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    Se cumplen 25 años de la tecnología TDI de Audi

    Javier Gómara
    Javier Gómara

    La historia esta marcada por momentos revolucionarios y completamente únicos, uno de esos momentos llego hace 25 años con la llegada de la tecnología TDI de Audi. En 25 años de tecnología TDI de Audi se han llegado a quintuplicar las potencias originales, reduciendo al mismo tiempo los consumos en hasta un 98%.

    Este próximo otoño se cumplirán 25 años de la tecnología TDI de Audi. Ocurrió en el Salón del automóvil de Frankfurt de 1989, donde un Audi 100 montaba un motor TDI de 2.5 litros con inyección directa, turbo y regulación completamente electrónica. Desde ese momento se daba comienzo a uno de los betseller más importantes de la automoción.

    En un cuarto de siglo Audi ha conseguido impulsar las ventas de tecnología TDI, Turbocharged Direct Injection, hasta cotas nunca imaginadas. A paso lento, pero seguro, sumado a numerosas evoluciones e hitos, los motores TDI se han convertido en los más comercializados del mercado, con más de 7.5 millones de automóviles con esta tecnología.

    Todo el mundo se acuerda que cuando salieron al mercado los motores TDI resultaban demasiado toscos, con muchas vibraciones y un sonido para nada agradable, pero no hay nada que el tiempo no pueda solucionar. A día de hoy, prometen un confort y un andar de marcha que, junto con sus bajos consumos, le han permitido ser un líder de ventas. En España el 90% de los clientes de Audi optan por un bloque diésel.

    En 1989 se vivió una época como la que vivimos ahora con los coches impulsados por combustibles alternativos. Pero al igual que ocurre ahora, el tiempo y el desarrollo dieron paso a grandes evoluciones. A lo largo de estos 25 años los motores TDI han sufrido tal cambio que actualmente consiguen más del doble de potencia que los originales, mientras que las emisiones de gases contaminantes se han reducido un 98%.

    25 años separan ambos modelos, uno representa el génesis, el otro el futuro de tecnología TDI.

    Sin embargo, Audi no se va a plantar ahí, para 2020 esperan tener una media de emisiones en toda su gama de 95 gramos de CO2 por kilómetro. Para conseguir este objetivo, los ingenieros trabajan, además de la hibridación, en los términos técnicos más clásicos. La reducción de la fricción, la gestión térmica y el comportamiento de la combustión.

    La competición siempre ha sido el mejor banco de pruebas para la experimentación de tecnología aplicable a los coches de serie. El motor TDI debutó en las 24 Horas de Le Mans en el año 2006, desde entonces la marca de los cuatro aros se ha alzado con ocho victorias en la carrera de resistencia más importante del mundo.

    25 años de la tecnología TDI de Audi, una historia de éxito

    La evolución y el desarrollo de los motores TDI por parte de Audi y todo el Grupo Volkswagen nos han dejado hitos y momentos que serán siempre recordados. Una historia de éxito lograda a base de trabajo y riesgos calculados. Estos son algunos de esos momentos.

    Los años 70 y la crisis del petróleo

    En la década de 1970 se produjo la primera crisis de carburantes de la historia. A mediados de la década Audi pensó en la necesidad de lanzar un motor de bajo consumo. Durante la fase preliminar, los 10 ingenieros participantes en el desarrollo decidieron emplear la bomba de inyección, capaz de generar hasta 900 bares de presión.

    1989: La llegada del 2.5 TDI

    Casi 15 años de desarrollo y trabajo culminaron en el Salón de Frankfurt de 1989 con la presentación del Audi 100 que montaba un motor de cinco cilindros en línea de 2.5 litros de cilindrada y tecnología TDI. Era capaz de desarrollar 120 CV de potencia y un par de 265 Nm a 2.250 rpm. Su velocidad punta era de casi 200 Km/h con un consumo medio homologado de tan solo 5,7 litros a los 100 Kilómetros.

    Supuso toda una revolución, no por la potencia o la velocidad que alcanzara, sino por su bajo consumo y su manera tan poco ortodoxa, para la época, de entregar la potencia, ya que hay que tener en cuenta que en aquella época los motores diésel no empleaban turbocargadores.

    El Audi 100 original, 120 CV para el primer motor TDI de Audi.

    1991: El turbocompresor VTG de un 1.9 TDI

    En un principio la tecnología TDI tan solo estaba disponible en las gamas altas de Audi, sin embargo en 1991, se abrió la veda para que segmentos inferiores pudieran contar con este tipo de motores. Ese mismo año se montó un 1.9 TDI de cuatro cilindros en un Audi 80, con una potencia de 90 CV.

    Tan solo cuatro años después una versión de mayor potencia y misma cilindrada fue presentada en el Audi A4. El incremento se debió al nuevo turbocompresor VTG que empleaba álabes variables en los gases de escape, es decir, lo que hoy conocemos como los turbos de geometría variable. Era capaz de conseguir 20 CV más con el mismo cubicaje.

    1997: El primer V6 TDI del mundo

    Desde el inicio de su producción los motores diésel estaban sometidos a una configuración en línea, sin embargo Audi se encargó de cambiar eso, ya que por primera vez se presentaba un bloque diésel con una disposición de cilindros en V. Estrenaba soluciones tecnológicas como los canales de turbulencia y tangenciales en la admisión, así como una bomba de inyección con una presión de hasta 1.850 bares. La potencia por su parte ya alcanzaba cifras de hasta 180 CV.

    A día de hoy la configuración V6 de los motores diésel es una de las más empleadas en el mundo.

    1999: El V8 TDI

    Si revolucionaron el mercado con los V6, Audi volvió a hacerlo apenas tres años después con el lanzamiento del V8 TDI. 3.328 cc de cilindrada, cuatro árboles de levas en cabeza, 32 válvulas y dos turbocompresores VTG, eran capaces de llevar al Audi A8 a potencias de 225 CV y velocidades punta de 242 Km/h. Fue el primer motor que sustituía la bomba de inyección por el sistema Common Rail.

    2001: Récord de consumo del 1.2 TDI

    El defenestrado Audi A2 con un motor tricilindrico 1.2 TDI consiguió un consumo medio de combustible de 2,99 litros cada 100 Kilómetros. La potencia era de 61 CV, suficientes para impulsar al compacto de cinco puertas íntegramente fabricado en aluminio. Hasta la fecha sigue siendo el único automóvil del mundo con cinco puertas con un consumo de 3 l/100 Km.

    2004: La llegada del TDI de tres litros

    El 3.0 TDI fue el primer integrante de la nueva familia de motores en V de Audi con un ángulo entre bancadas de 90 grados. Gracias a esta colocación y a diferentes soluciones técnicas, como los inyectores piezoeléctricos en línea, que conseguían inyectar cantidad minúsculas de combustible de forma escalonada y extremadamente rápida, se conseguían potencias de hasta 233 CV. Este motor recibió su segunda generación en el año 2009.

    2008: El V12 TDI

    Si no eran suficientes los V6 o los V8, en 2008, el Audi Q7, debutó con un impresionante motor de doce cilindros en V. Con seis litros de cilindrada y un turbo capaz de generar una presión de 2.000 bares, este motor es capaz de desarrollar una potencia de 500 CV y un par de 1.000 Nm. No podemos olvidarnos que apenas 20 años antes estábamos hablando de potencias máximas de 120 CV, sin lugar a dudas, una evolución increíble.

    Por motor y presencia no serían, 500 CV en el Q7, el primer V12 TDI que montó Audi.

    2009: Llega la denominación Clean Diesel

    Las, cada día, más exigentes normativas europeas de gases, han obligado al desarrollo de motores cada vez más eficientes, con menor consumo y menores emisiones de gases contaminantes, por eso en 2009 Audi lanzó la denominación Clean Diesel en la segunda generación del motor 3.0 TDI. Una precisa combustión y un sistema de escape mejorado eran suficientes para reducir el volumen de emisiones, pero en 2013 se añadió un nuevo filtro de partículas diésel con recubrimiento SCR que redujo aún más la nocividad de los gases de escape.

    Estos son los principales hitos y momentos memorables de la historia de una tecnología tan afamada como la TDI. Una historia que paso a paso y evolución a evolución ha ido creciendo y mejorando. No tenemos ninguna duda que Audi seguirá creando tecnología revolucionaria, como el empleo de los motores TDI en coches de alto rendimiento, como el concept recientemente presentado, el RS5 TDI.