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    Prueba BMW Serie 4 Cabrio 2021, irresistible

    Prueba BMW Serie 4 Cabrio 2021, irresistible
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    Oscar Magro
    Oscar Magro10 min. lectura

    El nuevo BMW Serie 4 Cabrio descarta el techo duro retráctil de sus últimas generaciones para volver a escoger el tradicional techo textil. En su última iteración el modelo alemán recoge la esencia de un descapotable: diferenciación, deportividad y estilo.

    Cuando debutó la última generación del BMW Serie 4 en su formato coupé, el diseño de su transgresora parrilla monopolizó todas las conversaciones. Ahora, con la llegada de una nueva carrocería descapotable, el nuevo BMW Serie 4 Cabrio pone el foco en su rasgo distintivo: la capota.

    Una estética llamativa y personal

    Por supuesto no falta la controvertida parrilla vertical de doble riñón de BMW, acompañada de serie por faros Full Led si bien en la lista de opcionales se encuentran los faros láser con una intensidad lumínica mucho mayor y un alcance de hasta 550 metros. El diseño estilizado del descapotable alemán se redondea con la línea continua de los asientos enmarcada por una banda a la altura de los hombros en acabado de aluminio satinado o negro brillante. La estética se remata con unos finos pilotos traseros led.

    Pero como decía antes, el protagonismo es para el techo. La nueva generación del Serie 4 Cabrio (código G23) prescinde del techo duro retráctil que habían mostrado sus dos predecesores (F33 y E93) para volver a la elección purista por excelencia, la capota de tela. Una decisión que tiene un efecto directo en el apartado dinámico, algo de lo que hablaré más en detalle posteriormente.

    A nivel estético la capota blanda presenta una imagen más romántica de lo que es un convertible. Está compuesta por unos arcos con una ventana trasera de cristal enrasado, varias capas de aislamiento y una cubierta de tela de color negro de serie mientras que en opción puede mostrar un acabado plata antracita.

    Con la capota puesta, el habitáculo del Serie 4 Cabrio es tan silencioso como el coupé

    El movimiento del techo emplea un motor eléctrico que le permite abrirse o cerrarse en sólo 18 segundos. El proceso es tan sencillo como pulsar un botón y puede hacerse en marcha a velocidades de hasta 50 km/h. Abrir el techo deja al descubierto cuatro plazas en un interior que mezcla deportividad y elegancia a partes iguales.

    El descapotable de BMW, de 4,77 m de longitud, es 13 cm más largo que su predecesor y propone dos asientos traseros con espacio suficiente para adultos de estatura media. Cuando estas plazas no están en uso permite ubicar un útil deflector de viento que se puede guardar detrás del respaldo abatible de los asientos traseros.

    Delante, el confort de este cabrio es idéntico al del BMW Serie 4 Coupé. El salpicadero, la consola central, las molduras de los paneles de las puertas y la zona de los hombros en la parte trasera para crear un ambiente envolvente con abundantes materiales nobles. La realización es impecable. Los asientos son envolventes y confortables y disponen de extensores eléctricos para los cinturones de seguridad que se habilitan y retraen automáticamente.

    Cabina con una impecable calidad de realización

    La calefacción de cuello Air Collar se integra en los reposacabezas delanteros de manera que proporciona calor a la zona de la cabeza y los hombros, permitiendo ir descapotado incluso en invierno. Además, el sistema de aire caliente se regula de forma automática dependiendo de la velocidad y de la temperatura exterior. Además del Serie 4 Cabrio, el único modelo de la marca alemana que ofrece este sistema es el BMW Serie 8 Cabrio.

    En el plano tecnológico, el BMW Live Cockpit cobra relevancia con la pantalla del 12,3 pulgadas del cuadro de instrumentos digital y la pantalla táctil central de 10,25 pulgadas del sistema de infoentretenimiento con el sistema operativo BMW 7.0. Un sistema multimedia que presenta conectividad con Apple Carplay y Android Auto con conexión inalámbrica y un navegador en tiempo real basado en la nube BMW Maps.

    La marca bávara no deja a un lado la practicidad en un modelo lúdico como éste. El compartimento de carga varía su capacidad dependiendo de la posición de la capota. Con el techo abierto el maletero tiene 300 litros de capacidad, mejorando en 80 litros a su predecesor. Con la capota puesta se gana espacio adicional para alcanzar un volumen de 385 litros.

    La capota está disponible en color negro o plata antracita

    La capota textil, un acierto

    En el momento de su lanzamiento la gama mecánica se compone de tres motores de gasolina y un diésel aunque más adelante se ampliarán las opciones. La variante más prestacional está representada por el BMW M440i xDrive Cabrio de 374 CV que se configura con un motor de gasolina 3.0 de seis cilindros en línea con tecnología mild hybrid de 48V, transmisión Steptronic Sport de ocho marchas y el sistema de tracción total BMW xDrive.

    El resto de motorizaciones disponibles en el inicio de la comercialización del modelo son de cuatro cilindros, llevan caja de cambios Steptronic de ocho velocidades y propulsión trasera. La propuesta en gasolina incluye el BMW 420i Cabrio de 184 CV y el BMW 430i Cabrio de 258 CV.

    El apartado diésel está firmado inicialmente por el BMW 420d Cabrio de 190 CV y más adelante se sumará el BMW 430d Cabrio de 285 CV (a partir de julio) y el BMW M440d xDrive Cabrio de 340 CV A partir de noviembre). Todos los diésel disfrutan de hibridación ligera y por lo tanto, al igual que el M440i, cuenta con la etiqueta Eco de la DGT.

    Elegante y deportivo a partes iguales

    Con la capota puesta tanto el confort acústico como el térmico están asegurados, mostrando escasas diferencias respecto a la variante coupé del Serie 4. Con el techo quitado el parabrisas resulta bastante envolvente inlcuos para conductores altos y evita que no entre una corriente de aire excesiva cuando se circula descapotado, reforzando el placer de conducir a cielo abierto.

    En comparación con el techo rígido de la generación anterior, esta nueva capota textil es un 40% más ligera. Además de por su ligereza, la elección de la capota de tela frente al techo metálico tiene un efecto directo en la conducción al optimizar el reparto de pesos. Un aspecto clave en un modelo de corte deportivo.

    El Serie 4 Cabrio tiene una distribución de pesos equilibrada 50:50 y retirar el techo supone variar muy poco esta relación mientras que el modelo anterior se notaba mucho más pesado atrás. Para mejorar la rigidez BMW ha dispuesto largueros reforzados, otros refuerzos adicionales específicos y un panel de aluminio reforzado en la parte delantera. Además, se consigue rebajar el centro de gravedad en 21 mm respecto a un BMW Serie 3 berlina por poner un ejemplo.

    El Serie 4 Cabrio dice adiós al cambio manual

    No hay ninguna variante con cambio manual, algo que decepcionará a los conductores más tradicionales, pero la transmisión Steptronic hace un buen trabajo. En el M440i se opta por la caja de cambios Steptronic Sport con la nueva función Sprint que entrega una aceleración más intensa.

    Además de la suspensión de serie, BMW propone en la lista de opciones la suspensión M Sport de muelles más firmes o la suspensión adaptativa M con amortiguación controlada electrónicamente. Según la versión, en la lista de extras también se proponen frenos M Sport con pinzas de freno azules o rojas y un diferencial M Sport para extraer la máxima deportividad al modelo alemán.

    El BMW Serie 4 Cabrio está a la venta desde 57.300 euros, es decir, una tarifa de partida que incrementa en 7.500 euros el coste del Serie 4 Coupé. Además hay que tener en cuenta que el precio final puede incrementarse notablemente al echar mano de los elementos opcionales y a cambio obtendremos uno de los descapotables más llamativos y equilibrados del momento.

    Prueba BMW Serie 4 Cabrio 2021, irresistible