Mis favoritosAccesoVender coche
Autobild.es

Prueba Toyota RAV4 Hybrid 2019, el SUV familiar amplía sus horizontes (con vídeo)

18

Toyota ha apostado fuerte por la quinta generación del RAV4. El SUV japonés estrena nuevo sistema híbrido, nueva plataforma, nuevo diseño, nuevo sistema de tracción total y nuevas soluciones tecnológicas para seguir siendo el híbrido más buscado de su segmento. Ya lo hemos conducido.

El Toyota RAV4 fue el primer modelo del segmento D-SUV en ofrecer una mecánica híbrida y el tiempo no ha tardado en dar la razón al fabricante japonés. El declive de la demanda de versiones diésel ha animado a otras marcas a proponer alternativas electrificadas pero cuando ellas van Toyota ya está de vuelta.

El RAV4 Hybrid estrena nueva generación para seguir siendo la punta de lanza en esta apuesta por la movilidad alternativa. El todocamino nipón renueva su sistema híbrido, transforma su imagen y apuntala los puntos fuertes que le han permitido conquistar un aplastante 85% de las ventas de D-SUV híbridos en Europa.

Para muchos el RAV4 lanzado en 1994 fue el primer SUV al presentarse como un vehículo de vocación urbana pero aspecto todoterreno. 25 años después y tras 9 millones de unidades vendidas en todo el mundo (105.000 en España), la quinta generación del Toyota RAV4 ya está en los concesionarios.

El nuevo RAV4 Hybrid recurre a la variante GA-K de la plataforma TNGA que comparte con el Prius o el C-HR. Esta arquitectura global es más ligera, aumenta la rigidez y permite reducir el centro de gravedad del vehículo. La longitud del RAV4 2019 es de 4,60 m, apenas 5 mm menos que el modelo anterior, mientras que la anchura aumenta 10 mm al tiempo que la altura se reduce en la misma proporción. El voladizo delantero decrece 5 mm y el trasero 30 mm.

Aunque las proporciones no parezcan variar mucho sobre el papel, en la práctica ha servido para que en esta nueva iteración del cuarto modelo más popular de la marca en España se hayan roto los lazos estéticos con su predecesor. El nuevo modelo deja atrás el aspecto familiar y un poco anodino para enfatizar su carácter SUV con unos trazos poligonales muy marcados heredados del prototipo Toyota FT-AC Concept.

Las líneas horizontales que proporcionan una mayor anchura visual, los abultados pasos de rueda con diseño trapezoidal y unos descarados ángulos dan una gran sensación de robustez. Visualmente resulta realmente atractivo y tiene mucha personalidad pero además su imagen ha permitido mejorar la practicidad. Por ejemplo, la visibilidad ha sido notablemente mejorada con un capó situado 15 mm más bajo, pilares delanteros más finos, retrovisores exteriores reubicados, ventanillas laterales traseras más grandes y una línea de cintura más baja.

La nueva generación apuesta por unas líneas más agresivas y musculosas

El nuevo RAV 2019 está disponible en los acabados Advance Advance Plus, Feel! y Luxury, además de un nivel Business enfocado principalmente a flotas. Hay disponibles seis tipos de llantas de 17 o 18 pulgadas según el acabado y ocho colores para la carrocería (tres de ellos nuevos para este modelo) de los que cuatro permiten una opción bitono combinándose con techo en negro. Desafortunadamente la atractiva pintura bitono queda reservada exclusivamente a la versión Feel, no pudiendo elegirse en el resto de niveles ni siquiera de manera opcional.

Si por fuera el cambio es drástico, por dentro también es muy notable. La distribución de los elementos es clásica pero el salto de calidad en el habitáculo es evidente con unos buenos ajustes y abundantes superficies de textura blanda, por ejemplo en el salpicadero y en los paneles de las puertas.

El equipamiento de este Toyota resulta abundante desde las versiones de acceso contando con volante multifunción en cuero napa, el climatizador bizona, el freno de mano eléctrico, la cámara trasera, el cargador inalámbrico de smartphones. Entre las novedades del equipamiento de seguridad destaca la inclusión de un sistema de seguridad precolisión con detección nocturna de peatones y detección de ciclistas.

El modelo de Toyota expone una atmósfera acogedora

Es una de las medidas del paquete Toyota Safety Sense de serie en todas las versiones y que también incluye control de crucero inteligente, el avisador de cambio involuntario de carril con asistencia a la dirección, el sistema de mantenimiento de trayectoria (LTA), el reconocimiento de señales de tráfico y el control de luces inteligente (AHB).

No se incluyen dentro de este paquete el monitor de ángulo muerto (BSM) o la alerta de tráfico trasero (RTCA), funcionalidades atesoradas en exclusiva para el tope de gama Luxury y que el resto de variantes no pueden tener ni en opción. También quedan reservadas a las versiones superiores características como los asientos calefactados y ventilados con regulaciones eléctricas, un sistema de cámaras 360º, hasta cinco tomas USB, un sistema de audio premium JBL e incluso un retrovisor interior digital.

Este último elemento es una primicia en Europa y se puede utilizar como retrovisor electrocromático convencional o como un monitor con sólo pulsar un botón. Como cámara ofrece una buena calidad de imagen y un campo de visión mucho más amplio, permitiendo regular la inclinación, el zoom o el ángulo de visualización. Me ha parecido útil pero requiere un cierto periodo de adaptación.

En la instrumentación destaca el display TFT de 7 pulgadas

El diseño general de la instrumentación es el típico de Toyota en cuanto a grafías y colores. Pero en el nuevo todocamino se ha optado por un cuadro de instrumentos parcialmente digital al recurrir a una pantalla TFT a color de 7 pulgadas (4,2 en Business) donde se concentran la mayor parte de funcionalidades. A ambos lados hay indicadores analógicos para el nivel de combustible, la temperatura del refrigerante y el potenciómetro.

En la parte superior del salpicadero del SUV fabricado en la factoría japonesa de Nagakusa destaca el sistema multimedia Toyota Touch 2 con pantalla de 8 pulgadas (7 en el caso del acabado Business). Proporciona una calidad de imagen correcta y cuenta con unos prácticos botones físicos en los laterales como accesos directos a las funciones básicas.

De manera opcional por 850 euros puede añadirse un sistema de navegación. El Navegador Go resulta decepcionante porque el interfaz es poco intuitivo, tiene un diseño anticuado, el mapa no aprovecha toda la pantalla (se ve pequeño) y en ocasiones las indicaciones son poco claras. Sin duda, este elemento es un aspecto notoriamente mejorable.

El sistema multimedia es muy completo pero el navegador tiene un funcionamiento mejorable

El RAV4 2019, además, es el primer Toyota conectado al integrar una microSIM para ofrecer diferentes servicios online útiles para los clientes, las flotas y los concesionarios. Entre otras funcionalidades, se puede localizar el vehículo remotamente, recibir recordatorios de mantenimiento, observar analíticas de conducción, realizar una llamada de emergencia (eCall) e incluso acceder al servicio de cita previa con un taller oficial.

La configuración interior es de cinco plazas en todas las versiones, no pudiéndose montar dos asientos adicionales que sí están presentes en algunos de sus rivales ¿Llegará en el futuro un RAV4 de siete plazas? El tiempo dirá. La habitabilidad interior es formidable, tanto en anchura como es espacio para las piernas, y la butaca trasera es sobresaliente incluso viajando tres adultos. La sensación de desahogo es aún mayor con el techo Skyview panorámico, opcional en todas las versiones (salvo en Business) por 1.300 euros que el RAV4 estrena dentro de Toyota.

Sus principales rivales serán el Honda CR-V Hybrid, el Mazda CX-5, el Peugeot 5008 y el Volkswagen Tiguan

El maletero alcanza los 580 litros de capacidad, 79 más que el modelo anterior. Es enorme y aumenta las razones para posicionar al RAV4 como una excelente opción como vehículo familiar. El piso se puede colocar en dos alturas para distribuir la carga de manera más eficaz y el portón trasero cuenta con apertura eléctrica.

Los asientos traseros se pueden abatir en una proporción 60:40 para regalar 1.189 litros de volumen hasta la bandeja o 1.690 litros medidos hasta el techo. El espacio es tan generoso que cabe una bicicleta de montaña de hasta 29 pulgadas sin tener que quitarle ninguna de las ruedas.

El SUV nipón tiene un maletero muy capaz y cuenta con un doble fondo

El nuevo RAV4 estrena la cuarta generación del sistema híbrido de Toyota

Toyota explica que el RAV4 tiene tres grandes ventajas para los clientes: espacio, seguridad y libertad de movimiento. Este aspecto se reafirma por la posibilidad de equipar un sistema de tracción integral para ampliar las posibilidades de uso fuera del asfalto y por la utilización de un sistema híbrido que esquiva las restricciones de circulación por contaminación.

El sistema de propulsión híbrido es de nueva generación y Toyota lo acompaña con la coletilla de autorrecargable para diferenciarse de los híbridos enchufables. El motor de combustión es el propulsor de gasolina de ciclo Atkinson y cuatro cilindros 2.5 Dynamic Force con sistema de inyección directa e indirecta D-4S.

La mecánica eléctrica viene de la mano de un motor síncrono de imán permanente con 88 kW de potencia. La versión 4x4 añade un segundo motor eléctrico que con 40 kW se encarga de mover el eje trasero cuando las circunstancias lo requieren. Toyota se refiere a él como un sistema tracción a las cuatro ruedas inteligente (AWD-i).

La tracción AWD-i permite ciertas excursiones camperas

Frente a la cuarta generación el par máximo a las ruedas traseras se ha incrementado un 30% y hasta un 80% del par puede llegar al eje posterior (antes un 60% como máximo). También se añade una nueva funcionalidad que se activa pulsando el botón Trail que hace las veces de diferencial de deslizamiento limitado para que el sistema frene la rueda que gira libremente y redirija el par motor a la rueda en contacto con el suelo.

La tracción total se llevará un tercio de las ventas totales en nuestro mercado a pesar de que supone un elevado sobrecoste de 3.000 euros. A cambio se obtiene una respuesta más segura sobre pavimentos deslizantes y una mejor capacidad de tracción fuera del asfalto. Gracias al sistema AWD-i y al aumento de la altura libre al suelo de 190 mm el comportamiento offroad ha mejorado respecto a su predecesor aunque su vocación sigue siendo muy urbanita y es mejor no buscar grandes complicaciones en aventuras camperas.

El motor de gasolina funciona bajo ciclo Atkinson

En cuanto al paquete de baterías, Toyota ha recurrido a una batería de hidruro de níquel (NiMH) descartándose la utilización de baterías de iones de litio (Li-ion) que sí se ofrece en las versiones más costosas del Prius. Las de litio ofrecen una capacidad superior y un menos volumen y peso pero son más costosas y trabajan peor en climas fríos. La capacidad de producción de Panasonic también ha tenido mucho que ver con esta decisión.

Con el sistema híbrido el RAV4 Hybrid tiene, lógicamente, la etiqueta medioambiental Eco y supera la homologación Euro 6d. Las emisiones de CO2 arrojan 100 g/km bajo ciclo NDEC (127 según WLTP) en el mejor de los casos que corresponde a la versión 4x4 con llanta de 17 pulgadas. Con tracción total se obtienen mejores datos de consumo y emisiones por la ayuda del segundo motor eléctrico. La autonomía en modo 100% es de 2 kilómetros y puede circular a vela sólo animado por el motor eléctrico a velocidades de hasta 120 km/h si las circunstancias acompañan.

Como suele pasar en coches híbridos decir una cifra de consumo muy concreta es complicado porque el consumo de combustible puede variar muchísimo dependiendo del estilo de conducción y el tipo de trayecto. En ciudad podemos rondar los 5 l/100 km o incluso estar por debajo porque el motor eléctrico entra en acción muchísimas veces y también se recarga con bastante rapidez con las deceleraciones. Si somos suaves con el acelerador aprovecharemos bien ese avance que proporciona la batería y se puede gastar poco. A más velocidad, más actúa el motor de combustión y por tanto bebe más combustible. En carretera podemos estar en torno a los 6 l/100 km y en autopista, a altas velocidades, en torno a los 7.

En su conjunto el sistema híbrido desarrolla una potencia de 218 CV (4x2) o 222 CV (4x4). Se nota más enérgico que el modelo anterior de 197 CV y las prestaciones son notorias. El dato de aceleración de 0 a 100 km/h es de solo 8,1 segundos en versión 4x4 u 8,4 segundos en versión 4x2.

Un sector en la consola central permite elegir entre los modos de conducción Eco, Normal y Sport que varían los parámetros de la dirección asistida, el control del freno y el acelerador, la caja de cambios y la distribución del par motor. Sí que hay diferencia entre un modo y otro. Por ejemplo en el modo Sport la respuesta del acelerador es más rápida aunque viene acompañada de un aumento considerable del ruido del motor. Para hacer adelantamientos es útil.

El selector de modos de conducción (Eco, Normal y Sport), la función Trail (sólo en versiones 4x4) y el botón EV para funcionar sólo con propulsión eléctrica

Hablando de ruido, me ha llamado la atención que en carretera muestra una sonoridad bastante elevada, tanto por ruido aerodinámico como de rodadura. No es una rumorosidad molesta, es cierto, pero sí más elevada de la que cabría esperar en un coche híbrido, del que siempre se espera un mayor aislamiento sonoro del habitáculo que los vehículos con únicamente un motor de combustión. El tradicional cambio de variador continuo (CVT) no ayuda en este aspecto ya que ante aceleraciones fuertes la sonoridad del motor es muy grande y constante.

En el plano dinámico se ha realizado un gran trabajo y salen a relucir las ventajas de la plataforma TNGA de Toyota. Esta base reduce el centro de gravedad en 15 mm y se nota al volante porque se percibe un gran aplomo, siempre con un comportamiento noble y una agilidad razonable para su tamaño.

También aporta su granito de arena el excelente ajuste de la suspensión del SUV japonés. Con el habitual McPherson delante y doble triángulo detrás, la amortiguación del RAV4 Hybrid brinda un elevadísimo confort de marcha en todas las situaciones, tratando con mimo a los ocupantes incluso ante grandes irregularidades del firme.

El RAV4 2019 ya está a la venta

Con una habitabilidad y capacidad de carga magníficas y un confort de marcha sobresaliente, el nuevo RAV4 Hybrid 2019 invita a hacer viajes largos siempre que vayamos a ritmos suaves para mantener la sonoridad en niveles contenidos. Además, con el plus de gastar y contaminar poco en ciudad gracias a su motorización electrificada. Lástima que el navegador nos haga dar algún rodeo de más y que algunas opciones de equipamiento no estén disponibles como opción en los acabados más accesibles.

La previsión de Toyota España es superar las 11.000 unidades vendidas en 2019 y entre los particulares el acabado Advance concentrará la mayor parte de la demanda. En nuestro mercado ya está disponible la versión 4x2 desde 31.800 euros incluyendo las promociones de lanzamiento mientras que las entregas de las versiones de tracción total se harán esperar hasta mayo.

Noticias relacionadas

  • Comentario de Fartucu
    22/01/2019 (09:29)

    Fartucu

    "Seguro que no tiene el aplomo que tiene un Subaru forester en una carretera con curvas, y bueno, ya no digo nada de la tracción 4x4 donde poco tiene que hacer frente al Forester... La única ventaja frente al Forester es el maletero más amplio. Pero en un computo general un Forester es más completo."

Prueba Toyota RAV4 Hybrid 2019, el SUV familiar amplía sus horizontes (con vídeo)
Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto