Skoda y Toyota enseñan cómo hacer deportivos con algo que los chinos aún no pueden copiar

Las dos marcas, cada una a su manera, tienen modelos en el mercado con un punto en común, sacando un valor especial que enamora a unos clientes selectos, una forma de hacerlo que hace tiempo que se tenía algo olvidada por parte del mercado.

Skoda y Toyota enseñan cómo hacer deportivos con algo que los chinos aún no pueden copiar
Tanto Toyota y Skoda están aprovechando a las mil maravillas una conexión emocional que parecía olvidada.

Publicado: 17/05/2026 16:00

8 min. lectura

Cuando uno compra un coche, puede racionalizarlo todo lo que quiera, pero en muchísimos casos es una compra emocional más que una racional - dentro de lo que el presupuesto permita, obviamente. Pero hay casos donde el componente emocional se va hacia una relación especial entre el coche y el cliente: las carreras.

De aquí podemos sacar innumerables ejemplos: aquellos Renault Mégane R26.R inspirado en los éxitos de Fernando Alonso cuando fue bicampeón mundial con la marca, los Citroën C4 by Loeb inspirado en el legendario piloto de rallies que ganó 9 títulos mundiales con la marca del doble chevrón, contemporáneos de los Ford Focus Hirvonen y Latvala, el FIAT Stilo Michael Schumacher… eso hoy día se sigue haciendo, pero en contadísimas ocasiones.

Renault Mégane R26
Edición especial del Renault Mégane, con Fernando Alonso y Giancarlo Fisichella junto a él.

Esa relación entre lo que uno compra y lo que ve en carreras y circuitos

Cierto es que no son tiempos tan buenos en las carreras como lo eran en los 80, en los 90 y principios de siglo: entonces había dinero a espuertas ya fuera de marcas de coches, de patrocinadores, incluso en campeonatos nacionales de circuitos. No digamos en rallies, donde se vivió una gran era con coches de orígenes humildes que deleitaban al público con una plasticidad inigualable a hoy día.

Esas imágenes del sábado y del domingo hacían que se vendiese más los lunes en el concesionario. Con el tiempo, en parte eso se ha ido quedando en el recuerdo, pero sin embargo queda demostrado que sigue funcionando. Y lo han demostrado dos marcas con un legado de carreras muy longevo: Toyota y Skoda.

El Toyota GR Yaris nació por y para la competición

El caso de Toyota no es nada nuevo: el GR Yaris nace literalmente como base para homologar un World Rally Car que jamás existió (un GR Yaris WRC que se canceló dado que se estaba desarrollando cuando irrumpió el covid-19). Pero aunque su propósito original se perdió, tenían entre manos algo tan especial que no lo desaprovecharon. Desde que a finales de ese año lo mostraron en el Jarama, quedó claro que estaba destinado a convertirse en un clásico.

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GR Yaris Ogier
Edición especial del Toyota GR Yaris dedicada al 9 veces campeón mundial Sébastien Ogier.

Desde entonces, el GR Yaris ha contado con varias ediciones especiales: dos dedicadas a Sébastien Ogier, quien lleva ya 3 campeonatos del mundo con ellos, y uno para el bicampeón Kalle Rovanperä (antes de que diese su alocado salto a los circuitos, que de momento se ha torcido un poco por problemas de salud). Por no olvidar a otro piloto, uno muy especial para Toyota: la edición Morizo RR, en honor al alter ego de Akio Toyoda, el alma máter de Gazoo Racing, del propio GR Yaris y el artífice de que Toyota tenga una imagen muy distinta de la que tenía hace 20 años.

Dos Rally2 ganadores, dos deportivos muy diferentes en la calle

Del GR Yaris, esta vez sí, nació el Toyota GR Yaris Rally2 homologado en 2024 - un coche para el que literalmente la FIA cambió las reglas, pues habilitó que pudieran utilizarse motores de 3 cilindros como el G16E-GTS. Retroactivamente, las evoluciones del GR Yaris de calle se han basado e inspirado en el feedback de los coches de competición, como el GR Yaris Rally2 o el coche principal, el GR Yaris Rally1 con el que dominan el WRC con mano de hierro.

Skoda, con su mentalidad checa y práctica, lleva mucho tiempo haciendo algo similar. ¿los Octavia RS? Nacieron a raíz de los rallies, de cuando tomaron la alocada decisión de crear el Octavia WRC en 1999. Después vino el Fabia, que no tuvo éxito en la categoría mundial pero como coche de carreras cliente ha arrasado sin parar: primero fue el Fabia S2000, después el Fabia R5 y sus siguientes evoluciones: el R5/Rally2 evo y ahora el actual Fabia RS Rally2, ganando campeonatos nacionales e internacionales sin ton ni son. Este año, los Fabia RS Rally2 que venden cuentan con la edición especial 125 Aniversario con equipamiento especial para sus equipos cliente.

Skoda
Con este Fabia especial, Skoda ha demostrado que los hot hatch siguen mereciendo la pena.

Más que un GTI, un coche inspiracional

Particularmente en España, ya hemos visto varios de estos casos: el primero de ellos estuvo basado en el ahora tres veces campeón del S-CER (Supercampeonato de España de Rallyes) José Antonio ‘Cohete’ Suárez, con el Fabia equipado con el 1.5 TSI evo2 potenciado a unos 180 CV. Un hot hatch de los que ya no existen, pues Ford eliminó el Fiesta de su producción y, con él, el Fiesta ST, al mismo tiempo que Hyundai hizo lo mismo con los i20 N e i30 N, uno inspirado en rallies y otro en circuitos.

Después vino el Black Edition y ahora, también basándose en el Fabia RS Rally2, llega el Fabia Motorsport Edition limitado a 125 unidades. Sólo en rallies están involucrados en la actualidad Toyota, Hyundai, Skoda, Renault, Citroën, Lancia, Peugeot, Opel, Ford (a través de M-Sport), más otras marcas como Subaru o Mitsubishi en campeonatos nacionales concretos. No obstante, solo dos aprovechan la baza de las carreras para crear conexión con los clientes, de esas que duran toda la vida.

¿Entienden los chinos esta conexión con el motor?

Y eso, en las marcas chinas apenas se ha aplicado (con excepciones como el Lotus Emira Clark Edition, dicho sea). Evidentemente conocen las carreras, la F1 ha ido allí desde hace más de 20 años y tienen sus propios campeonatos. Pero ese pedigrí hay que ganárselo con el tiempo, no basta solo con pagarlo a base de comprar marcas - eso sí, si lo ven necesario y tienen a algún ‘petrolhead’ al mando, acabarán aprendiendo.

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