Se fabrica en España y es rival directo del Renault 5, pero tiene más autonomía: pruebo el nuevo Skoda Epiq eléctrico
Los coches eléctricos pequeños y de precio razonable están llamados a revolucionar la forma en la que nos movemos. Skoda lanza al mercado el segundo modelo más pequeño que ha tenido y yo he tenido la suerte de ser uno de los primeros en probarlo.

Desde Bruselas exigen que haya más coches eléctricos, pero el mercado sigue esperando coches pequeños y de precio razonable. Hasta ahora no había alternativas al alcance de nuestra mano y en un abrir y cerrar de ojos son varias las alternativas que se presentan ante nosotros, parte de ellas con el sello del Grupo Volkswagen. El Skoda Epiq es uno de ellos. El segundo coche eléctrico más pequeño que hayan fabricado los checos, tras el ya desaparecido Skoda Citigo. Imposible no acordarse de él.

El Citigo -junto con el SEAT Mii y el Volkswagen e-Up!- en realidad, marcó las pautas de lo que hoy deberían ser los coches eléctricos más pequeños de nuestras calles. El Grupo Volkswagen los fabricó demasiado pronto, aquello de moverse con energía de las baterías y no con gasolina resultaba raro, pero aprendió lecciones importantes que hoy aplican en sus vitales coches eléctricos pequeños. Su éxito o fracaso condicionará en gran medida el devenir del conglomerado alemán y del mercado automovilístico europeo.
El Epiq de Skoda es el hermano mellizo del CUPRA Raval y de los Volkswagen ID.Polo y Volkswagen ID.Cross. Los cuatro cuentan con la versión más pequeña de la plataforma MEB+ desarrollada en Wolfsburgo. Cada uno tiene un estilo diferente. En el caso del checo se nos presenta un diseño sólido y fácilmente reconocible como Skoda. De hecho, su aspecto engaña porque parece más grande de lo que realmente es. Skoda lo vende como SUV, aunque yo más bien lo definiría como un crossover. Un trampantojo estilístico que busca atraer a un mayor número de clientes.

Todos los precios, ofertas y versiones

️Eléctrico
211 CV
31.495 €
Ahorra 1.798 €P.V.P 33.293 €Se puede decir que es la opción 100% eléctrica del Skoda Fabia, al que casi iguala en medidas. Con la regla en la mano nos encontramos ante un utilitario con 4,171 metros de largo, 1,798 metros de ancho y 1,581 metros de alto. A eso hay que sumar 2,6 metros de batalla. Por sus proporciones ya podrás suponer que es ideal para moverse por la ciudad. Se mueve como pez en el agua en espacios congestionados y pequeños. La mejor solución para moverse en el día a día y hacer algún que otro escarceo estival de corto o medio rango.
De puertas para dentro Skoda vuelve a dejarnos claro que sabe hacer buenos coches sin disparar el precio. Detalle importante que merece la pena destacar es la calidad de acabados. Muchas superficies blandas, bastante más de las esperadas, lo reconozco. En el salpicadero dominan las líneas horizontales para así generar mayor impacto visual. En él se instalan dos pantallas. La instrumentación integrada de 5,3 pulgadas, reutilizada de los primeros eléctricos de Volkswagen, y el panel multimedia de 13 pulgadas anclado únicamente por la base. La cabina apena presentas más detalles, aunque Skoda ha dejado algún que otro botón físico como enlace directo a la climatización y al paquete de asistentes a la conducción.

La oferta de acabados gira en torno a las versiones Urban y Selection. De forma temporal también podemos encontrar la unidad First Edition. Esta integra casi todas las opciones que el Epiq es capaz de lucir, incluyendo acceso y arranque sin llave, faros Full LED, conectividad para dispositivos móviles, llantas de 20 pulgadas, carga bidireccional, climatizador automático, mando fónico, el paquete de elementos de seguridad y asistencia a la conducción más completo y diferentes detalles personalizados repartidos por el exterior y por la cabina.
Si algo bueno tienen las plataformas de los coches eléctricos es que son capaces de aprovechar al máximo el espacio disponible. Gracias a ello, el Epiq ofrece mejor habitabilidad que el Fabia, aunque los dos midan prácticamente lo mismo. Las plazas traseras del Epiq son funcionales para pasajeros adultos. No es el coche más habitable de Skoda, pero es bastante mejor que el actual líder de la categoría, el Renault 5. El suelo completamente plano facilita la presencia de un quinto pasajeros, aunque con él los ocupantes posteriores irán bastante más apretados.

Otra gran ventaja la encontramos en el espacio de carga disponible. Con un fondo completamente liberado, el Skoda Epiq ofrece un volumen de maletero con 475 litros de capacidad mínima. Cifra muy similar a la que podemos encontrar en un Skoda Karoq, muchos centímetros más grande. En la parte delantera se instala otro baúl, pero mucho más pequeño en este caso. Son 25 litros de carga adicional. Un espacio ideal para llevar los cables de carga y algún que otro elemento, pequeño, más.
Hablando de motores, Skoda tiene planeada una variada gama de configuraciones. Habrá todo tipo de opciones para todo tipo de clientes. Desde quien busca un coche eléctrico lo más barato posible con la autonomía suficiente para el día a día, hasta quienes quieren un coche eléctrico más completo, aunque más caro. Por el momento, el Epiq de inicio viene asociado a la variante 55, la más potente de todas. Cuenta con 211 caballos de potencia y con una batería de iones de litio con 51,7 kWh de capacidad neta. Suficiente para, según la ficha técnica de Skoda, recorrer 437 kilómetros sin tener que pararse (WLTP).
Sin embargo, antes o después habrá que hacerlo y pasar por un punto de carga. En corriente alterna, en casa, es capaz de recargar a una potencia máxima de 11 kW, lo que quiere decir que puede recuperar el 100% de la autonomía en unas 5 horas y media. En carretera, en carga rápida, ofrece un máximo de 105 kW, no es mucho. En condiciones ideales tarda 24 minutos en recuperar del 10% al 80% de la carga de la batería. Repito, en condiciones ideales.
Más adelante, en cuestión de semanas, saldrán a la venta las versiones de acceso; los Skoda Epiq 35 (116 CV) y Epiq 40 (135 CV). Ambos con un enfoque mucho más urbano. Contarán con una batería LFP de 37 kWh de capacidad con la que homologan 310 kilómetros de alcance (WLTP). Su autonomía no será lo único que los limite a las calles, también sus 50 kW de potencia máxima de carga en corriente continua. La recarga del 10% al 80% demora más de media hora. Habrá que echar paciencia para hacer viajes largos.

Antes de contarte mi primera experiencia con el Epiq queda pendiente hablar del feo asunto del dinero. Un factor determinante para él y para sus hermanos desarrollados por Volkswagen. Actualmente, la franja de precios se sitúa entre los 33.650 y los 38.650 euros, sin descuentos y/o promociones. Vamos, que no es especialmente barato. Si aplicamos ofertas y todo tipo de subvenciones oficiales, la tarifa básica es de 26.175 euros. Es decir, es más caro que su rival más popular y directo, el Renault 5, cuya versión equivalente está disponible desde 29.000 euros antes de aplicar cualquier promoción.
Al volante del nuevo Skoda Epiq
Durante esta primera toma de contacto, que ha tenido lugar por las carreteras del tirol austriaco y alemán, son varios los aspectos positivos que he podido sacar en claro. El primero de ellos es que el Epiq es más que un utilitario urbano. Sus medidas no deben engañar a nadie. Sí, su espacio de trabajo más habitual será la ciudad, pero puede alejarse de las calles con total naturalidad. En autopistas es estable, cómodo y silencioso. Como cualquier otro coche. Resulta ideal para poder hacer viajes de corta o media distancia.

Lo segundo que me ha llamado la atención es que consume poco, o al menos lo parece. Tras los más de 200 kilómetros que ha durado la prueba, el gasto medio ha sido de menos de 15 kWh por cada 100 kilómetros. Teniendo en cuenta que ha primado una conducción normal, con subidas y algún que otro acelerón, me parece un dato, a priori, bastante positivo. El consumo homologado en ciclo mixto es de 14 kWh/100 km. Siendo algo delicado y haciendo más tramo urbano y de media velocidad no me cabe ninguna duda que es posible alcanzar esa cifra. Más adelante, en una de nuestras pruebas habituales de largo recorrido, podremos comprobar la veracidad de estos resultados.
Siguiendo con los aspectos positivos, debo decir que dinámicamente hablando no deja mal sabor de boca. El Epiq se muestra sólido y firme en autopista y estable y ágil en tramos más revirados. El balance es muy bueno. La dirección transmite mucha información en cualquiera de sus modos de conducción. Lo mismo se puede decir del tacto de los frenos. Los traseros siguen siendo de tambor. Sigue sin gustarme, pero en cuanto a feeling con el pedal debo reconocer que es muy natural.

Durante esta primera toma de contacto no he podido probar -porque no había unidades- más que la versión más potente de todas. Entrega la fuerza con contundencia. Los adelantamientos ni las salidas desde parado suponen ningún problema. El Epiq es capaz de mantener el ritmo en cualquier escenario, con la ventaja añadida que le da su pequeño tamaño a la hora de moverse por la ciudad. Aún así, como ya he dicho, debo reconocer que me ha parecido más rutero de lo que en un principio había imaginado.
Sin embargo, no todo iban a ser puntos positivos. El aspecto que menos me ha gustado es la agresiva frenada regenerativa. Al activar el modo B en la palanca de cambios -instalada en la columna de la dirección- el Epiq pasa a comportarse como un coche de pedal único. Es decir, no vamos a tener que tocar el freno para detener el coche. Si bien este es uno de los puntos fuertes de cualquier coche eléctrico, creo que Skoda ha sido demasiado agresivo con la retención. Además, no hay forma de regular el grado de retención, por lo que incluso circulando en autopista el coche pega una buena frenada si, por cualquier motivo, se nos ocurre levantar el pie del acelerador con el modo B activado.

Echo en falta unas levas que permitan regular esa retención mecánica que tanto sirve a los intereses de la eficiencia. Es lo único que realmente puedo criticar del nuevo Skoda Epiq, porque en realidad, en lo que a conducción y rendimiento se refiere, no puedo poner muchas más críticas. Skoda ha resuelto bien la parte mecánica de un coche que se antoja fundamental para los intereses de la compañía checa y para los del Grupo Volkswagen. El precio puede ser otro factor limitante, pero desde el punto de vista dinámico, obtiene un notable alto.
Skoda Epiq y sus rivales
P.V.P 33.293 €31.495 €
P.V.P 35.412 €28.395 €
P.V.P 29.990 €18.439 €
P.V.P 29.588 €28.228 €
P.V.P 28.688 €24.707 €






