Unos consejos para la conducción en días de mucho calor

España es, por su privilegiada ubicación, un país bastante caluroso, pero más todavía en momentos puntuales del verano. Pasamos de una ola de calor a otra, y no siempre conducimos de la forma más adecuada, ni prestamos atención a pequeños detalles.

Cada año vemos consejos para conducir con mucho frío en invierno, pero ¿qué pasa con el calor? Pues debe preocuparnos como mínimo un poco. Distingamos los efectos del calor sobre el coche, y sobre los ocupantes del mismo. Hay beneficios mecánicos: el motor se calienta antes, los neumáticos también, y los sistemas anticontaminación llegan a ser eficaces en menos tiempo.

Por otro lado, conduciendo a baja velocidad o en zona urbana, el radiador no será capaz de mantener la temperatura a raya por sí solo, por lo que necesitará la ayuda de los electroventiladores en modelos modernos. Podremos distinguir que entran en funcionamiento por un aumento del ruido. También pueden encenderse si está el aire acondicionado en funcionamiento. Es normal que sigan funcionando incluso con el motor parado.

Si el estado mecánico del coche no es óptimo, y eso incluye el nivel del líquido refrigerante, veremos que la aguja de la temperatura empieza a llegar más alto de lo normal. Si recibimos cualquier alerta por sobrecalentamiento, lo más sensato es parar, levantar el capó, y cortar el encendido. Si seguimos conduciendo, podemos sufrir un "calentón", y no será barata la reparación.

En el vídeo que hay sobre estas líneas vemos unos consejos que SEAT ha divulgado para concienciar sobre los efectos del calor. Si vamos a entrar a un coche que ha permanecido estacionado al sol, es recomendable que se ventile de forma natural antes de acceder a él, pues la temperatura interna será mucho más elevada. En algunos modelos podemos bajar las ventanillas presionando el botón de apertura del telemando o las llaves.

Para modelos que no dispongan de esta función, conviene bajar una ventanilla, y desde el lado opuesto del coche, abrir y cerrar la puerta rápidamente, pero sin portazos. Así lograremos bombear aire fresco al interior y reducir la temperatura unos 10 grados. Hay que encender el aire acondicionado y esperar unos segundos antes de entrar al coche. En modelos con climatizador, 21 grados en modo automático prepararán el habitáculo de forma adecuada.

En algunos casos, un botón "ECO" o similar limita la potencia del aire acondicionado, deberemos desactivarlo en zonas donde el calor apriete más, pues la prioridad no es ahorrar combustible. Puede parecer evidente, pero no todos lo hacen: el aire acondicionado trabaja de forma más eficaz con las ventanillas subidas y techo solar cerrado, y con la función de recirculación de aire.

Para hacernos una idea de cómo puede subir la temperatura en un coche estacionado al sol, la asociación PETA ha grabado un vídeo con el jugador de fútbol americano Tyrann Mathieu, al que encierran en un SUV con una temperatura exterior de 32 grados. Solo consigue aguantar ocho minutos, en los cuales llega a una temperatura de casi 49 grados.

Jamás hay que dejar a una mascota en un coche cerrado, muchísimo menos un niño pequeño, hay un riesgo elevado de muerte por golpe de calor

Bajar las ventanillas un dedo de altura ayuda, pero igualmente la temperatura sube muchísimo. La utilización de un parasol puede ayudar a contener el problema, especialmente a la hora de ponerse a conducir, ya que los mandos no abrasarán de la misma forma. En las plazas traseras, las lunas tintadas también son una gran ayuda, pero protegen más de la radiación ultravioleta que del calor en sí.

En marcha, hay que mantener el climatizador entre 21 y 24 grados, y procurar tener una bebida refrescante o agua a mano, tanto para el conductor como para los pasajeros. La hidratación es una de las mejores armas contra el calor. Hay que tener en cuenta que la temperatura ambiental elevada nos aturde, y el efecto es similar al de tomarse un par de copas.

El correcto uso del climatizador automático aumentará el nivel de confort con un consumo de combustible aceptable, en torno a 0,4-0,5 l/100 km en un compacto diésel

La vestimenta también es importante. Para quienes tengan una piel muy sensible, especialmente de tez clara, es recomendable ir en manga larga y con el aire acondicionado más fuerte, para evitar lesiones cutáneas. Los que resisten mejor el sol pueden ir tranquilamente con manga corta, eso sí, con el calzado adecuado: nada de chanclas. Siempre cabe en el maletero una pareja de zapatillas, ¿verdad?

Las gafas de sol son un buen aliado para conducir, pero no vale cualquier modelo. El nivel de protección solar puede ser hasta de nivel 3, si oscurecen más, no son aptas para conducir. En la medida de lo posible, evitar camisetas de tirantes, pues si el cinturón de seguridad actúa en serio, puede hacernos daño si toca piel desnuda.

En definitiva, se trata de aplicar un poco el sentido común. Si, lamentablemente, no tienes aire acondicionado o no está operativo, procura reducir tus desplazamientos todo lo posible y utilizar otras alternativas de transporte, incluso viajar en coche compartido. No solo está en riesgo tu salud.

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