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    ANÁLISISWEC e IMSA unen sus caminos: ¿Qué se puede esperar de los LMDh?

    Las 24 Horas de Daytona han servido de marco para el anuncio del esperado acuerdo entre el WEC y el IMSA.

    Los nuevos prototipos LMDh darán vida a la clase reina del IMSA y podrán competir contra los hypercars en el WEC.

    WEC e IMSA unen sus caminos: ¿Qué se puede esperar de los LMDh?
    La convergencia entre el WEC y el IMSA es una realidad, aunque cada uno sigue su camino establecido.

    Las 24 Horas de Daytona fue el escenario elegido por los responsables del WEC y del IMSA para confirmar su unión. El nombre de la categoría que enlazará ambos 'mundos' es LMDh (Le Mans Daytona Prototype), con una 'h' para que a nadie se le olvide la hibridación de los prototipos. Estas máquinas pelearán en la categoría reina del IMSA WeatherTech SportsCar Championship y, a su vez, serán elegibles para competir en la clase principal del WEC junto a los hypercars, 'BoP' mediante. El debut de los LMDh será efectivo en el WEC 2021-22 y en la temporada 2022 del IMSA.

    Los LMDh vienen a ser lo que hasta ahora se han llamado DPi 2.0. No obstante, los prototipos que nacerán bajo esta normativa mantienen esta esencia. De hecho, el chasis será similares al de los LMP2 actuales y servirán como base para la futura generación de prototipos LMP2 a partir de 2022. Dallara, Ligier Automotive, Oreca y Multimatic volverán a ser los fabricantes licitados para su construcción. Todos los prototipos incluirán un sistema híbrido en el eje trasero. Los fabricantes y equipos podrán definir algunos detalles estéticos y la configuración de su motor, mientras que el KERS será estándar.

    En esta línea, los LMDh se pueden definir como prototipos que han 'cogido' lo mejor de los DPi, de los LMP2 y de los futuros hypercars, con los que podrán competir en las 24 Horas de Le Mans o en Daytona -en los eventos de ambos campeonatos- bajo el uso de un sistema de 'Balance of Performance'. Es importante que esta convergencia no se confunda con una plataforma común o global, aunque sea un primer paso hacia la misma. De hecho, los LMH -hypercars- que debutan en la temporada 2021-22 del WEC cumplirán al completo con su ciclo de homologación de cinco años -hasta 2026- antes de poder dar paso a una plataforma global verdadera.

    Con el marco normativo y la base técnica de los LDMh definida, el vínculo entre el WEC y el IMSA no se debe entender como un 'acuerdo de mínimos' y sí como una puerta hacia un futuro ilusionante. Un gran número de marcas se han implicado de forma directa o indirecta en la concepción de la normativa LDMh. McLaren, Ford, Lexus o Lamborghini han sido algunos de los fabricantes que han colaborado en su redacción, mientras que otras marcas no pierden la pista a este concepto. No obstante, en la clase LDMh se manejarán presupuestos significativamente menores que entre los Hypercar.

    Si este factor es importante, tanto o más es la repercusión que ha tenido el anuncio de la clase LDMh y las reacciones que se han producido en apenas unos días. Responsables de marcas como Mazda, Cadillac, Porsche o BMW han expresado su satisfacción por el acuerdo entre el WEC y el IMSA, algo a tener en cuenta por contar con proyectos deportivos en vigor en uno u otro campeonato. Misma reacción se ha dado en equipos con una dilatada trayectoria en las carreras de resistencia, lo que hace pensar que, en líneas generales, se ha dado el paso correcto con los LMDh.

    Fotos: Sebring