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    Surgen dudas en torno a los plazos de la era híbrida del WRC

    M-Sport valora, a pesar de la incertidumbre, dejar de utilizar el Ford Fiesta como base de su 'Rally1'.

    La incertidumbre por el COVID-19 ha abierto la posibilidad de retrasar el debut de los 'Rally1' híbridos hasta la temporada 2023.

    Toyota ve con buenos ojos esta opción, mientras que en Hyundai prefieren mantener con los plazos fijados y competir con su 'Rally1' en 2022.

    El reglamento técnico que dará vida a los 'Rally1' es una realidad y con este texto se ha puesto las bases de la era híbrida del WRC. Su debut está programado para 2022 y, con el 'fichaje' de Compact Dynamics para el desarrollo del componente híbrido, se espera que los primeros test de los nuevos coches puedan producirse en el primer trimestre de 2021. Sin embargo, la crisis derivada del COVID-19 amenaza con dinamitar estos plazos de ejecución, toda vez que las marcas operan con plantillas reducidas. De hecho, la realidad del WRC es que ya ha habido las primeras conversaciones en las que se valora retrasar la introducción de estos 'Rally1' hasta la temporada 2023.

    El propio desafío de introducir un componente híbrido y la situación de excepción que vive el automovilismo en general y el WRC en particular no facilitan seguir el plan trazado. Los jefes de los equipos oficiales ya han expuesto que la cuarentena causará grandes dificultades para avanzar con los 'Rally1', lo que abre la puerta a alargar la vida de los actuales World Rally Cars por una temporada. De hecho, Tommi Mäkinen ha mirado con buenos ojos esta opción para así amortizar el desarrollo del Toyota GR Yaris WRC, mientras que Andrea Adamo como jefe de Hyundai Motorsport ha planteado más reticencias, en parte por las estrategias comerciales de la marca.

    Con el desarrollo de la temporada 2020 en duda, un futuro incierto para la campaña 2021 por la crisis económica que va a desatar el COVID-19 y la incertidumbre sobre la normativa híbrida, parece difícil que se llegue a un acuerdo a corto plazo para mantener los plazos de ejecución del nuevo reglamento o retrasar el debut de los 'Rally1' hasta 2023. Con Toyota y Hyundai en posiciones antagónicas, en M-Sport valoran dar un giro de 180º a su proyecto en el WRC. De hecho, distintos rumores señalan que el preparador de Cumbria podría dejar atrás el Ford Fiesta como modelo de base para su 'Rally1' y apostar por el Ford Puma.

    Fuente: DirtFish / Fotos: Red Bull Content Pool