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    Prueba Audi e-tron Sportback, la electricidad llega al SUV coupé

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    La electricidad llega ahora a la carrocería de SUV coupé

    El segundo modelo 100% eléctrico de Audi no es otro que la variante coupé del e-tron que ya conocimos hace tiempo. Un mejorado coeficiente aerodinámico, una carga tecnológica digna de la marca y una dinámica notable. Son las bases con las que el Audi e-tron Sportback cautivará a propios y extraños.

    Han pasado más de 2 años desde que Audi mostrara al mundo su primer vehículo 100% eléctrico, al que llamaron simplemente e-tron, una nomenclatura que ya tenía bagaje dentro de la marca de los cuatro aros y con la que definía a los modelos que portaban algún tipo de alternativa eléctrica. Aquello supuso un punto y aparte para la marca alemana, la cual entraba de lleno en el mundo de la electrificación compitiendo con modelos como el Mercedes EQC o el próximo BMW iX3. Pero ahí no termina esta historia.

    A finales del pasado año 2019, Audi presentó al mundo una nueva variante de carrocería denominada Sportback, otro apellido con un portentoso curriculum en la marca, usado para definir modelos con una útil a la par que atractiva carrocería coupé que no renuncia a las puertas de acceso traseras. Un buen ejemplo de esta división de carrocerías del ámbito SUV, es lo que sucede entre el Audi Q3 y el Q3 Sportback, o el Audi Q5 y el reciente Q5 Sportback.

    La imagen del e-tron Sportback es portentosa, cuanto menos

    Con el e-tron, Audi ha sabido jugar al mismo juego que tan bien les está funcionando. Un toque estético más deportivo y una dinámica más que notable. El e-tron es un modelo que se sitúa a medio camino entre un Q5 y un Q7, salvo por la particularidad de la mecánica puramente eléctrica, algo de lo que no goza ninguno de los otros dos modelos. Por ende el e-tron Sportback llega para ofertar un escalón por encima del Q5 Sportback, pero también mucho más tecnológico y eficiente.

    Hace algo más de un año ya pasó por nuestras manos el Audi e-tron, un modelo que nos gustó mucho, tanto por su nivel de tecnología como por su excelente dinámica, y por supuesto, no esperamos menos de la alternativa Sportback. Pero antes de continuar, conozcamos un poco más a nuestro compañero eléctrico de hoy.

    Una imagen que lo dice todo

    Estéticamente el e-tron ya distaba mucho de otros modelos SUV de la marca de los cuatro aros, sus diferencias eran muy notorias. En otras palabras, un vehículo con mucha personalidad. La versión que hoy nos ocupa ha visto mejorado aún más si cabe una imagen de por sí tremendamente buena. Una acusada caída de la línea del techo a partir del pilar B le da esa apariencia coupé. En términos generales las dimensiones son prácticamente idénticas a su hermano más familiar. Tiene una longitud de 4.901 milímetros, 1.935 mm en la anchura y es en la altura donde se ve realmente una pequeña diferencia de 13 milímetros más bajo, siendo ahora de un total de 1.616 milímetros.

    La estética es inconfundiblemente perteneciente a la gama eléctrica e-tron

    Podemos percatarnos de que a pesar de diferenciarse poco, en términos generales, este Sportback tiene un aspecto algo más musculoso y deportivo. La pronunciada caída del techo y la disminución en la altura total del conjunto hacen que su imagen sea más que acertada. Si ponemos nuestra mirada en la zona trasera, veremos como sí hay una diferencia notoria entre ambas variantes. Aunque sus faros y la línea horizontal que cruza todo el ancho del vehículo sean prácticamente idénticos, la nueva línea trasera hace que la anchura del coche esté mucho más enfatizada. Un pequeño spoiler trasero se sitúa sobre el portón del maletero, poniendo así la guinda a un diseño notable. Por otro lado, las llantas que incorpora el modelo de serie tienen un diámetro de 20 pulgadas, aunque opcionalmente podemos equipar otros diseños diferentes que tienen un tamaño de hasta 21 pulgadas.

    Las diferencias claves del e-tron Sportback las encontremos en la zaga, si lo miramos de frente veremos un parachoques con unas aberturas más contundentes, más al estilo de otros modelos con el apellido Sportback. Pero si hay un gadget que hizo famoso al e-tron, fueron sus retrovisores con cámaras, en esta variante la corona del vanguardismo tecnológico se lo llevan sus grupos ópticos, denominados Audi Digital Matrix Light. Estos particulares faros se componen de 1.000.000 de microespejos de apenas unas centésimas de milímetro de tamaño, que son capaces de moverse hasta 5.000 veces por segundo, para crear así hologramas, o simplemente enfocándose en el carril de la carretera por la que circulemos, dibujando la sensación de precedernos una alfombra lumínica.

    Abrimos la puerta del Audi e-tron Sportback y nos encontramos con un interior muy familiar. La marca no ha hecho cambios especialmente notorios en este apartado, ya que el modelo hermano goza de una calidad y una tecnología difícilmente mejorables. Destaca el ya conocido Audi Virtual Cockpit a modo de instrumentación digital que ya hemos conocido en otros muchos modelos de la marca y que tiene un tamaño de 12,3 pulgadas. También vemos una pantalla de info-entretenimiento perfectamente integrada en el salpicadero que cuenta con un tamaño de 12,1 pulgadas e inmediatamente debajo un nuevo panel táctil de 8,8 pulgadas, en el que encontraremos las opciones del aire acondicionado y las funcionalidades referentes al confort de los pasajeros.

    El interior rezuma tecnología por todos sus poros

    Nuevamente, Audi oferta para esta variante los reconocibles retrovisores con cámaras denominados Audi Virtual Mirrors, aunque para esta variante estrena una versión mejorada del sistema, con indicadores de seguridad en caso de aproximarse un vehículo. Su imagen es reproducida a través de unas pequeñas pantallas con tecnología OLED situadas en los paneles de las puertas. La imagen que proyectan tiene una gran definición, pero es un elemento al que hay que acostumbrarse, ya que de primeras siempre tenderemos a mirar por encima del marco de la ventana esperando encontrar unos tradicionales espejos. Este gadget es una opción de coste extra ya que de serie monta unos retrovisores de espejo al uso. El coste de esta tecnología es de 1.480 euros. Pero ya que hemos visto que tanto la tecnología como la calidad conviven en armonía en el interior de este coche, pasemos a ver qué tal despacha el espacio habitable.

    Como imaginaréis, en la primera fila de asientos el cambio con respecto al e-tron es prácticamente inexistente. Seguimos teniendo mucho espacio para movernos y acomodarnos a gusto en sus dos grandes asientos. Aunque parezca difícil de entender lo mismo sucede en sus plazas posteriores, donde los 2,92 metros de distancia entre ejes del e-tron Sportback salen a relucir. El espacio para las piernas es sobrado, a esto añadiremos un suelo prácticamente plano que no interferirá en nuestros movimientos por el interior. Es en el espacio para la cabeza donde sí peca esta variante coupé, ya que la propia caída del techo tan pronunciada, hace que se hayan recortado varios centímetros, aunque personas de una estatura media-alta no tendrán mayores problemas para acomodarse en esta segunda fila. Por último, un pequeño display situado entre los asientos delanteros, nos dará la posibilidad de modificar la temperatura del aire acondicionado o la salida de aire para esta fila.

    Por último, culminando con el maletero, encontramos un espacio de carga muy aprovechable. Recordemos que este coche tiene un doble maletero, uno situado en el frontal del coche, y que tiene una volumen máximo de 60 litros y el espacio tradicional tras la segunda fila de asientos, que cuenta aquí con un volumen mínimo de 555 litros, aunque si necesitamos un espacio mayor, podremos abatir los asientos y dejarnos con un volumen de carga total de 1.655 litros. En esta variante hemos perdido 45 litros con respecto al e-tron, los motivos son claros, la estética tiene un precio.

    El espacio de carga sigue siendo muy contundente a pesar de la leve pérdida por la nueva estética

    Veamos qué hay bajo su capó

    Si abrimos el portón donde, bajo él habitualmente, encontraríamos un motor de combustión, aquí vemos un pequeño cajón de 60 litros de capacidad donde podremos guardar los cables de carga, herramientas varias, y poco más. Por eso, para hablar de la mecánica de este coche no tenemos que abrir el capó, sino más bien agacharnos y mirar bajo el piso del e-tron Sportback.

    Como digo, bajo él se esconde un suelo con un total de 432 de celdas divididas entre 36 módulos de la batería de iones de litio. Y es dicha batería, no es lo que podríamos denominar de pequeña precisamente. Tiene una capacidad total de 95 kWh que deja al Audi e-tron Sportback con una autonomía media homologada de unos 446 kilómetros según WLTP, que como suele suceder en este tipo de vehículos, esta cifra puede aumentar o disminuir en condición del tipo de conducción que llevemos a cabo. Buena parte de esta cifra de autonomía la tiene su excelente coeficiente aerodinámico de únicamente 0,25.

    Mecánicamente monta dos motores eléctricos, uno situado en cada eje del vehículo, que aportan una potencia total de 265 kW (360 CV) y 561 Nm de par máximo. Para momentos de necesidad, el sistema dispone de una función boost, que se activará al pisar el acelerador a fondo y que nos dotará durante un total de 8 segundos de una potencia máxima de 408 CV y 664 Nm. En modo normal el e-tron roza la marca de los 100 km/h en 6,6 segundos; si activamos la función boost, este tiempo se reduce hasta los 5,7 segundos. En el caso del Sportback 50, estas cifras se reducen hasta 313 CV y 540 Nm de par máximo, así como su autonomía también se reduce hasta los 346 km, según homologación WLTP. En cuanto a sus prestaciones tendremos un 0 a 100 en 6,8 segundos y una velocidad máxima de hasta 190 km/h.

    El Audi e-tron Sportback 55, nos deja con una potencia máxima de hasta 408 CV

    Como suele suceder en este tipo de vehículos, tenemos la posibilidad de reabastecer la carga de la batería por medio de las frenadas regenerativas que podremos controlar mediante las levas situadas tras el volante, pudiendo establecer 3 niveles de frenada. De esta manera, el e-tron Sportback es capaz de lograr un 30% de su autonomía a través de este tipo de recuperaciones.

    Entrando en el apartado de las recargas, en el Sportback 55 podremos realizarlo con corriente continua de hasta 150 kW en estaciones de carga rápida, lo que nos dará un resultado de un 80% en apenas media hora. Para el Sportback 50, la carga rápida se limita a 120 kW, pero logra alcanzar el 80% de la carga en el mismo espacio de tiempo. Las cargas en estaciones públicas de corriente alterna podrán realizarse hasta 11 kW de potencia, aunque podemos equipar un segundo dispositivo de carga denominado Connect que nos ayudará a ampliar ese potencial hasta los 22 kW.

    Diferentes acabados

    Cuatro son los diferentes acabados con los que podremos escoger nuestro Audi e-tron Sportback: Básico, Advanced, S Line y Black Line. En el caso del modelo de acceso, dispondremos de llantas de 19’’, suspensión neumática adaptativa, faros Full LED, Virtual Cockpit, Navegador Plus Touch Response y aviso de salida de carril.

    Las llantas del e-tron Sportback pueden ser de 20 o 21 pulgadas

    En caso de decantarnos por el acabado Advanced, que tal y como su nombre indica, hace referencia a un pequeño pero eficiente avance a lo que ofrece el modelo de entrada. En este encontramos útiles como las pinzas de freno pintadas en color naranja, unas nuevas llantas de 20’’, pintura exterior en contraste, Audi Virtual Cockpit Plus, cámara de marcha atrás, barras de techo o airbags laterales traseros.

    Finalmente, para los más amantes de la deportividad, el acabado S Line incorpora un parachoques más agresivo, llantas de 20’’, asientos con ajuste electrónico, salpicadero en cuero o la suspensión neumática deportiva. El último acabado denominado Black Line, podríamos describirlo como un S Line con esteroides, ya que le aporta una imagen más agresiva si cabe al e-tron Sportback, con unas llantas específicas de 20’’, un paquete de detalles en color negro, lunas traseras tintadas y barras de techo en color negro.

    Pongamos a prueba al Audi e-tron Sportback 55 quattro

    Si hay algo que hemos aprendido después de años tras el volante de tantos y tan variados coches, es que hay que la electrificación cada día está más cerca de dominarnos a todos. Audi por su parte, ya desembarcó en este terreno con un gran producto como es el e-tron, en este caso, el e-tron Sportback juega espléndidamente su papel, mejorando algunos aspectos de su hermano de gama.

    La parrilla sinlgeframe con lamas verticales sigue siendo característica de la familia e-tron

    Seamos sinceros, la imagen del e-tron Sportback ha ganado muchos enteros, y aunque creáis que únicamente me refiero a su bonita estética, también me refiero a su coeficiente aerodinámico, el cual mejora considerablemente, y eso se deja notar tanto en la autonomía total del coche, como en la rumorosidad que se cuela en su habitáculo una vez superamos cierta velocidad. El silencio total se hace presente una vez emprendemos la marcha. Sea cual sea nuestra vía, el sonido aerodinámico se dejará sentir muy levemente cuando circulemos exclusivamente por autopistas o carreteras donde la velocidades son altas. Sus retrovisores con un aspecto tan aerodinámico ofrecen una penetración en el aire muy por encima de unos convencionales.

    La circulación por vías rápidas la llevaremos a cabo con una suavidad y una tranquilidad pasmosa. Seleccionando el modo Confort, las suspensiones se sitúan en su posición más agradable y la sensación de viajar sobre una alfombra mágica se intensifica, aunque quizás esta sea la alfombra mágica más tecnológica del momento. Su interior rezuma vanguardismo tecnológico. Un total de 5 pantallas no dejan lugar a dudas. ¿Estamos ante uno de los Audi más avanzados del momento?. Por supuesto.

    Como he mencionado algo más arriba, sus retrovisores digitales en primera instancia pueden parecernos algo raro y a lo que debemos acostumbrarnos. Es cierto, pero al menos bajo mi experiencia personal, la adaptación es rápida. Estos han sido actualizados para la instalación en el Sportback, y ahora nos muestran señales de colores a su alrededor para indicarnos si es seguro realizar un cambio de carril o no, en caso de que se aproxime otro vehículo. Esto es muy útil ya que al ser una pantalla, a veces puedes perder la noción de la distancia, con lo que esta actualización es una ayuda bien recibida.

    La trasera ha sufrido un rediseño haciéndose ahora mucho más aerodinámico y deportivo

    Metiéndonos en el puro aspecto de la conducción del Audi e-tron, debo decir que la marca ha planteado notablemente la conversión de modelos de combustión a puramente eléctricos. La sensación de que estamos conduciendo un Audi es inconfundible. El tacto de la dirección, tarado de suspensión, y por supuesto, agarre gracias a la tan laureada tracción quattro, hacen que la marca haya puesto en el mercado un producto 100% Audi a pesar de sus claras diferencias con el resto de la gama.

    A pesar de su tamaño, el e-tron Sportback no se siente especialmente grande o poco ágil mientras rodamos por zona urbana. A pesar de sus grandes cotas estas no son calificaciones a las que podamos hacer referencia en este coche. Una vez salimos a carretera abierta, la comodidad y el silencio se hacen más y más presentes. Encaramos carreteras secundarias y con bastantes curvas. Aquí la tracción quattro se vuelve indispensable y es capaz de hacer que este coche de más de 2 toneladas y media se agarre al asfalto como si tuviese garras. Es uno de los factores de los que el e-tron ya presumía y también queda patente en esta nueva variante.

    En cambio, sí se deja notar la considerable cifra de peso. Aunque como he dicho, el coche es capaz de tomar las curvas con mucha facilidad, lo cierto es que las inercias sí harán acto de presencia, dejándonos con algunos vaivenes si realizamos una conducción con algo más entusiasmo de lo normal.

    La dinámica del e-tron Sportback es sobresaliente

    Disponemos de varios modos de conducción: auto, efficiency, comfort, dynamic e individual. Cada uno de ellos aporta una visión distinta sobre la conducción y el terreno. El modo efficiency, como imaginaremos, nos deja con un factor que prima en la economía y la eficiencia de consumo de combustible, o en este caso, de electricidad. A cambio de un menor consumo, las prestaciones no son especialmente boyantes. El tacto del acelerador es más pesado y la sensación de que necesitamos potencia es acusada. Pero gracias a esto, veremos como la regeneración de energía es más alta, así como la pérdida de la misma no es más tardía. Este modo es recomendable para momentos en los que no queramos una conducción espiritosa y necesitemos primar en mantener nuestra autonomía.

    El Dynamic nos hace sentir toda la capacidad y la potencia de este coche, dejándonos con el modo boost cuando hundimos el pedal del acelerador que es capaz de pegarnos al asiento. La entrega de potencia en los coches eléctricos se realizan desde cero, y esto nos hace sentir que la patada de potencia es mucho más intensa. Además de esto, el pedal del acelerador es mucho más sensible, así como la dirección es algo más dura y precisa, al igual que las suspensiones, que sitúan su tarado con una rigidez más contundente.

    Pero estamos ante un coche que aunque es capaz de darnos unas prestaciones realmente altas, debemos primar en la economía, haciendo una conducción tranquila y eficiente para lograr la máxima autonomía de la que gozan sus baterías. Hasta que no pasen algunos años más y la red de carga se expanda considerablemente así como la autonomía de los vehículos asciendan, lo mejor será controlar el peso de nuestro pie derecho y ver como los kilómetros que podemos recorrer con nuestro coche se mantienen o incluso aumentan.

    El espacio habitable en la 2º fila es muy buena a pesar de su nueva línea coupé

    Por último, si debemos hablar de algo en este coche, es del consumo eléctrico que tendremos. En condiciones ideales, con la eficiencia por bandera, las cifras oscilarán entre los 22 y los 26 kWh/100km. En caso de hacer una conducción más dinámica, esta cifra sobrepasará los 30 kWh/100km. Nosotros, por nuestra parte, en el recorrido que realizamos con el e-tron Sportback por las carreteras de la sierra madrileña y no primando especialmente en la eficiencia, finalizamos el recorrido con un consumo de 28,9 kWh/100km.

    Conclusión y precios

    El Audi e-tron Sportback me ha parecido un magnífico vehículo para afrontar el día a día con un confort, una tecnología y una calidad de materiales, excelentes. ¿Es suficiente su autonomía para tenerlo como único vehículo?. No lo creo. Aunque la red de recarga y los tiempos de esta se están mejorando mucho con el paso de los años, lo cierto es que si queremos realizar un viaje largo, lo más conveniente en el día de hoy será tener un segundo coche de combustible tradicional, ya que nos facilitará mucho el recorrido y acortará tiempos.

    Audi ha demostrado con este vehículo de lo que es capaz, y en los próximos años realizará un cuantioso desembarco de nuevos modelos con tecnología eléctrica. De momento, tanto el e-tron como el e-tron Sportback son dos modelos de los que pueden y deben presumir, ya que ofrecen una autonomía bastante generosa para su segmento, una dinámica excelente de la que no seremos conscientes hasta que nos ponemos tras el volante de una unidad y, sobre todo, tecnología, mucha tecnología, algo que sin duda es indispensable en un coche de esta categoría, aquí protagoniza una experiencia de conducción que únicamente tiene cabida en un modelo que porta el emblema de los cuatro aros.

    Audi e-tron Sportback 55, el modelo más prestacional de la gama

    Finalmente debemos hablar del escabroso tema del precio. El modelo de acceso Sportback 50 con acabado Básico, tiene un precio de partida de 75.430 euros. Si queremos acceder a la motorización más prestacional, el Sportback 55, debemos incluir 12.640 euros extras a esta cifra, teniendo así un precio de partida de 87.930 euros. La diferencia entre esta carrocería y el e-tron que ya conocíamos es de 2.300 euros más para la variante Sportback. Como promoción, Audi será la encargada de poner los primeros 1.000 euros para la instalación del Wallbox personal en nuestra plaza de aparcamiento.

    Prueba Audi e-tron Sportback, la electricidad llega al SUV coupé