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    Cómo tener WiFi en el coche

    Aunque tu modelo tenga ya unos años, también puedes poner WiFi en el coche.

    Aunque tu vehículo tenga ya unos años, contar con WiFi en el coche no es exclusivo de los nuevos modelos. Hay muchas opciones para llevar Internet a bordo y deberías conocerlas todas para saber cuál te puede interesar más. Si tienes hijos, seguro que lo agradecerán.

    Llevar Internet en el coche se ha convertido en un reclamo para muchas marcas, que ofrecen el WiFi como parte del equipamiento opcional, o como servicio. Si vas solo te dará igual, pero si haces distancias largas, y sobre todo si las haces con niños pequeños, seguro que tener WiFi en el coche te resulta una idea atractiva. Y no es algo exclusivo para coches nuevos, sino que podemos tener Internet en cualquier coche y de varias maneras.

    Podemos recurrir a las soluciones que ofrecen los operadores de telecomunicaciones de forma directa, montarnos nuestra propia red WiFi 'casera', o por supuesto optar por las soluciones oficiales de las marcas. Pero estas últimas están disponibles única y exclusivamente para algunos modelos. Conoce cuáles son todas las formas posibles, y elige la que más te encaje para tener WiFi en el coche.

    Monta tu propia red WiFi en el coche: la mejor opción por precio y prestaciones

    Si quieres tener más gigas, el mejor precio y en definitiva, la mejor red WiFi posible en tu coche, entonces la mejor opción es que te montes tú mismo tu propia red WiFi en el coche. Es sencillo, y partiremos sobre la base de que vas a necesitar un router portátil con soporte para redes 4G y que, evidentemente, funcionará con una tarjeta SIM como la de tu teléfono inteligente.

    Vayas a donde vayas, te puedes llevar la conexión WiFi en el bolsillo.

    Encontrar estos routers es fácil. En tiendas como Amazon tienes productos de Huawei o de TP-Link entre otros fabricantes, con un precio de entre 40 y 65 euros, aproximadamente. Llevan una batería integrada, sirven conexión a 10 dispositivos de forma simultánea la mayoría de ellos, y funcionan con una tarjeta SIM -o microSIM, o nanoSIM- para conectar con redes 34/4G y permitirnos alcanzar una velocidad máxima de 150 Mbps en descarga.

    Junto a este tipo de dispositivos vas a necesitar una línea móvil. Puede ser un duplicado de tu contrato, con una SIM que comparta los gigas de tu tarifa, o una SIM independiente. Es decir, puedes contratar una tarifa móvil con cualquier operador y utilizarla en estos dispositivos. Así que tú eliges cuánto te gastas, cuántos gigas tienes cada mes y con la cobertura de qué operador. También tienes opciones prepago, para utilizar este dispositivo y esa línea únicamente de forma puntual, por ejemplo, cuando vayas de viaje.

    WiFi en el coche con un operador de telefonía móvil

    Como avanzábamos, hay operadores de telecomunicaciones que ofrecen WiFi en el coche con tarifas especiales y ofreciendo el equipamiento necesario; es decir, el dispositivo que va a servir la conectividad inalámbrica. Es el caso de la operadora móvil de Telefónica, con Movistar Car, que cuesta 3 euros al mes, no tiene compromiso de permanencia y es un dispositivo para la toma ODB que nos pondrá WiFi en el coche.

    El servicio de Movistar presta WiFi para cinco dispositivos de forma simultánea, como máximo, con 3 GB mensuales. A todo esto hay que sumarle una cuota de alta de 20 euros. Anteriormente existió una alternativa de Orange, que era bastante parecida, pero se dejó de ofrecer el servicio. Y Vodafone, aunque tiene un servicio de asistencia remota para vehículos, no ofrece un servicio de conectividad WiFi como el de Movistar, o como el que anteriormente tuvo Orange también.

    WiFi en el coche 'oficial', la conectividad integrada de los fabricantes

    Cada vez más nuevos modelos de coches cuentan con una eSIM integrada. ¿Qué es esto? Esto es un chip integrado, efectivamente, que funciona exactamente de la misma manera que una tarjeta SIM de toda la vida, pero que es mucho más pequeño y que no es de ningún operador en concreto. Es lo que llevan los iPad, por ejemplo, así como otros dispositivos.

    Puedes conectar todos los móviles y tablets del coche a Internet por WiFi.

    Al contar con esto, el coche está siempre conectado por 4G, o puede estarlo. Sirve para que los fabricantes puedan enviar actualizaciones OTA del software, y para que podamos disfrutar de servicios como el tráfico en tiempo real, por ejemplo, o la previsión meteorológica. La clave, en todo esto, está en el servicio complementario que los fabricantes de coches están vendiendo.

    Para ofrecer este servicio, el fabricante en cuestión se asocia con un operador. Audi, por ejemplo, está asociado a Vodafone. Así, los clientes de Audi pueden contratar WiFi en el coche -con un paquete más completo, que cuenta con otros servicios- con una tarifa exclusiva acordada entre Audi y Vodafone -siguiendo con el mismo ejemplo-. Pero ¿nos interesa esta opción?

    Lo bueno en este WiFi integrado en el coche, por llamarlo de algún modo, es que no hay instalación aparte, no hay dispositivos añadidos y no hay una tarifa móvil que controlar. El equipamiento necesario está integrado en el vehículo, y la tarifa se gestiona como servicio directamente con la compañía de nuestro vehículo. Es más cómodo, pero a menudo tiene prestaciones más limitadas o un precio por giga más alto. Es cuestión de valorar las opciones, comparar y decidir de qué manera preferimos tener WiFi en el coche, dentro de las opciones que tengamos a nuestro alcance.