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    Amores de juventud: el Pontiac Firebird

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    El Pontiac Firebird sirvió para recrear a KITT en «El coche fantástico».Wheelsage.org

    Fue uno de los máximos exponentes de los «pony car» americanos, que terminaron por fagocitar a los «muscle car».

    En España, su máximo apogeo llegó en los 80 de la mano de KITT, protagonista de la serie televisiva «El coche fantástico».

    La historia de los «pony» y «muscle cars» americanos nace en la década de los 60 con el Pontiac GTO, el Plymouth Barracuda y el Ford Mustang. Aunque en la actualidad la diferencia entre ambos términos es bastante difusa, en sus inicios los «pony car» crecieron con carrocerías compactas de tamaño contenido a las que se les añadían más prestaciones para ofrecer a los clientes menos adinerados una alternativa a los ostentosos y exagerados «muscle cars».

    En lo que respecta a Pontiac, el precursor de dicho concepto de vehículo fue el GTO, que poco después dio origen a uno de los deportivos más icónicos de la cultura americana: el Firebird, que salió a la venta tres años después que el GTO, en 1967. El Firebird compartía plataforma con el Chevrolet Camaro y, como su primo, permitía una transformación prestacional que le convirtiera en un auténtico animal del asfalto sin tener por ello que desembolsar una enorme cantidad de dinero.

    El Pontiac Firebird Trans-Am

    La primera generación del Firebird empezó a comercializarse en 1967 y estuvo en el mercado durante tres años. Recibía el nombre de un dios indio que simboliza la belleza, el poder y la juventud y se lanzó en cuatro versiones unos meses después de la presentación del Chevrolet Camaro, con lo que John DeLorean, cabeza visible del proyecto, tuvo tiempo para mejorar la ingeniería, mover el motor hacia atrás y añadir barras de torsión en el eje trasero para mejorar el reparto de pesos y la tracción.

    Sin embargo, no fue hasta el final de esa primera generación que llegó el Trans-Am, que recibía el nombre de las célebres carreras americanas. Esta musculosa versión contaba con un bloque V8 Ram-Air que superaba los ya de por sí intimidantes 253 CV del Firebird 400.

    Enn este vídeo podemos deleitarnos con un imponente Trans-Am SD 455 de 1973.

    Ya en 1970 llegó la segunda generación del Firebird, que se convirtió en un vehículo más rápido, manejable y moderno que el de sus rivales de segmento. Para ello, además de aumentar el tamaño de las ruedas o eliminar la casi totalidad de las piezas cromadas, el Trans-Am recibía el motor V8 455 High Output, que posteriormente fue sustituido por el mítico 455 Super Duty de 294 CV y 7.5 litros de cilindrada. Esta versión, además, fue la que introdujo el célebre pájaro de fuego en el capó motor del Firebird.

    Desgraciadamente, los «pony» y «muscle cars» vivieron una pesadilla que acabó con su progresión al desencadenarse la crisis del petróleo de 1974, lo que propició en Estados Unidos una psicosis por el precio del combustible y el consumo de los grandes motores de la época.

    Ello hirió de muerte el concepto original de musculoso deportivo americano y los fabricantes comenzaron a buscar propulsores más pequeños y menos potentes que se adaptaran a las nuevas necesidades de los compradores.

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    Pero eso no ocurrió con el Firebird Trans-Am, pues Pontiac decidió mantener un concepto original que ni siquiera el Chevrolet Camaro fue capaz de sostener. Tras diversas modificaciones mecánicas y estáticas, la tercera generación del Firebird llegó en 1982, ya con legislaciones medioambientales más estrictas aprobadas en Estados Unidos.

    El nuevo Firebird era mucho más aerodinámico, ligero y compacto, lo que sin duda contribuyó a convertirle en un icono del cine y el automóvil al servir de base para KITT, el inseparable amigo de Michael Knight en El coche fantástico, una serie que caló muy hondo entre la generación nacida en los años 70.

    Eso sí, a nivel mecánico las cosas ya no eran como antaño y el Trans-Am no pasaba de los 225 CV a consecuencia de las normativas gubernamentales, buscando Pontiac reconvertir su imagen de empresa despreocupada por el medio ambiente y apostando por mecánicas más eficientes y modernizadas.

    El Pontiac Firebird también estuvo disponible en versión descapotable.

    Una remodelación del Trans-Am en 1989 elevó su potencia hasta los 245 CV antes de llegar la cuarta generación en 1993, con una vuelta de tuerca más a nivel aerodinámico y técnico, incorporando motores V8 con 280 CV de potencia e inyección directa.

    Icono de la pantalla

    El Firebird es uno de los coches más famosos y relevantes de la historia no sólo por su importante papel en el automovilismo americano y en el desarrollo de los «pony» y «muscle cars», sino también por su nutrida aparición en el mundo del cine, la televisión e incluso la música.

    Algunas de sus apariciones más relevantes llegaron en Cannonball (1976), Los caraduras (1977), el vídeo clip What it feels like for a girl de Madonna (1976), Rocky II (1979), Kill Bill Vol. 2 (2003), American Pie 3 (2003), Los Simpson, MASK (1970), American Beauty (1999), el vídeo clip Marry the night de Lady Gaga, Dexter (2006), Sonámbulos de Stephen King y, por supuesto, la anteriormente mencionada El coche fantástico.

    Pontiac desapareció en 2010 a consecuencia de un plan de reorganización de General Motors propiciado por la crisis económica, pero la mística de creaciones como el GTO, el Firebird o incluso el Aztec (un monovolumen horrible que se hizo famoso por Breaking Bad), permanecen en el tiempo y merecen ser recordadas.

    KITT nació sobre la base del Pontiac Firebird Trans-Am de 1986.

    CARACTERÍSTICAS GENERALES del pontiac trans-am sd455 de 1971

    El Trans-Am de tercera generación dio un salto a nivel de diseño y modernidad.

    Fotos: Wheelsage.org

    Amores de juventud: el Pontiac Firebird