He convivido con el Hyundai Tucson y tengo claro por qué arrasa en España
El Hyundai Tucson es el SUV que mejor ha sabido leer la mente del conductor español. Probarlo a fondo me ha servido para descubrir sus secretos y ahora entiendo por qué es el rey de su segmento.

Análisis en profundidad del nuevo Hyundai Tucson
Es imposible salir a la calle, caminar un poco y no cruzarse con algún Hyundai Tucson. No es una exageración, el modelo coreano es año tras años uno de los modelos más vendidos en España y el auténtico rey de su segmento. Me he propuesto saber qué tiene este coche para que guste tanto: he convivido con él durante unos días para ver si su fama la tiene bien merecida.
Su popularidad se ha ido fraguando a fuego lento. El primer Tucson llegó a los concesionarios en 2004 como un coche honesto, robusto y práctico. Con el paso de las generaciones empezó a poner nerviosos a los rivales europeos y la cuarta generación, la actual, dio un golpe en la mesa. Dejó de ser una alternativa para ser el líder que escribe las reglas del juego.
Uno de los grandes atributos del Tucson es el diseño, muy llamativo y futurista. Destaco principalmente el frontal, donde no sabes muy bien dónde termina la parrilla y dónde empiezan las luces diurnas. Es un efecto muy chulo que Hyundai llama luces paramétricas y que con el tiempo otras marcas han ido copiando.

Otra de las claves de su éxito es la posibilidad de adaptarse a los gustos de cualquiera, con acabados como el de la unidad de pruebas que he tenido y que refuerzan su aspecto SUV con protecciones en los paragolpes o versiones N-line que tienen un aspecto más dinámico. Lo mismo ocurre con la gama de colores, que se salen de los típicos blanco, negro y gris que inundan nuestras autovías y también propone tonalidades en verde, azul, rojo o incluso naranja para los más atrevidos.
Digitalización y botones, un interior con mucha cabeza
Cuando te subes al Hyundai Tucson lo primero que percibes es una sensación general de que es un coche bien hecho. Hay materiales mullidos donde hace falta y los plásticos duros tienen una buena textura. Yo hubiera agradecido que hubiera un poco más de color, quizá es demasiado sobrio, pero transmite una prestancia y solidez que siempre se agradece.

La parte más llamativa es el nuevo display curvo que une el cuadro de instrumentos y la pantalla multimedia, ambos con pantallas de 12,3 pulgadas. El sistema de infoentretenimiento está bien resuelto, mostrando una interfaz limpia y fácil de usar, con iconos claros. Funciona con fluidez y tiene conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Además, recibe actualizaciones inalámbricas lo que significa que no envejece tecnológicamente puesto que con el tiempo puede recibir mejoras over-the-air.
Algo que me encanta es que a pesar del despliegue digital hay botones e interruptores para las funciones importantes, un acierto en ergonomía y sentido común. A ver si más fabricantes entienden que las pantallas y los botones son recursos perfectamente compatibles. Otra característica de practicidad es que hay muchos espacios de almacenamiento que siempre vienen bien.

Pocos reproches se pueden poner al equipamiento porque dependiendo del acabado puedes tener de todo: asientos calefactados y ventilados, volante calefactado, un equipo de sonido premium firmado por Krell, base de carga inalámbrica para el móvil, un sistema de cámaras de 360 grados, techo solar panorámico o una larga lista de sistemas de seguridad y asistentes de conducción.
Hyundai Tucson (facelift)
En cuanto a las dimensiones, son 4,51 m de largo que para un coche de carácter familiar es ideal: lo suficientemente grande para que ningún pasajero se queje de falta de espacio pero no tan gigante como para que encontrar un hueco donde aparcar sea un dolor de cabeza. Una vez más Hyundai ha sabido lograr un punto muy equilibrado.
El tamaño exterior se traduce en mucho espacio para los ocupantes de las plazas traseras. Hay sitio de sobra para las piernas y la cabeza, también hay salidas de aire, tomas USB o un reposabrazos abatible. Además, en algunas versiones los asientos traseros están calefactados y hay cortinillas retráctiles en las ventanillas. ¿Qué más se puede pedir?

El espacio de carga es sobresaliente. El maletero tiene una capacidad que oscila entre los 546 y los 620 litros dependiendo de la motorización que escojas. De sobra para meter todas las maletas que hagan falta en unas vacaciones. Las formas son muy cuadradas y aprovechables, y el portón eléctrico manos libres es realmente útil cuando vas cargado con bolsas.
ICE, MHEV, HEV o PHEV: motores para todos
De momento ya voy entendiendo por qué este coche funciona muy bien a nivel comercial. Es espacioso, es práctico y el diseño mola pero hay algo que a mí me llama más la atención. La mayoría de los modelos que llegan ahora al mercado vienen con una o dos opciones mecánicas, pero con el Hyundai Tucson tienes motores para todos los gustos.
¿Que no quieres complicarte la vida? Tienes un gasolina sin ningún tipo de electrificación. ¿Qué quieres un diésel? También lo tienes. ¿Qué te gustan los híbridos? Hyundai te lo ofrece con o sin enchufe. Puedes elegir versiones desde 136 CV a 288 CV, con etiqueta C, Eco o Cero, con cambio manual o automático, con tracción delantera o total, … Es probablemente la gama más completa del mercado.
En cuanto a la conducción Hyundai ha buscado un punto de equilibrio. En general es cómodo, se nota bien asentado y la dirección es suave, algo que se agradece a la hora de maniobrar. Algunas versiones pueden llevar una suspensión adaptativa y las versiones con tracción a las cuatro ruedas HTRAC vienen con modos de conducción para gestionar el par entre las ruedas de forma inteligente y optimizar la tracción.

Los asistentes de conducción te hacen la vida más fácil. El SUV coreano vigila las líneas de la carretera por ti corrigiendo suavemente el volante si te desvías. En autopista, el coche es capaz de regular la velocidad y la distancia de forma inteligente, llegando incluso a frenar antes de entrar en una curva porque sabe, gracias a la información del navegador, que vas demasiado rápido para ese giro.
Al poner el intermitente, el cuadro de mandos te muestra una imagen real de lo que hay en tu ángulo muerto, eliminando cualquier duda al cambiar de carril. Además, puede frenar solo si detecta un frenazo brusco, un peatón o un ciclista, evitando el impacto o minimizando el golpe si no reaccionas a tiempo. Hay que reconocer que, a veces, los ADAS son excesivamente prudentes y los pitidos y alertas pueden resultar algo intrusivos en el día a día pero puedes graduar el nivel de alerta o el volumen de los avisos en la mayoría de funciones.

¿La mejor compra que puedes hacer hoy?
No me extraña que se venda tan bien. Es un coche que entra por los ojos, con mucha tecnología a bordo, con mucho sitio para pasajeros y equipaje y encima con una propuesta mecánica para cada necesidad. El Tucson es un coche que vale para todo y para todos.
De poco sirve ofrecer un vehículo muy equilibrado si el precio no es atractivo y aquí viene otra de los pilares del éxito comercial del Tucson. Tiene una relación precio/producto formidable. La gama del Hyundai Tucson muestra unos precios que arrancan por debajo de los 30.000 € que tal y como está el mercado hoy en día está muy bien. En motor.es puedes ver el precio de cada una de las versiones y conseguir la mejor oferta.








