¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Prueba gama Smart EQ 2020, los reyes de la ciudad (Con vídeo)

    Prueba gama Smart EQ 2020, los reyes de la ciudad (Con vídeo)
    20
    Javier Gómara
    Javier Gómara16 min. lectura

    Tal y como se están poniendo las cosas si te mueves por la ciudad empieza a plantearte un eléctrico, y si este es chiquitín, mejor. Uniendo ambos conceptos hablamos de Smart EQ. Su nueva gama ya está aquí y nosotros la hemos probado.

    En un futuro no muy lejano todos viviremos en congestionadas urbes. En ese futuro cada vez más cercano la forma de moverse vendrá determinada por vehículos unipersonales limpios y ecológicos. Smart supo adelantarse a esa visión y desde hace años promueve la movilidad eléctrica. A día de hoy su gama es completamente eléctrica, una de las primeras marcas en hacerlo. Pero claro hay que seguir actualizando el producto, y por ese motivo llega ahora la nueva gama de Smart. Los Fortwo, Forfour y Fortwo Cabrio que reciben alguna que otra novedad para mantenerse actualizados y atractivos.

    El año pasado Smart anunció el cese de la producción de motores diésel y gasolina para su pequeña y recogida familia. En un mundo urbanizado los recorridos cada vez serán más cortos y los espacios más pequeños. Una mezcla explosiva. Sin embargo tiene el código de desactivación. Las cada vez más habituales normativas y zonas de bajas emisiones se volverán el pan nuestro de cada día y solo podremos movernos con las extremidades que Dios nos ha dado o en algún vehículo eléctrico, como cualquiera de los Smart que están a la venta.

    Son ideales para el futuro que se presentan, y pocos coches eléctricos pueden presumir de haber ayudado tanto a la movilidad urbana eficiente como Smart. Solo hay que echar un vistazo a la marca Car2Go, precursora de las muchas compañías similares que existen a día de hoy. Pero no hay que caer en el conformismo. Hay que actualizarse rápidamente porque al ritmo que avanza el mercado un producto se queda desactualizado en cuestión de no años, meses.

    Lavado de cara y actualización para la pequeña familia de Smart

    Por ese motivo Valencia ha sido el escenario de la presentación internacional de la nueva gama Smart. Desde el coqueto Smart Fortwo al práctico Smart Forfour, sin olvidar claro está al desmelenado Smart Fortwo Cabrio. Todos ellos reciben una serie de ligeras novedades que empiezan por el diseño. Hay que tener en cuenta que hablamos de un restyling de la segunda generación de Smart, salvo en el caso del ForFour que va por su primera generación.

    A nivel estético se cambian faros, calandra principal, parachoques delantero y trasero y grupos ópticos posteriores. Hay que entender que en el mejor de los casos un Smart mide 3,5 metros de largo, así que hay mucha carrocería a la que meter mano. Por supuesto se mantiene la célula Tridion clásica que de la casa. Esa que le confiere la rigidez estructural necesaria. Seguirá siendo personalizable como hasta ahora, lo único que Smart ahora presenta una paleta de colores renovada y diferentes combinaciones de colores posibles.

    En cuanto a su interior tampoco se puede presumir de cambiar muchos aspectos. De hecho no cambia ninguno. No al menos en cuanto al continente, pero sí cambia el contenido. Nuevos tiempos exigen nuevas tecnologías, y estas se dan cobijo dentro de un habitáculo que sigue resultando algo precario en cuanto a calidades y acabados. La mayor parte de las superficies son de un plástico duro nada destacable. Otras están recubiertas y acolchadas con unos materiales textiles que son los que aportan cierta sensación de calidad. Lo habitual dentro del segmento A, vaya.

    El aspecto interior de la gama Smart se mantiene inalterado pero con más tecnología

    Smart ha simplificado la gama para hacerla más sencilla de configurar. Tenemos tres líneas de equipamiento diferentes: Passion, Pulse y Prime. A eso tenemos que sumar tres paquetes: Advance, Premium y Exclusive. Y ya. La carga de equipamiento irá in crescendo de uno a otro nivel pudiendo llegar a contar con elementos como el navegador, sistema multimedia con pantalla táctil de siete pulgadas, conectividad de última generación para smartphones y luces de LED, entre otras chucherías. Tampoco vayamos a pensar que es un coche ultraequipado porque para moverse por la ciudad tampoco necesitamos mucho.

    Históricamente el Smart siempre ha pecado de ser poco habitable. Su cabina exclusiva para dos lo hacía terriblemente inútil para familias. La llegada del Smart Forfour ha revertido ese problema. Aunque la fila trasera no sea ninguna maravilla sí que permite que hasta cuatro pasajeros puedan viajar. Cinco no porque ni hay espacio ni cinturón, así que nos quedamos con cuatro. El volumen de carga puede ser otro inconveniente, pero vuelvo a insistir en el planteamiento urbano del coche. 185 litros para el Fortwo Cabrio, 190 litros para el Forfour y 230 para el Fortwo.

    Al tratarse de un restyling Smart ha decidido no modificar el conjunto eléctrico. Se mantiene en un esquema conformado por una batería de iones de litio refrigerada por agua con 17,6 kWh de capacidad y un motor síncrono con un máximo de 60 kW, 82 de los viejos caballos de vapor. Si hablamos de prestaciones nos quedamos en un 0-60 Km/h en 4,8 segundos, en una velocidad punta de 130 Km/h y en una autonomía homologada en ciclo WLTP de entre 116 y 133 kilómetros. Datos algo justos teniendo en cuenta con lo que llega la competencia.

    El más familiar de la familia es el Smart Forfour. Cinco puertas y capacidad para cuatro pasajeros

    Pero claro la longevidad es lo que tiene. En su momento las cifras eran buenas y correctas para el uso. Sin embargo a día de hoy se quedan cortas. Sus principales rivales los tiene en el tridente formado por SEAT Mii electric, Skoda Citigo IV y Volkswagen e-uP son sus máximos rivales, y todos ellos ofrecen más autonomía. Eso les permite ser más polivalentes y estar abiertos a un mayor tipo de clientes y usos. No se limitan únicamente a la ciudad. En un futuro no saldremos de ellas, pero por el momento sí.

    El problema de los Smart no es solo ese, es que el precio de venta tampoco es competitivo. A día de hoy te puedes comprar un Mii eléctrico o un Citigo IV por menos de 18.000 euros y con el doble de autonomía eléctrica. El desorbitado precio que Smart le ha calzado a sus modelos es ciertamente incomprensible. En el mejor de los casos un Smart Fortwo EQ está en los 24.450 euros. Para el Smart Forfour EQ son 25.150 euros y para la carrocería cabrio ya hablamos de 27.465 euros. Una locura.

    A ese precio, que no incluye ni descuentos ni promociones estatales o autonómicas, hay que sumar el coste de una plaza de garaje y la instalación de un punto de recarga. Sin estos dos anexos no tiene sentido comprarse un coche urbano y eléctrico, eso que quede bien claro. Y ya que estamos hay que decir que Smart anuncia que para recargar la batería de sus coches del 10 al 80% en el mejor de los casos tardará 40 minutos, y si lo hacemos en un enchufe de 230 voltios el tiempo será de seis horas. Es decir que todas las noches lo tendremos que poner a cargar, como el móvil.

    Smart propone de forma opcional un cargador de 22 kW para recuperar electricidad más rápidamente

    Prueba gama Smart EQ 2020

    En una ciudad como Madrid o Barcelona la media de kilómetros que se hacen en un día es aproximadamente de 50. En ese escenario, recorridos de 50 kilómetros al día, posibilidad de instalar toma de carga y necesidad de etiqueta CERO, la nueva familia Smart se presenta como alumno aventajado. Es ese tipo de cliente el que más demanda genera para los coches eléctricos. Más allá de ese terreno los Smart pierden ventajas y capacidades.

    La verdad es que es remarcable lo bien que te lo puedes llegar a pasar con un pequeño coche eléctrico por ciudad. En un escenario donde las emociones quedan a un lado llega Smart con sus chiquitines y nos descubre un mundo nuevo. Un mundo de diversión y soltura que te hará sentirte el rey de la ciudad. Giros rápidos, cambios de sentido en una baldosa y elevada agilidad son sus principales rasgos dinámicos. Eso sí, mucho cuidado con los baches y badenes porque se postran ante nosotros como verdaderas armas de destrucción masiva. El recorrido de suspensiones es mínimo y apenas se filtra nada. Los golpes en los riñones son de aúpa.

    Pero te lo pasas genial. Te quedas con todo el mundo a la salida de los semáforos donde pocos podrán igualarte. De 0 a 60 Km/h en apenas 4,8 segundos gracias a un par eléctrico de 160 Nm disponible desde parado. De hecho los Smart EQ tardan lo mismo de pasar de 60 a 120 Km/h que desde parado a 60 Km/h. Se nota que cuanto más rápido vas menos alegría entrega el motor eléctrico. Algo completamente normal todo sea dicho de paso.

    Los alemanes tampoco quieren complicarnos mucho la vida con complejos modos de conducción y difíciles modos de retención. Solo tenemos dos modos: Normal y Eco. El primero es por defecto, el coche siempre arranca así. El segundo pretende exprimir cada amperio de la batería para así alargar su vida. El pedal del acelerador relaja su respuesta, el climatizador suaviza su reglaje y la retención aumenta. No hay forma de regular la retención, no como en otros eléctricos que nos permiten jugar mediante sus levas. En este caso solo hay una posición de la palanca y dos formas de regeneración, normal y eco.

    Que no te engañe su concepto. Con este chiquitín te lo pasas en grande

    Hay que decir que tendremos que acostumbrarnos a activar el modo Eco nada más subir al coche. Apenas se pierden prestaciones pero sí se gana en otros aspectos como autonomía y retención. En ningún caso esa retención nos permitirá parar el coche en cuestión de metros. Es una jugada que tenemos que hacer con vistas a un largo recorrido. Tarda en llegar a detener el coche, por lo tanto no es un sistema de pedal único como es en el caso del Nissan LEAF. Hay que aprender cómo funciona y rápidamente se le saca todo el jugo.

    Fuera de la ciudad los Smart EQ también tienen cualidades, pero se diluyen. Su velocidad punta es limitada, por lo que mucho ojo a la hora de adelantar en vías secundarias. Y lo peor de todo, una vez más es la autonomía. Cuanto más deprisa y más agresivos seamos al volante más rápido desgastaremos la batería. Así que si por algún casual nuestro recorrido diario ronda los 75-90 kilómetros, mucho cuidado con la forma en la que conducimos porque podemos llegar a tener desagradables consecuencias.

    Al fin y al cabo todo coche eléctrico debe ser conducido de una forma eficiente. Aunque el parque de juego de los Smart EQ no nos aleja mucho de un enchufe, no tiene sentido conducirlos como si deportivos se tratasen. Por ese motivo tenemos que concienciarnos en conducir de una forma ecológica y sostenible. En próximas generaciones Smart ampliará la autonomía y la capacidad de las baterías. Además ahora cuenta con un socio chino, Geely, que seguro que tendrá mucho que aportar en la fabricación de las nuevas pilas que impulsen a la familia EQ de Smart en los próximos años.

    La autonomía es el gran problema de los Smart EQ. 130 Km se quedan cortos

    Conclusiones

    Tal y como se están poniendo las cosas en las ciudades el mejor plan es hacerse con los servicios de un coche eléctrico para poder moverte sin problemas de zonas o protocolos. Cuanto más pequeño sea ese coche, mejor. La gama Smart EQ está diseñada para esos entornos. Para movernos por la ciudad de forma eficiente, económica y con un puntito chic. Sin embargo hay un par de problemas. El primero es la autonomía de una batería que nos limita bastante para salir del perímetro urbano, y la segunda es un precio disparatado se mire por donde se mire. Por no olvidar claro está del problema de la recarga, pero eso ya no es culpa del coche.

    Prueba gama Smart EQ 2020, los reyes de la ciudad (Con vídeo)