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ComparativaAbarth 595C Turismo, DS3 THP y Juke Nismo: tridente ciudadano

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Enfrentamos al Abarth 595C Turismo (160cv) contra el Citroën DS3 Cabrio (156cv) y el Juke Nismo (200cv), tres propuestas muy exclusivas y potentes para la ciudad... O para donde quieras. En esta primer parte os presentamos a los tres modelos y os contamos rasgos de su exterior y su interior. Cada uno cuenta con argumentos bien diferenciados y se hace dificil una primera valoración.

Cartas sobre la mesa. El pequeño Abarth 595C Turismo se ve las caras contra posibles rivales que pueden arañarle algunas ventas. A un lado el Citroën DS3, equipado con el motor más grande disponible, el THP 155 cuyo bloque es un 1.6 litros que desarrolla 156 caballos de potencia máxima a 6.000 rpm. Su velocidad máxima la firma en 212 km/h y la aceleración 0-100km/h se consigue en unos nada despreciables 7,4 segundos. Su tamaño se sitúa en 3.948mm de largo, 1.715mm de ancho y 1.483mm de alto y su maletero promete ser el más grande de su clase con 245 litros de carga. El precio del cabrio francés con esta motorización parte de 23.850 euros.

Al otro lado, el Nissan Juke Nismo, el coche más potente de la comparativa con un motor 1.6 DIG-T que desarrolla nada menos que 200 caballos de potencia. El coche irradia exclusividad bajo la firma de Nismo, y si bien no es un rival directo, tanto el Abarth como el Nismo son coches ciudadanos y modificados respecto a sus versiones ‘normales’ para dotarles de cierta exclusividad. Su velocidad máxima se detiene en 215 km/h y su aceleración 0-100 km/h es de 7,8 segundos. Sus medidas se sitúan en 4.135 mm de largo, 1.765 mm de ancho y 1.570 mm de alto. Su maletero, lógicamente vence claramente a sus dos oponentes con 465 litros de carga y su precio es de 26.730 euros.

Por último, el defensor del título, el Abarth 595C Turismo con un precio que parte de 25.950 euros según su configurador, y con muchos niveles de personalización que pueden llevar el coche a un nivel muy individualizado. Tiene el motor más pequeño en cilindrada con un tetracilíndrico de 1.368 cc y 160 caballos de potencia máxima. Sus prestaciones sitúan su velocidad punta en 210 km/h y la aceleración 0-100km/h en 7,4 segundos. También es el más pequeño con una longitud de 3.657 mm, 1.485 mm de alto (+2 mm respecto al DS3) y 1.627 mm de ancho. Su maletero puede albergar 185 dm3, lo que se traduce en el más pequeño también. Con esta batería de datos, parece que lo tiene difícil, pero tiene un argumento fundamental. Es un coche de la ‘familia del escorpión.

Exteriores

Indudablemente hablamos de 3 puestas en escena donde los diseñadores de las tres casas han plasmado su esfuerzo, horas extra de trabajo y dedicación exclusiva a estos modelos. Los tres marcan la diferencia frente a sus hermanos convencionales y veamos algunos rasgos:

El Juke Nismo se diferencia desde lejos. Tiene faldones dedicados en el frontal, el lateral y en la parte trasera, con color de contraste en gris, y una línea roja que rodea todos los ángulos del coche para acentuar su esencia deportiva. Además prescinde de los antiniebla delanteros para colocar dos tiras de LED de luz diurna en la parte inferior del paragolpes delantero. Las carcasas de los espejos retrovisores son de color rojo brillante que también acentúan el carácter deportivo, y sí. Cuando lo miras por primera vez, te echas las manos a la cabeza porque sólo piensas en que va a ser una sensación única.

La salida de escape sólo asoma por el lado izquierdo y hubiera estado bien sacarle más rendimiento al sonido para terminar de aclarar que es un Nismo. Nuestra unidad venía rotulada, aunque para el día a día, un detalle como este es desaconsejable si no queremos llamar demasiado la atención. Otro detalle son las llantas de 10 radios y 18” pulgadas que son perfectas para el concepto y el diseño del coche.

El Citroën DS3 tiene una delantera ya conocida, afilada y dos tiras de LED para la luz diurna en el borde del paragolpe. En el lateral, el coche comienza a estilizarse con una línea más sencilla, aunque en las ventanillas se percibe el carácter Citroën, manteniendo una estética que roza la de un prototipo, con un cristal que prácticamente forma parte del pilar central. En la parte inferior hay una gran moldura de acentuación, aunque al contrario que en otros modelos, en este resuelve de manera correcta una línea que podría haber pecado de sencilla. En la parte trasera es donde nos maravilla más esta máquina. Los grupos ópticos de LED traseros se pierden en un túnel casi ilimitado de LED, gracias a un diseño configurado por espejos y cristales semireflectantes. Sinceramente, la parte trasera del Citroën es la más sencilla y estilizada que he visto en muchos años en la marca del doble chevrón.

Por último, el Abarth es un Fiat 500 más musculado, con paragolpes acentuados pero manteniendo un ejemplo de diseño del que sus competidores quizá deberían tomar nota. Cada línea está trazada para crear un coche simpático pero agresivo a la vez. El bicolor de la carrocería es excelente y las llantas diamantadas de 17” son una pareja perfecta para el coche, con un gran logo del escorpión en el centro. Una cosa a favor del coche de Fiat es que en cada lateral y en cada detalle, siempre uno identifica al escorpión, expresando que no es un 500, sino un Abarth. En la trasera, dos grandes tubos de escape prometen un sonido atronador, y si bien es cierto que a la hora de la verdad es bastante ronco, quizá no tanto como nos esperábamos, aunque es claramente el mejor de los tres.

Interiores

Tres puntos clave para cada uno. Sujeción lateral, materiales y tecnología. Los asientos del Juke Nismo ofrecen muchísima sujeción lateral y su material en alcántara ofrece agarre además de absorver muy bien el calor a pleno sol. El volante también tiene zonas de alcántara y promete un buen tacto. Los materiales son de plástico principalmente, pero no me importa demasiado porque no es un plástico de baja calidad, aunque siendo el Nismo, echo en falta un escalón mayor en este sentido.

En el apartado tecnológico, el Nissan tiene argumentos como sus dos pantallas. La primera para usar tecnología como el NissanConnect (de 6 pulgadas) y Google Send To Car, que puede enviar rutas al coche desde un ordenador. En la segunda pantalla se puede elegir entre dos interfaces: el climatizador o los ajustes de modos de conducción. Dependiendo de la interfaz, cada botón tiene su propia funcionalidad y por tanto un botón sirve para una cosa u otra. Esto nos encanta.

El Citroën es el que menos tiempo hemos tenido en nuestras manos, pero los materiales son muy acertados y da mejor sensación que sus rivales. El coche está bien terminado y tiene un detalle que a más de uno le puede gustar. Un botón ambientador de serie que perfuma el coche. Otro punto a favor se lo lleva el navegador, con un manejo muy intuitivo y muy sencillo en contraposición con el del Abarth, mucho menos amigable, en una pantalla anticuada y que no está integrada en el vehículo sino que es similar a la de los antiguos navegadores portátiles. Los asientos son muy agradables y sujetan bien ante cambios bruscos de dirección.

El Abarth dispone de plásticos duros por todo el coche e incluso a veces se antojan de mala calidad por ciertas zonas.

Sin embargo, el diseño interior es muy agradable con una gran moldura de plástico que se extiende por el cuadro de instrumentos hasta la puerta del copiloto y se puede seleccionar en distintos colores entre los disponibles y el logo del modelo incrustado. El Abarth no dispone de una guantera clásica con una tapa, sino de un enorme hueco para dejar lo que uno quiera. Además, nuestra unidad equipaba una pantalla donde se alberga el navegador y otras funciones, aunque su calidad es muy mejorable. En la consola central, sólo hay un display para la radio y debajo el climatizador y a continuación los mandos de la caja de cambios robotizada.

A veces da la sensación de que los mandos quedan alejados del conductor y de los tres es el que resulta más anticuado. Lo que más gusta es el cuadro de instrumentos con un reloj dedicado al modo Sport y los bares de presión del turbo. El volante es agradable al tacto y las levas son una delicia, aunque sea en un manual pilotado. Los asientos no son los Sabelt, pero ofrecen buena sujeción y el diseño va a juego con el coche. Sencillos pero resultones.

Mañana os contaremos qué papel ha jugado cada coche a la hora de conducirlo y con toda la batería de datos, os daremos un veredicto final.

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