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    Así se ganó Ricciardo el respeto de «leyendas» como Alonso y Schumacher

    Alonso y Ricciardo conversando en el podio de Hungría en 2014.

    A sus 30 años y tras 8 temporadas y media en Fórmula 1, Ricciardo revela los momentos más memorables en su trayectoria.

    Batallas y envites frente a pilotos de gran calibre le sirvieron para madurar a marchas forzadas en sus inicios en el 'Gran Circo'.

    El futuro piloto de McLaren ha vuelto a dejar su mente volar en un nuevo escrito «nostálgico», tal y como él mismo lo denomina con sus propias palabras, a la espera de volver a la acción en pista con Renault en su último año junto a la escudería del rombo. El #3 efectuó un cambio de aires el año pasado con la firme intención de renovar su motivación por la Fórmula 1, afrontando nuevos desafíos, si bien finalmente el australiano ha optado por abandonar a los galos después de que estos no cumpliesen sus expectativas.

    Renault ha confirmado en las últimas horas su continuidad en la categoría reina del automovilismo, mientras que los de Woking han experimentado un primer trimestre aciago en lo económico, por lo que únicamente el tiempo dará o quitará la razón a Daniel Ricciardo. Mientras tanto, el compañero de Esteban Ocon ha dado rienda suelta a su lado más emocional a la hora de ver deportes. «Es genial dejarte ir y subirte a la montaña rusa de emociones que hace al deporte tan entretenido», comenta Ricciardo, quien además se confiesa incapaz de mantenerse pegado al sofá en estas ocasiones.

    El talante de Ricciardo, sumado a su buen hacer en la pista, le ha llevado a ser considerado uno de los grandes pilotos de la parrilla actual.

    Un nuevo listado, similar al que ya realizase el pasado mes de abril con los pilotos más infravalorados para él, pero con Grandes Premios que le han supuesto sensaciones extremas, sirve para comprobar cómo vive Ricciardo la Fórmula 1 como piloto. Mónaco 2016 sigue siendo la peor pesadilla del aussie después de perder la victoria por una decisión tardía y ajena a su responsabilidad, un triunfo que sí que logró en 2018 con «un nivel diferente de estrés» por lo ocurrido años atrás.

    En cambio, China 2019 significó su mayor alivio de la mano de Renault, puesto que Shanghái fue el escenario donde consiguió los primeros puntos del año tras ser «los mejores del resto por detrás de los tres equipos top», en séptima posición. Por otro lado, Hungría 2014 fue el Gran Premio que le hizo sentirse eufórico por excelencia, una carrera en la que «simplemente en ningún momento sentí que me fueran a batir, por la razón que fuera», convencido plenamente de su potencial. «Lideré gran parte de la carrera, pero tuve que adelantar a Fernando y Lewis al final, aunque tenía mucha confianza en mí mismo y sencillamente noté que era mi día», agregó Ricciardo.

    El respeto de los grandes

    La carrera deportiva de Daniel Ricciardo en Fórmula 1 arrancó en HRT a mediados de 2011, mientras que apenas un año después dio el salto a Toro Rosso antes de pasar al primer equipo dos temporadas más tarde. Japón 2012 son, para él, las carreras de las que se siente más orgulloso analizando sus inicios con retrospectiva.

    «Dos carreras en las que me gane un poco del respeto de algunas leyendas de la Fórmula 1», asegura Ricciardo. «En 2012, en Suzuka, Michael Schumacher me atacó todo el rato en las últimas vueltas, pero le retuve en el décimo puesto. Ese fue mi primer año completo en Fórmula 1, así que no cagarme encima fue importante. Recuerdo que vino hacia mí en la reunión de pilotos de la siguiente carrera y me felicitó por cómo me había defendido. No tuvo que decirlo, así que fue guay».

    «Sentí que no me gané el respeto de Alonso hasta ese día. Todavía tenía algo que demostrarle»

    «Luego Alemania 2014… sentí que no me gané el respeto de Alonso hasta ese día. Todavía tenía algo que demostrarle. Salió del pit por detrás de mí, con neumáticos más frescos, y me adelantó en la recta, pero dejó la puerta abierta. Probablemente no esperaba que yo le devolviese el adelantamiento, así que fui a por ello. Estuvimos jugando al gato y al ratón durante las siguientes vueltas, fue genial demostrarle que estaba preparado para dar guerra con peores neumáticos, pero limpiamente. Después de eso tuvo buenas palabras hacia mí, así que me vio de otra forma después de ello», agregó.

    Entre otras anécdotas, Ricciardo cuenta también cómo México 2018 supuso su momento de mayor desesperación. El segundo abandono consecutivo de la gira americana llegó precedido por un puñetazo con el que atravesó la pared de su habitación en Austin por el que «al principio creía que tenía un hueso roto», cuando todo empeoró en el Autódromo Hermanos Rodríguez tras conseguir la poleposition dándole la vuelta a una buena tendencia de Max Verstappen y verse obligado a retirarse después de 61 vueltas.

    Fotos: Red Bull Content Pool