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    Punch Powertrain trasformará motores diésel para hidrógeno desde 2024

    Punch Powertrain trasformará motores diésel para hidrógeno desde 2024
    Fran Romero
    Fran Romero5 min. lectura

    Punch es un especialista belga en soluciones de transmisiones y en el desarrollo de motores, y sistemas electrificados. Su nombre no suena como el de Bosch u otros grandes. Pero las más importantes marcas recurren a su experiencia. Su última novedad es un sistema que transforma motores de combustión diésel a hidrógeno.

    Los de Punch Powertrain no son muy conocidos en la industria del automóvil. Suenan muchos otros gigantes, pero los belgas están «hartos» de trabajar con las marcas francesas de Stellantis, y viceversa. En su amplio catálogo disponen de diferentes soluciones de electrificación, con mayor o menor tecnología para híbridos y eléctricos, transmisiones, grupos propulsores, y la gran última novedad: una revolucionaria tecnología que permite transformar los propulsores diésel en bloques de combustión alimentados por hidrógeno.

    El elemento químico se ha convertido en, prácticamente, la única salvación para el motor de combustión tradicional, una técnica en la que están trabajando también Toyota y la coreana de Hyundai, peleándose por ser la primera en presentar tan importante novedad, que supondrá una alternativa tanto a los coches eléctricos alimentados por batería como a los de pila de combustible de hidrógeno. Punch quiere adelantarse más todavía, anunciando su intención de empezar la transformación de los propulsores diésel en hidrógeno en 2024.

    Foto V8 diesel Duramax GM 6.6 - tecnología
    Detalle del potente motor diésel V8 Duramax GM 6.6 que transformará Punch Powertrain para hidrógeno

    Punch Powertrain reconvertirá los diésel en hidrógeno para comerciales

    Guido Dumarey es el responsable de la empresa belga, y el que ha confirmado precisamente las intenciones de la empresa. Sus dirigentes están convencidos de que, a pesar de que al diésel le queda mucha vida por delante pero para lo que es necesario invertir y lo que no quieren las marcas, es que la reducción de la huella de carbono de algunas marcas, especialmente los fabricantes de comerciales ligeros y pequeños camiones, se ven obligadas a una conversión de los bloques diésel, ya que los eléctricos de batería no son la única solución.

    Los motores de hidrógeno como combustible han demostrado una gran eficacia y eficiencia, eliminando las desventajas que supone el extra de peso de la batería de los coches eléctricos, además de que el proceso de repostaje es también extremadamente rápido. Sin embargo, el proceso de reconversión no es tan fácil como a simple vista. El hidrógeno se quema 7 veces más rápido que la gasolina y el diésel, y en ambos casos obliga a realizar una serie de modificaciones internas en los bloques para evitar alcanzar elevadas temperaturas. Por ejemplo, a través de la inyección de agua, pero también todas las tuberías y conductos requieren un refuerzo por el extra corrosivo del hidrógeno.

    El motivo de elegir motores diésel es simplemente para un uso más comercial. El proveedor belga contará con opciones de cuatro cilindros y 2.0 litros, de seis cilindros en V y 3.0 litros y también los «Duramax» de GM, el potente V8 diésel de 6.6 litros, del que Punch tiene los derechos de uso en todo el mundo, excepto en Estados Unidos. Una gama de opciones que se moverá en una horquilla de entre 109 y 544 CV, del que dice que podría hacer también un tres cilindros de 1.5 litros. Por ahora, esta transformación no está prevista para modelos de pasajeros, pues aunque es posible el gran problema reside en el almacenamiento del combustible, necesitando de un tanque para hidrógeno compuesto de, alrededor, de 100 litros de volumen y eso es ya un problema de mayor calado.

    Fuente: Europe Autonews