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    Comparativa Hyundai i20 vs Toyota Yaris vs Ford Fiesta, urbanitas con sello Eco (con vídeo)

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    El Ford Fiesta, el Toyota Yaris y el Hyundai i20 son tres de los modelos más populares del segmento B y proponen interesantes mecánicas con las que obtienen la pegatina Eco de la DGT. Analizamos en vídeo la propuesta de cada uno de estos urbanitas.

    Enfrentamos al Hyundai i20 1.0 TGDI 48V 120 CV, el Toyota Yaris Hybrid 120H y el Ford Fiesta 1.0 Ecoboost MHEV 125 CV

    La etiqueta medioambiental Eco de la DGT es un elemento diferencial en modelos destinados para la ciudad y en esta ocasión te proponemos tres alternativas personificadas en el Hyundai i20, el Ford Fiesta y el Toyota Yaris. Los dos primeros llegan con versiones con hibridación ligera y el japonés plantea un sistema 100% híbrido.

    Este trío no sólo se diferencian por sus sistemas de propulsión sino también por su estilo. El Ford Fiesta tiene el diseño más convencional de esta comparativa y puede cambiar su imagen dependiendo del acabado escogido, proponiendo diferentes diseños de parrilla, paragolpes y llantas. En este caso tenemos una unidad con el acabado ST Line que realza su deportividad.

    Hablando de deportividad, está claro que ése es un rasgo que se ha realzado en el nuevo Toyota Yaris. El nipón ha ganado en agresividad con respecto a sus tres generaciones precedentes presentando formas muy voluminosas y llenas de carácter, en especial en la parte trasera.

    Tres líneas de diseño muy diferentes

    Esa característica es común al Hyundai i20, que también muestra sus rasgos más controvertidos en la zaga. Pueden gustar más o menos pero hay que alabar que los diseñadores se hayan atrevido a hacer algo diferente, les da mucha personalidad. El frontal es más conservador y, al igual que sus oponentes, puede llevar faros led.

    Los protagonistas que tenemos hoy están destinados a dominar la ciudad y por eso presentan unas dimensiones compactas en torno a la frontera de los 4 metros de longitud. Los tamaños exteriores son casi calcados entre el i20 y el Fiesta mientras que el Yaris es algo más corto y ligeramente más alto que sus oponentes.

    Que sea 10 cm más corto tiene una consecuencia evidente en la capacidad de carga del modelo japonés. Es el que tiene el maletero más pequeño con 286 litros, que a pesar de todo es un dato que no está nada mal dentro de este segmento. Además tiene mérito teniendo en cuenta que al ser un híbrido convencional tiene una batería híbrida más grande que ocupa más espacio que la de sus rivales. La boca de carga es la más estrecha pero el umbral de carga también es el más bajo facilitando la introducción de objetos pesados.

    El Fiesta se sitúa en un término medio en cuanto a capacidad de carga con un volumen de 311 litros en su carrocería de cinco puertas. Es un espacio bien rematado, con formas muy regulares y, además, bajo el fondo hay un generoso compartimento lo que supone una solución muy práctica para guardar objetos pequeños.

    Por su parte el coreano brilla en cuanto a capacidad de maletero porque nos da 352 litros de volumen, imponiéndose a sus rivales con claridad. La base del maletero se puede colocar a dos alturas aunque el hueco que queda por debajo es poco aprovechable porque está presente la batería de alta tensión.

    El i20 aprovecha bien el espacio y brinda 352 litros de capacidad de carga
    En el Fiesta hay 311 litros de maletero
    Maletero de 286 litros para el Yaris

    Muchas posibilidades de equipamiento

    ¿Y qué nos encontramos en el habitáculo? No nos vamos a engañar, en ninguno de estos modelos vamos a disfrutar de una atmósfera lujosa pero en general todo causa una buena impresión teniendo en cuenta en el segmento en el que estamos. Abundan los plásticos duros pero con un tacto agradable, al menos los que están en las zonas más accesibles.

    El urbanita de Hyundai no solo es el que tiene el maletero más grande sino que también presenta un habitáculo más espacioso. En las plazas delanteras se disfruta de una gran sensación de amplitud. Hay un par de detalles de diseño que merecen mencionarse. Por un lado el volante, completamente nuevo y con un diseño peculiar de cuatro radios. Por otro la continuidad visual de las rejillas de ventilación, que se extiende por todo el frontal del salpicadero e incluso las puertas.

    El coreano apuesta por un cuadro de instrumentos totalmente digital con una pantalla de 10,25 pulgadas con varios estilos de visualización y una gran calidad de imagen, pero sin apenas posibilidades de personalización. De hecho, sólo hay cuatro tipos de configuraciones a escoger.

    Interior sobrio para el urbano de Hyundai
    El habitáculo del modelo de Ford muestra una buena calidad de materiales. Los retrovisores exteriores son pequeños
    Toyota apuesta por la practicidad al diseñar el interior de su modelo del segmento B

    No hay que perder detalle del sistema de infoentretenimiento porque Hyundai convierte este elemento en uno de los más destacados del interior del i20 al proponer una gran pantalla de 10,25 pulgadas, atractiva y fácil de usar. Funciona muy bien, tiene muchas funciones y propone servicios conectados que sirven para la navegación con tráfico en tiempo real o servicios remotos que permiten abrir y cerrar el coche a distancia, por ejemplo.

    El interior del Toyota Yaris destaca por ser un espacio práctico porque la ergonomía está bien trabajada. Todo queda muy a mano y hay muchos lugares donde dejar objetos, incluso algunos de ellos integrados en el propio salpicadero. Además los asientos son muy confortables y mullidos.

    En las versiones más altas el japonés puede llevar una instrumentación digital pero no se trata de una gran pantalla, que es lo habitual, sino que la marca japonesa se ha decantado por lo que llaman instrumentación binocular compuesta por dos pantallas circulares y una pantalla central. Como pasa en el i20, hay muy pocas opciones de personalización de los elementos visuales.

    En sus generaciones actuales los tres modelos han buscado proporcionar un aspecto más personal y dinámico

    Toyota opta por una pantalla táctil de 8 pulgadas para su sistema multimedia, es muy completo en cuanto a funciones y compatibilidades con smartphones pero la calidad de imagen de la pantalla es simplemente correcta y el interfaz se ve anticuado. Sin duda es un aspecto que se puede mejorar.

    El i20 y el Yaris son lanzamientos recientes y el Fiesta lleva más tiempo en el mercado así que uno podría pensar que muestra un diseño al que le pesen los años, pero la verdad es que no es así. Se sigue viendo actual y merece la pena destacar el volante que tiene un tacto muy agradable y los botones tienen el tamaño y la forma adecuados. Es lo que más vamos a tocar así que es algo importante.

    A diferencia de sus oponentes, el Fiesta no puede tener una instrumentación 100% digital y presenta un cuadro analógico con una pantalla TFT que proporciona las informaciones del ordenador de a bordo. Menos sofisticado pero igualmente consigue mostrar mucha información útil al conductor.

    El llamativo cuadro de instrumentos digital del Hyundai i20
    El Ford Fiesta se mantiene fiel a la instrumentación analógica
    La composición digital del cuadro del Toyota Yaris está formada por tres pequeñas pantallas

    En cuanto a la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento tiene 8 pulgadas, se ve muy bien y es realmente fácil de manejar. Al igual que Toyota y Hyundai, tiene compatibilidad con Apple Carplay y Android Auto. Es el más intuitivo de estos tres sistemas y no se echa en falta ninguna función.

    En el listado de equipamiento, ya sea de serie o de manera opcional, los tres coches pueden contar con acceso y arranque sin llaves, sensores de aparcamiento delantero y trasero, cámara de estacionamiento, banqueta trasera con respaldo dividido en una proporción 60:40 y ayuda al arranque en pendiente, por mencionar algunos.

    El equipamiento de asistentes y sistema de seguridad de estos tres coches es abundante y proponen un sistema de asistencia a la frenada de emergencia, la alerta de cambio involuntario de carril y de mantenimiento en el carril, el sistema de detección de ángulo muerto, la alerta de tráfico trasero cruzado o el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, entre otras cosas. Toyota incluso añade un novedoso airbag central, una primicia inédita en el mercado.

    El i20 propone una gran pantalla de 10,25 pulgadas para manejar el apartado multimedia
    El Fiesta opta por el sistema de infoentretenimiento SYNC3
    El Yaris emplea el sistema Toyota Touch 2 & GO

    Ésa es una de las diferencias de equipamiento, aunque hay alguna más. Por ejemplo, el Yaris puede tener un climatizador bizona mientras que sus rivales se conforman con uno monozona y también puede llevar un sistema de información proyectada en el parabrisas o freno de estacionamiento eléctrico. Por su parte, tanto el i20 como el Fiesta pueden contar con un techo solar practicable o el sistema de aparcamiento automático que el nipón no ofrece. Y el Fiesta no puede equipar el cargador inalámbrico de móvil que sí tiene sus rivales pero, a diferencia de estos, tiene un sistema de protección de puertas o puede llevar el volante calefactado.

    ¿Y cómo son las plazas traseras? En la segunda fila de asientos del Yaris vamos a encontrar con un espacio justo y un equipamiento escaso, características frecuentes en los coches de este segmento porque se supone que en coches urbanos. La habitabilidad es suficiente para dos adultos de hasta 1,75 m de estatura aproximadamente y no van a encontrar ningún elementos de confort especial aquí detrás: ni salidas de aire, ni tomas USB o de 12V o un reposabrazos, solamente un bolsillo tras el respaldo del asiento trasero derecho.

    En el Fiesta no hay una gran diferencia de espacio, hay más o menos el mismo sitio que en el Yaris. Contamos con bolsillos tras los respaldos y un pequeño hueco, nada más. La plaza central es incómoda, algo que ocurre en casi todos los modelos de este segmento B, aunque es cierto que es más usable que la del Toyota. Además, las puertas traseras se abren en un ángulo superior a las del nipón, lo que se agradece a la hora de colocar un dispositivo de retención infantil.

    Plazas traseras muy generosas para el coreano
    La segunda fila de asientos del Fiesta
    El japonés propone asientos más envolventes

    Sentado en las plazas traseras del i20 enseguida se nota que hay más espacio tanto para las piernas como para la cabeza. En cuanto a equipamiento hay solamente un par de cosas distintas que es la inclusión de una práctica toma USB disponible en las versiones altas de este modelo y los bolsillos tras el respaldo de los asientos delanteros. Es destacable que en el mismo tamaño que sus rivales este i20 consiga ser más espacioso en las plazas delanteras, en las traseras y en el maletero.

    Tres planteamientos dinámicos distintos

    Desde el punto de vista dinámico estos tres coches tienen varias características comunes. Las versiones que estamos comparando en este trío de modelos proponen motores de tres cilindros que rondan los 120 CV. Ninguno es especialmente de refinado, la insonorización del habitáculo de estos urbanitas es simplemente correcta y cuentan con modos de conducción que pueden modificar el comportamiento de algunos parámetros.

    A bordo del Hyundai i20 es evidente que resulta un coche muy agradable de conducir, y además me parece que es el que tiene la suspensión con el tarado más confortable de esta comparativa. Al ser un coche cómodo y espacioso da la sensación de que estemos llevando un modelo de un tamaño superior.

    Con esta versión de 120 CV del motor 1.0 TGDI 48V, que siempre está asociada a un cambio automático de doble embrague con siete marchas, es sobre el papel el coche que obtiene menores prestaciones de la comparativa pero lo cierto es que no se echan en falta más brío porque tiene una buena capacidad de respuesta.

    Aunque es el que menos anda en teoría, durante esta prueba ha sido el coche que ha mostrado un consumo más alto de este trío de modelos. Lo habitual será rondar los 6 l/100 km haciendo una conducción variada. Con esta misma base de 48 voltios hay una versión más sencilla con 100 CV que permite escoger entre cambio manual o automático.

    El Toyota Yaris es 10 cm más corto que sus oponentes

    Lo que llama atención del nuevo i20 es que su conducción está muy asistida en todos los sentidos. La dirección tiene mucha asistencia y moverla no requiere ningún esfuerzo pero es verdad que también es totalmente insensible y no transmite información al conductor. Lo mismo ocurre con la palanca de cambios y los botones que hay por el habitáculo, todos muy blandos que se manejan sin esfuerzo alguno.

    Pero cuando digo que la conducción es muy asistida me refiero principalmente a la continua presencia de los asistentes y ayudas de conducción. El i20 brilla por su enorme equipamiento de seguridad, lo cual siempre es positivo, pero son sistemas muy intrusivos. En la conducción diaria estos asistentes van variando la capacidad de retención del vehículo, muestran diferentes alertas visuales y van sonando diferentes pitidos que pueden llegar a ser un incordio. Afortunadamente muchas cosas se pueden limitar o incluso desactivar pero otras no.

    Conduciendo el Ford Fiesta queda patente que es el que propone mejores aptitudes dinámicas. Es el más potente de este trío con 125 CV, e incluso hay una versión de 155 CV del mismo motor 1.0 EcoBoost MHEV. También es el más prestacional pudiendo hacer el 0 a 100 en 9,4 segundos y desde luego es el más divertido y ágil de conducir especialmente en la versión ST Line que lleva una suspensión un poco más firme que la del resto de variantes del Fiesta.

    Una característica que hay que mencionar es que el Fiesta con hibridación ligera siempre está asociado a un cambio manual de seis marchas mientras que tanto para el i20 como para el Yaris electrificados recurren siempre a un cambio automático. Otro detalle que me ha llamado la atención es que los retrovisores exteriores son más pequeños que los de sus rivales así que la visibilidad es menor al hacer algunas maniobras.

    El Hyundai i20 tiene la boca de acceso más grande al espacio de carga

    En lo que concierne al consumo de combustible, con el Fiesta Ecoboost de 125 CV lo habitual será rondar un gasto de 5,5 l/100 km aproximadamente, un valor destacado teniendo en cuenta las prestaciones que regala a cambio el urbanita de la marca del óvalo azul.

    Por su parte el Toyota Yaris es el único de estos tres modelos que ofrece un sistema híbrido convencional gracias a la ayuda de una batería de iones de litio con 4,3 Ah de capacidad. Este sistema tiene un efecto evidente en la conducción y es que en muchos momentos circula en un modo totalmente eléctrico algo que no pueden hacer sus oponentes, siempre impulsados por el motor de gasolina.

    La experiencia de Toyota en el campo de la hibridación se deja notar y podemos viajar con este Yaris incluso a ritmos de autopista desplazándose en algunas circunstancias sin gastar ni una gota de gasolina. Es un coche muy eficiente pero además cuenta con unas buenas prestaciones y un comportamiento que ha mejorado muchísimo con respecto a la generación anterior y ahora es más ágil y aplomado.

    Los asistentes de conducción están muy presentes en el i20
    El Fiesta lleva un sistema de parrilla frontal con cierre activo para mejorar la aerodinámica y ser más eficiente
    El consumo del Yaris es imbatible

    La gama no propone diferentes opciones mecánicas, estando disponible únicamente en versión de 116 CV que se mueve muy bien. El único inconveniente que le podemos poner es que en aceleraciones fuertes el cambio de tipo CVT se revoluciona mucho y eso repercute en una sonoridad interior mucho más grande aunque no supone mayor problema ya que son momentos puntuales.

    Este sistema híbrido tiene una ventaja clara a la hora de hablar de consumo de combustible, claramente inferior al de sus oponentes. Con el Yaris Hybrid es posible conseguir consumos por debajo de los 4,5 l/100 km haciendo recorridos variados y sin ningún esfuerzo. Poniendo algo de empeño en gastar poco es posible bajar de 4 litros de manera habitual.

    Grandes diferencias de precio

    Antes de terminar vamos a hablar de precios donde encontramos grandes diferencias entre estos tres coches. El pequeño Ford con hibridación ligera en su versión de 125 CV está a la venta por 15.552 euros. Se sitúa como el modelo más accesible de esta comparativa pero hay que tener en cuenta que se obtiene con el acabado de acceso por lo que el equipamiento es bastante restringido y además no puede montar una transmisión automática.

    ¿Cuál es tu preferido?

    A continuación se encuentra el Toyota Yaris Hybrid cuyo precio arranca en los 18.700 euros. Es un precio notablemente superior al del Fiesta pero ofrece más equipamiento y además hay que valorar el sobrecoste de contar con un sistema 100% híbrido así que si se recorren muchos kilómetros anuales esa diferencia se puede compensar gracias a su menor consumo.

    El modelo más costoso de todos es el Hyundai i20 MHEV con 120 CV cuyo precio de partida es de 21.555 euros. Son unos 6.000 euros más que el Fiesta que se explican porque es más moderno, viene con mucho más equipamiento de serie y añade el cambio automático. De este i20 hay una versión con semihibridación con 100 CV, cambio manual y equipamiento básico que sería incluso más barato (14.040 euros) que el Fiesta.

    En resumen el Hyundai i20 es el más espacioso y confortable, el Toyota Yaris es el candidato ideal en la búsqueda del menor consumo y el Ford Fiesta es la opción a elegir para quien prefiera el comportamiento más divertido ¿Con cuál te quedarías tú?

    Comparativa Hyundai i20 vs Toyota Yaris vs Ford Fiesta, urbanitas con sello Eco (con vídeo)