Se filtra el plan de Subaru para llevar un pedal de embrague a los coches eléctricos… pero no como imaginas
Subaru ya se ha pasado al lado eléctrico. La marca japonesa encontró en Toyota la solución perfecta para adentrarse en este mundo, y en el que sólo falta que de el salto a los deportivos STI. La firma trabaja en un sistema de embrague, dice, para conseguir mayor sensibilidad.

Coche eléctrico y automático, con una caja de cambios en la que el conductor no tiene injerencia alguna más que para cambiar entre la marcha adelante y atrás, por lo que no verás un eléctrico con embrague. Es lógico pensar en esta línea, pero Subaru va por otros derroteros y estima que un pedal de embrague puede estar también a bordo de un coche de cero emisiones, aunque no en los más normales como el nuevo Uncharted que está a punto de llegar a los concesionarios.
La firma japonesa ya cuenta con una serie de coches eléctricos, gracias a la inestimable ayuda de Toyota, pero es casi obligatorio que de el salto a los deportivos. Así, el compromiso sería pleno y hasta una gran mayoría del público se lo creería, de lo contrario es prácticamente más de lo mismo. Quizás ese retraso en extender los eléctricos a las versiones deportivas tenga más que ver con otras tecnologías en las que sus especialistas están trabajando. Algo que sorprenda más que un modulador electrónico que imita el sonido de los cambios, como el del Hyundai IONIQ 5 N.

Así es la deportividad eléctrica desde la óptica de Subaru
Un sistema que también replicará Porsche en sus nuevos 718, o el que los alemanes de BMW están desarrollando para su nuevo M3 eléctrico. Poder elegir entre el sonido de un motor de seis cilindros, el de un V8 o hasta el de un V10, un bloque que nunca se ha encontrado bajo el capó de este modelo de combustión, aunque sí en hermanos más mayores. Casi cualquier gadget sirve para llamar la atención de un público más selecto, atraído por las altas prestaciones.
Los japoneses de Subaru no quieren seguir la misma línea, por eso se han inventado la presencia de un pedal de embrague al lado izquierdo del del freno, pero que sólo sería un simple adorno, sin funcionalidad alguna. Al menos, no para el conductor, pero sí necesario para la novedad que se ha filtrado en una patente, supuestamente protegida por el registro de la propiedad intelectual de Estados Unidos, y en el que queda al descubierto que este pedal de embrague es parte de un conjunto que también incluye una caja de cambios manual en forma de H.
La descripción de la patente explica que el funcionamiento del sistema implica a este par de componentes, aunque solamente para que una serie de sensores detecten sus posiciones y trasladen esos datos a un potente software que se encargará de que los motores eléctricos de propulsión proporcionen la cantidad de par motor adecuado para una teórica marca seleccionada, asegurando una aceleración a la altura. El sistema también cuenta con un mando para, una vez más, cambiar supuestamente entre un modo manual y otro automático.
Toyota ya experimentó este "cambio" con un Lexus UX
Esta transmisión manual simulada para coches eléctricos también contaría con lo que los nipones han llamado «dispositivo de supresión de arranque brusco», que no es más que un elemento de seguridad para evitar que el vehículo salga andando si tiene una marcha engranada. Es algo más extraño de entender su presencia, especialmente porque se trata de un coche eléctrico y no hay embrague entre el motor eléctrico, por lo que no habría riesgo de desplazamiento.
En verdad, la patente de Subaru no es algo realmente nuevo, pues ya existe un sistema así aunque no en la producción de volumen. En los grandes hangares donde Toyota guarda sus prototipos más representativos, se encuentra un ejemplar del Lexus UX equipado con una transmisión manual simulada, con su pedal de embrague y una palanca de cambios, pero sin conexión entre ambos.
Sí tenía un tacómetro, también falso, pero estaba sincronizado con los sonidos del motor. Un equipamiento que nunca pasó de un sueño, y este tiene toda la pinta de que seguirá la misma línea. A menos que Subaru nos sorprenda con un STI eléctrico, al que se le espera desde hace tanto tiempo que casi ya estamos convencidos de que nunca lo veremos.

