde se venda, siendo más estrictas en Europa (y serán precisamente para 2030) que en otros lugares del mundo. Nissan pretende que cumpla emisiones tanto presentes (como ojalá ocurriera con el Z en Europa, aunque se antoja complicado por la realidad del mercado) como futuras.

Potencia y emisiones no han de estar reñidos con este camino
El 3.8 biturbo comenzó entregando unos 480 CV de potencial al principio de su vida comercial y llegó a ofrecer unos 600 CV en versiones NISMO. Si Nissan piensa electrizar el VR38, alcanzar una potencia respetable al mismo tiempo que limita las emisiones no resulta ciencia ficción, ni mucho menos. Otras cuestiones serán el peso del conjunto o la experiencia de conducción con respecto a sus venerables antecesores.

