BYD quiere aprovechar fábricas europeas y avisa: "No hablamos sólo con Stellantis, también con otras"
El gigante chino está orbitando en estos momentos en torno a varias de las fábricas europeas que se encuentran con una producción lejos de su capacidad máxima para así poder continuar con su expansión a nivel mundial, y en particular por el Viejo Continente.

Si no puedes vencer al enemigo, únete a él… aunque en estos momentos en la industria, no se sabe si es más aliarse o aprovecharse mutuamente. El avance de China es imparable, su respaldo económico casi imposible de contestar y ahora apunta a que uno de sus gigantes más conocidos, BYD, podrá llegar a fábricas actualmente propiedad de Stellantis para fabricar sus propios modelos en Europa.
Las negociaciones ya están en marcha entre el conglomerado italo-francés que preside Antonio Filosa desde hace casi un año y el gigante chino, con Stella Li como máxima responsable en Europa y vicepresidenta a nivel global. No sólo eso, sino que BYD ha mantenido reuniones con diferentes fabricantes que estén en situaciones similares.

BYD negocia con Stellantis en relación a sus fábricas en Europa
Estas noticias llegan apenas unos días después de que se confirme el aterrizaje de Leapmotor a Villaverde así como a la planta de Stellantis en Figueruelas, Zaragoza. Un movimiento interesante ya que en estos momentos los Leapmotor y todos los coches de las 14 marcas de Stellantis no comparten nada a nivel mecánico, pero al conglomerado la abriría las puertas a entender mejor el ‘know-how’ de una de las marcas que más ha funcionado en China recientemente (y de la cual tiene un 20% del accionariado), subiendo su presencia como la espuma dentro del salvaje mercado chino.
Ahora es Stella Li quien ha afirmado en la conferencia ‘Financial Times Future of the Car’ celebrada en Londres que están buscando hueco en aquellas plantas donde falte producción. Una producción que falta no solo por esa cuota de mercado que el conjunto de marcas chinas han absorbido en su llegada a Europa (MG y BYD especialmente, por ese orden), sino por todas las complicaciones actuales del sector, como la electrificación, la propia normativa y la desconexión entre precios de coches nuevos y salarios.
Ambas partes se verían beneficiadas, incluyendo las propias fábricas

Italia es uno de sus países candidatos y a Stellantis le convendría para impulsar varias de sus marcas del lado FCA, como Alfa Romeo, Lancia o Maserati, además de DS pues el DS Nº 8 se fabrica en la planta de Melfi como el Lancia Gamma que se desvelará este año. Stellantis no se va a deshacer de ninguna de ellas (ni de sus trabajadores, pues allí en Italia están poco menos que blindados), pero ese aumento de capacidad le vendría como agua de mayo.
China se adapta cada vez mejor al mundo
Todo esto requiere una serie de matices: si fuera por ellos, seguirían produciendo desde China para todo el mundo, teniendo en cuenta el coste de fabricación que tienen allí y el poco presupuesto que les supondría con una cadena de suministro más que establecida. No obstante, tienen un mercado saturado, que ha pasado de matricular entre dos millones o dos millones y medio de coches al mes hace algo más de un año (es decir, el doble que España en un año entero) a caer por debajo del millón y medio de coches.
También se han dado cuenta de que aquello que les funciona en China no tiene, en absoluto, que funcionar en otros mercados. Ni en repertorio de modelos, ni a nivel tecnológico, ni en detalles como el color de la carrocería, los interiores o su equipamiento. Poco a poco están entendiendo los diferentes mercados y cómo de diferente es el cliente español, italiano, británico, checo, mexicano, alemán o guatemalteco de un cliente chino, tanto en gustos como a nivel sociodemográfico.

Necesidad de crear coches adaptados a mercados y a públicos
«Estamos hablando no solamente con Stellantis, sino también con otras compañías. Estamos buscando cualquier planta disponible en Europa porque queremos utilizar este tipo de capacidad disponible», comentó Li. También ha admitido que preferirían tener el control de estas plantas en lugar de operarlas como empresas conjuntas, pero así tienen la facilidad de ahorrar tanto dinero como tiempo en levantarlas, hacerlas funcionar y reunir una red de suministros que, a fin de cuentas, ya está presente.
En el caso específico de Europa, también necesitan hacer un coche que no tienen en China: el hatchback de segmento B. Estos coches no existen como tal allí, pero en Europa son los superventas (Dacia Sandero, Renault Clio, SEAT Ibiza, etc) y tienen que hacer modelos específicos, como hizo en su día Toyota con el Yaris original. La respuesta de la propia BYD será el BYD Dolphin G que presentarán el propio mes de junio - en un caso similar, MG también prepara un coche más europeo que los otros, el MG2 que se situará por debajo de los modelos existentes de su gama.

