Sale a subasta tras una historia increíble, pero real: este Mercedes 300 SL Gullwing volvió a su primer garaje 70 años después
Uno de los coches más legendarios en la historia de Mercedes-Benz sigue haciendo historia incluso 7 décadas más tarde, con una unidad con un recorrido particular que saldrá a subasta a finales de enero.

El Mercedes 300 SL Gullwing es uno de los coches más cotizados en toda la historia de la marca de las flechas de plata. Derivado directamente de las carreras, de los coches más bonitos de todos los tiempos y en su época, de los más veloces que se pudieran matricular. Un coche que, sorprendentemente, sigue haciendo historia.
De cuando en cuando, aparecen unidades a subasta por las cuales se espera un precio estratosférico, y este caso no es la excepción. En su lugar, es su historia, así como las peculiaridades de esta unidad, la que lo hacen un coche casi único en todo el mundo.

A subasta un Mercedes 300 SL Gullwing muy especial
Con apenas 30 años, el francés Claude Foussier era un hombre excepcional: hombre de negocios, director de Pernod-Ricard, CEO de la SPBG (asociación parisina de bebidas gaseosas) e importador europeo de la Coca-Cola. Además era un gran tirador olímpico, ganando seis títulos europeos entre 1956 y 1962 además de participar en los JJOO de Roma en 1960 y Tokio en 1964.
Un hombre que necesitaba un coche acorde a su clase, siendo encima un entusiasta del motor. Antes de sus éxitos olímpicos, en 1955 adquirió un Mercedes 300 SL Gullwing con todo el equipamiento sport extra (en particular, suspensión y amortiguadores). Estuvo en su garaje entre enero de 1956 hasta marzo de 1961, cuando se lo vendió al ex piloto Roger Loyet - Foussier se había enamorado del Ferrari 250 SWB Berlinetta, el cual personalizó con modificaciones trabajando directamente con Sergio Pininfarina.
El coche que volvió a casa 70 años después
Loyet se lo vendió en unos meses al parisino Jean Piger, quien lo mantuvo en su propiedad hasta 2014 junto con otros coches de lujo - el Mercedes llegó a estar más de una década sin moverse y el coleccionista alemán que se hizo con él lo envolvió en una burbuja...y no lo tocó. Nadie vio este coche hasta que otro coleccionista parisino, que buscaba un 300 SL Roadster, contactó con él y se lo mostró. Tardó un año en convencer al primer coleccionista para poder quedarse con él.

Aquí es donde viene el gran giro de los acontecimientos. Este coleccionista francés guardó el 300 SL Gullwing en el número 2 de la calle Suchet. Sorprendentemente... ¡el mismo garaje y la misma dirección de Foussier cuando compró el coche, hace ya 70 años! Definitivamente, el mundo es un pañuelo.
Color original y motor NSL con 20 CV extra
Además de la historia en sí, hay muchas cosas especiales en esta unidad concreta. El color Graphitgrau (gris grafito) es el original de fábrica, excepto en una esquina de la parte trasera derecha y por debajo de la puerta del acompañante donde se ha repintado. Apenas ha acumulado 34.233 km en estos 70 años de vida y nunca ha recibido una restauración de pies a cabeza.
Lo interesante es que viene con su motor original, siendo la variante NSL con 20 CV más que el motor corriente - el que montaban los 300 SL con carrocería de aluminio, con un árbol de levas especial que permitía una mayor compresión. Viene también con una maleta original de la época (no la primera suya, ya que esta se perdió), kit de herramientas de Mercedes-Benz, interior de cuero natural y piezas de aluminio para equilibrar las llantas (Rudge), toda una rareza incluso entre los 300 SL.

A subasta el próximo 27 de enero
Se estima que, con estas especificaciones exactas, sólo se hicieron unas 60 unidades. Está tan bien conservado que hasta incluye el cárter original, siendo posiblemente de las únicas o la última unidad en el mundo que cuenta con el 100% de los componentes originales tal como salió de fábrica hace unos 70 años. Un coche icónico al que Mercedes sigue haciendo tributos de cuando en cuando.
Esta unidad, el chasis número 198040-6500019, saldrá a subasta en breve, estando aquí todos los detalles disponibles. La estimación de la subasta no es para todos los bolsillos, evidentemente: hablamos de entre dos y cinco millones de euros. La subasta tendrá lugar en París el próximo 27 de enero, encontrándose coches históricos e incluso monoplazas de Fórmula 1, caso del Tyrrell 018 ex Michele Alboreto o el Ferrari F92A ex Jean Alesi, quien ha sido su dueño hasta ahora.

