Alonso abre la puerta a un nuevo rol en Aston Martin para 2027, incluido el WEC: «Estos coches no son los mejores»
Aunque mantiene un contrato de larga duración con Aston Martin, Fernando Alonso ha dejado abierta la posibilidad de no continuar como piloto titular a partir de 2027. Todo dependerá de las sensaciones que le transmita el nuevo reglamento técnico y de si vuelve a disfrutar de la conducción.

La relación entre Fernando Alonso y Aston Martin va más allá de un simple contrato de carreras. Sin embargo, la exigencia de Alonso para seguir en la parrilla de la Fórmula 1 pasa por un factor innegociable: la diversión al volante.
Si los monoplazas nacidos del nuevo reglamento de 2026 no satisfacen sus expectativas como piloto, el asturiano ya estudia alternativas dentro del equipo británico, que van desde asumir el rol de embajador o de asesor hasta regresar al Mundial de Resistencia (WEC).
Durante la previa del Gran Premio de España, el propio Alonso explicó abiertamente que necesita tiempo para evaluar cómo afectará el cambio técnico a la competición antes de tomar una decisión definitiva sobre su continuidad en la categoría reina.
La normativa técnica y la falta de disfrute en los F1 actuales
Para Alonso, el problema principal de la Fórmula 1 moderna no reside únicamente en la competitividad de su equipo, sino en el comportamiento de los propios monoplazas.
La era híbrida actual se caracteriza por coches que siguen siendo pesados y por una compleja gestión de la energía eléctrica que obliga a levantar el pie del acelerador en algunas curvas para recargar baterías en lugar de exprimir el límite del coche y el piloto al máximo.
Alonso admitió que la normativa del próximo año será clave para entender «el impacto que tendrá en las carreras y en el piloto», asegurando sin rodeos que «estos coches no son los mejores para pilotar ni para disfrutar».
Por ello, confía en que las reglas sigan evolucionando gracias a algunas medidas correctivas que entrarán en vigor en 2027: «El año que viene se dará un paso en la dirección adecuada, o eso espero. Tengo la esperanza de que las normas se tengan que cambiar otra vez, que no sea la versión final».
El test de Barcelona y el contraste con el automovilismo puro
El desencanto del asturiano con los monoplazas actuales se hizo más evidente tras realizar esta misma semana un test en el Circuit de Barcelona-Catalunya con varios coches históricos sin sistemas híbridos ni baterías.
La experiencia sirvió para remarcar las diferencias entre el pilotaje de antaño y el actual, llevando a Alonso a definir esa jornada como «el mejor día del año hasta ahora» al haber podido conducir «coches sin baterías, solo con gasolina, neumáticos, mucho ruido, tapones en los oídos... increíble».
Esta búsqueda de sensaciones puras explica por qué el piloto español no está dispuesto a competir a cualquier precio si el monoplaza no le transmite la agilidad y las emociones que busca en la alta competición.

El WEC como alternativa y un anuncio que no llegará pronto
En caso de dar un paso al lado como piloto titular en la F1, la estrecha relación de Alonso con Lawrence Stroll y con Aston Martin le permitiría asumir un nuevo rol dentro de la estructura. Sin embargo, la competición activa sigue estando en sus planes, y el Campeonato Mundial de Resistencia se perfila como una vía muy atractiva.
Al ser preguntado de forma directa si el WEC es una opción real para 2027 en caso de no seguir en la F1, la respuesta de Alonso fue tan clara como contundente: «Sí».
La firma británica ya compite en la categoría reina de la resistencia con el prototipo Valkyrie Hypercar, un vehículo equipado con motor V12 atmosférico que encaja con el bagaje de Alonso, quien ya sabe lo que es proclamarse campeón del mundo de la especialidad y ganar las 24 Horas de Le Mans en dos ocasiones.
A diferencia de las carreras de la F1, de unos 305 kilómetros de recorrido, las pruebas del WEC se disputan a lo largo de 6, 12 o 24 horas, compartiendo coche con otros pilotos y gestionando el tráfico constante de vehículos de diferentes categorías en pista.
A pesar del interés que su asiento despierta en el mercado —donde el propio Alonso reveló que varios pilotos contactaron con Stroll durante el verano—, el asturiano no tiene prisa. Su prioridad es analizar la evolución del equipo con calma antes de tomar una decisión. Lo único seguro a día de hoy es que el anuncio definitivo sobre su futuro «no llegará pronto».
