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    Primer test F1 2016: Luces y sombras

    ​La pretemporada 2016 ha comenzado con cuatro jornadas de test en el circuito catalán de Montmeló y ya empiezan a verse indicios de cómo afrontarán algunos equipos el Gran Premio de Australia en Melbourne que se celebrará en menos de un mes.

    El reglamento no ha permitido excesivas novedades técnicas y todo ello ha ayudado a que los equipos puedan rodar más y adelantar trabajo de cara a la última fase de la pretemporada. Ello permite también analizar con algo más de fundamento el estado actual de cada equipo.

    Mercedes no lidera, pero intimida

    Tanto Lewis Hamilton como Nico Rosberg se han mostrado impresionados con el nuevo Mercedes W07, afirmando sentirse extremadamente cómodos desde el principio y muy satisfechos con los impresionantes niveles de fiabilidad que el conjunto ha mostrado durante los primeros cuatro días.

    Los tiempos no reflejaron una velocidad espectacular, pero las tandas largas fueron muy consistentes y cabe apuntar que los mejores tiempos, tanto de Hamilton como de Rosberg, fueron con el compuesto medio. Obviamente, aún queda mucho trabajo y novedades por afrontar antes de la primera carrera, pero todo el mundo coincide en que los alemanes siguen siendo la clara referencia de la parrilla.

    Mercedes probó un nuevo alerón que aún no ha pasado los test de flexibilidad, pero que deja claras las intenciones del equipo de seguir innovando.

    Ferrari ilusiona

    La velocidad natural del nuevo SF16-H ya ha aparecido en los test, aunque muchos dudan que pueda llegar a igualar a la del Mercedes. En una pretemporada en la que los monoplazas cuentan ya con un bagaje previo importante como consecuencia de un reglamento continuista, el nivel de fiabilidad y los programas se incrementan, permitiendo a los equipos realizar tandas largas en condiciones de carrera antes de lo normal.

    Y en ese sentido, Ferrari parece estar un paso por detrás de Mercedes, aunque es significativo que tanto Vettel como Räikkönen hayan sido tajantes a la hora de calificar al nuevo monoplaza como un claro avance respecto a 2015.

    Ferrari se pasó por fin al morro corto, llevando un paso más allá su ambición aerodinámica con el monoplaza de este año.

    Williams… ¿dónde está Williams?

    El equipo del mítico Sir Frank Williams ha adoptado un perfil muy discreto en esta primera mitad de pretemporada. Su programa se ha centrado mucho en tandas largas, por lo que es complicado evaluar su velocidad natural, pero hay indicios de que este año podrían llegar a tener problemas para generar la temperatura óptima de rendimiento en los neumáticos.

    Symmonds recalcó en la presentación del FW38 que uno de los principales objetivos para este año era mejorar los niveles de carga aerodinámica y la velocidad en curva lenta. Los analistas más atrevidos les colocan en lucha directa con Red Bull tras los Mercedes y los Ferrari, pero sin duda habrá que esperar para ver el potencial real del equipo de Grove.

    Continuismo general en Williams, que apuesta por corregir los defectos del pasado sin perder la linea marcada.

    Red Bull recupera el vuelo

    O al menos eso podemos deducir si comparamos este primer tramo de test con los de la temporada pasada. El motor Renault ha mejorado, aunque no lo suficiente como para plantar cara a Mercedes y Ferrari. Pero el chasis apunta maneras y, aunque el programa del equipo no ha contribuido a arrojar excesiva luz sobre la velocidad real del conjunto, hay voces dentro del equipo que alaban efusivamente el comportamiento dinámico del coche.

    Renault, como es lógico en esta era de gran importancia para los motores, tendrá gran parte de responsabilidad en los resultados del equipo, pero una cosa parece evidente: al menos no son un lastre tan grande como en 2015 y la fiabilidad parece haber mejorado.

    La zaga del Red Bull es siempre digna de estudio. No quedan prácticamente huecos libres en esta zona, todo se reduce a la mínima expresión.

    Force India, siempre al acecho

    A la hora de evaluar al equipo de Vijay Mallya, seguramente el comienzo es lo de menos. A lo largo de los años nos han demostrado cómo pueden llegar a evolucionar a lo largo de una temporada a pesar de contar con recursos limitados, así que ilusiona más ver su desempeño a lo largo de la temporada que ver dónde empiezan la misma.

    Posiblemente sus tiempos engañen un poco su velocidad real al haber exprimido el coche un poco más que la competencia, pero que hayan comenzado el año con un coche nuevo de inicio ya es un paso enorme respecto a 2015. Es una pena que el presupuesto de este equipo sea el que es, porque con ellos a veces da la sensación de que el único límite de este grupo es el cielo.

    Force India lleva un paso más allá el diseño que desarrolló en la segunda mitad de 2015.

    Renault rueda con lastre

    Es inevitable y ellos mismos lo avisaron: el monoplaza de esta temporada no va a pasar a los anales del automovilismo por su brillantez. Se trata de un diseño de transición que hereda las virtudes y los defectos del anterior Lotus. Noble en su conducción, pero falto de carga aerodinámica y potencia, el coche encendió las alarmas de la fiabilidad los dos primeros días, para recuperarse enérgicamente los dos últimos. Tocará batallar en mitad de parrilla y eso, en la actual Fórmula 1, implica rozar la perfección desde el punto de vista humano. ¿Traerá la renovación francesa mejoras en ese sentido? En la época de Lotus el listón quedó algo bajo.

    Monoplaza de transición el de Renault, que irá evolucionando a lo largo del año.

    Toro Rosso, ¿el tapado del año?

    Es cierto que tildar de posible revelación a cualquier monoplaza que haya sido gestionado por James Key resulta algo redundante, pero todo el mundo coincide en que lo que se ha visto hasta ahora del Toro Rosso invita a cosas importantes. El monoplaza visto esta semana está a medio camino entre el del año pasado y el que veremos la semana que viene en Montmeló, pero ya ha dado claras muestras de sus intenciones, que son ambiciosas. Su aerodinámica es siempre interesante y la fiabilidad, excepto por la rotura de la caja de cambios del primer día, ha rayado a gran altura y les ha convertido en el segundo equipo con más kilometraje tras los inalcanzables Mercedes.

    El Toro Rosso es casi un híbrido entre lo que fue y lo que será, pero ya ofrece cosas interesantes.

    Sauber

    Ni un titular merece el equipo suizo, que se presentó a los test con el monoplaza de 2015 a la espera de que el nuevo haga su aparición la semana que viene. Por tanto, poco se puede decir para un equipo que se limitó a probar componentes aislados y, sobre todo, a recopilar información sobre los nuevos neumáticos y darle rodaje a sus pilotos.

    Sauber rodó con el monoplaza de 2015, pasando desapercibido.

    McLaren preocupa

    Los dos primeros días del equipo ilusionaron a muchos. Pero la principal causa fue que la comparación con lo visto en 2015 por estas mismas fechas fue dantesco. No es mucho decir para un equipo como McLaren que el coche no se rompa y los pilotos admitan que el MP4-31 es mejor que su antecesor. Es lo mínimo, ¿no?

    Bueno, luego llegaron los dos días siguientes y la sensación de déjà vu se tornó extremadamente dolorosa para muchos de sus seguidores. La realidad es siempre difícil de conocer con McLaren-Honda, pero desde luego no es lo suficientemente buena como para devolver al equipo a donde pertenece. No por el momento. Y a varios de sus elementos clave se les acaba el tiempo.

    El nuevo McLaren ofrece ideas arriesgadas como la bajísima suspensión delantera. Pero el motor sigue lastrando más de la cuenta.

    Manor mejora

    Está claro que contar con un monoplaza nuevo desde el primer día ya es un éxito viendo las referencias pasadas y el coche parece haber dado un salto importante en términos de velocidad. En manos de Wehrleim marcó tiempos esperanzadores, pero su rodaje se vio limitado por las dos salidas de pista de Haryanto, que terminó por dejar a su equipo como farolillo rojo en la tabla de kilómetros acumulados. Y lo peor de todo, siendo considerablemente más lento que su compañero.

    Nuevo coche. Sin estridencias ni complicaciones.

    Haas ofrece consistencia

    El debut del equipo estadounidense no ha podido ser mejor. Con velocidad, consistencia, fiabilidad… se nota que la influencia de Ferrari les ha ayudado a afrontar la situación con la suficiente perspectiva y conocimientos como para no infravalorar la magnitud del reto.

    Se permitieron el lujo de realizar una simulación de carrera el último día y sus tiempos no desentonan en absoluto, manteniendo la incógnita de si podrán desenvolverse bien en mitad de parrilla. La rotura del alerón delantero el primer día fue eficazmente solucionada y el test ha transcurrido para ellos como si de un equipo experimentado se tratara. Sin duda ilusiona ver hasta dónde pueden llegar en su primer año.

    Haas ha llegado para ofrecer seriedad y el coche parece responder bien. Será interesante ver su progreso.