Más problemas para Honda: pérdidas equiparables a las de la pandemia y el retorno de los V8 complican su continuidad en la F1
La empresa matriz de HRC, Honda Motor Company, pasa por una situación financiera delicada y tanto la FIA como la Fórmula 1 se muestran dispuestas a apostar por la vuelta de los motores de combustión asociados a combustibles sostenibles. Esto coloca a los japoneses en una situación delicada.

No hay ningún tipo de confirmación por parte de Honda y, de hecho, la intención de la marca japonesa es, como mínimo, cumplir su contrato con Aston Martin, firmado hasta 2030. Una fecha que coincide, por otra parte, con la del Acuerdo de la Concordia, que vincula a los equipos y fabricantes actuales al campeonato.
Sin embargo, Honda ya decidió abandonar la Fórmula 1 de forma inesperada en 2020, justo cuando a nivel deportivo las cosas empezaban a marchar bien con Red Bull. ¿La causa? Una pandemia mundial que impactó de lleno en la economía y metió el miedo en el cuerpo a la junta directiva de la firma japonesa.
Honda hace frente a pérdidas millonarias
Ya se pronosticó en marzo y se ha cumplido en la presentación del informe financiero celebrada esta misma semana: Honda hace frente a sus peores resultados económicos desde que saliera a bolsa en 1957.
Durante el ejercicio fiscal finalizado en marzo, Honda sufrió pérdidas de 423.000 millones de yenes (2296 millones de euros). Esto coloca a la marca en una situación incluso más delicada que en 2020, por lo que las especulaciones acerca de su compromiso con la Fórmula 1 han empezado a proliferar.
El portal especializado Motorsport.com ha consultado esta situación con Honda Racing, que ha negado que esta situación haya afectado a la división deportiva. «HRC no reconoce cambios específicos en las actividades de competición afectados por el anuncio financiero del 14 de mayo», ha apuntado.
La marca japonesa vincula estas pérdidas al incremento de su inversión en vehículos eléctricos, circunstancia por la que muchos otros fabricantes ya han pasado y que ahora aborda Honda. Lo que sí es cierto es que, de momento, este esfuerzo no ha dado los resultados deseados, especialmente en Norteamérica. De hecho, Honda ha decidido suspender una inversión prevista de 9500 millones de euros para producir vehículos eléctricos y baterías en Canadá.

La F1 quiere dar marcha atrás
Por otro lado, Honda se enfrenta a un dilema estratégico, ya que tanto la FIA como la Fórmula 1 han expresado ya su deseo de reducir la apuesta por las unidades de potencia híbridas y volver a los motores de combustión V8, en este caso impulsados por combustibles sostenibles.
Circunstancia que choca frontalmente con los intereses de Audi y Honda, que apostaron por la F1 actual gracias a la introducción de los motores híbridos con mayor potencia eléctrica que han entrado en vigor este año.
Ya hace meses, Honda dejó muy claro que su presencia en la Fórmula 1 solo tiene sentido si se mantienen los motores híbridos, pero las numerosas críticas y la pérdida de prestigio del campeonato parecen empujar a sus gestores y legisladores a lo contrario.
El CEO de la F1, Stefano Domenicali, ya señaló recientemente que ellos ven los combustibles sostenibles como el camino a seguir: «Por supuesto, le corresponde a la FIA proponerlo, pero lo veo claro: un combustible sostenible como eje central del futuro, con un equilibrio diferente entre la electrificación y un potente motor de combustión interna».
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, fue incluso más certero días atrás, asegurando que los motores V8 «volverán sin duda, es cuestión de tiempo». Además, añadió que la FIA pretende desvincularse de los deseos de los fabricantes y pensar de forma más independiente en el futuro.
«En 2031, la FIA tendrá la potestad de hacerlo, sin necesidad de votación de los fabricantes de unidades de potencia. Así lo estipula la normativa. Pero queremos adelantarlo un año, algo que todos piden», afirmó Ben Sulayem.
Mercedes, Ford y el resto de fabricantes han manifestado su conformidad con este cambio de estrategia, aunque consideran que debe mantenerse cierto elemento eléctrico en los motores para que estos sigan siendo híbridos y, por tanto, consecuentes con la realidad del mercado automotriz.
Eso sí, en cualquier caso sería de un modo más tímido que el de la fórmula actual. ¿Le bastará a Honda para seguir justificando su presencia en la F1 ante su junta directiva en un contexto económico complejo?
Fotos: Honda Racing
