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    GP AustriaEl día de la marmota en Haas: siguen los problemas de frenos... y con todo lo demás

    Haas no levanta cabeza y ya se pelea con Williams por eludir las últimas plazas.Haas F1 Team

    Un año más, los problemas lastran a un equipo que no hace mucho tiempo tuvo potencial para liderar el grupo intermedio. Ahora, la formación estadounidense lucha por no verse en la última posición de la parrilla tras la mejoría de Williams.

    La Fórmula 1 es implacable y cualquier problema puede mandarte al fondo de la parrilla. Lo que ocurre es que, en el caso de Haas, los problemas son recurrentes desde hace tiempo y parecen incapaces de solucionarlos.

    El ejemplo más evidente de ello es la frenada, que lleva dando dolores de cabeza a los pilotos de Haas más de dos temporadas. Entre 2017 y 2018, el equipo estadounidense estuvo varios meses probando con diferentes suministradores de frenos para intentar solventar los problemas que afectaban especialmente a Romain Grosjean, uno de los pilotos que más tarde frena y que es especialmente sensible a este tipo de inconvenientes.

    «No es que supiéramos que tendríamos grandes problemas con los frenos»

    En 2019, los problemas volvieron a reproducirse y este año la cosa no ha empezado mejor, pues durante el Gran Premio de Austria la refrigeración de los frenos ha sido insuficiente y ha propiciado un doble abandono por rotura de los mismos.

    «Pareció como si los dos delanteros fallaran», comentó Kevin Magnussen tras la retirada en la vuelta 26. «Me decían todo el tiempo que levantara más y más para salvar los frenos. Al final, estaba haciendo todo lo que podía y explotaron. Estallaron cuando Ocon lanzó un ataque contra mí, en ese momento se fueron. Siempre estuvieron en el límite».

    Kevin Magnussen abandona su Haas en la escapatoria del Red Bull Ring tras romperse sus frenos en la vuelta 26.

    «No es que supiéramos que tendríamos grandes problemas con los frenos», prosigue Magnussen. «Sabíamos que tendríamos que hacer algo de “lift and coast” (levantar antes de llegar a la frenada), pero no de esa manera. Quizá tuviera algo, restos o lo que fuera en el conducto de freno».

    Sin embargo, el problema del danés no fue un hecho aislado, pues Romain Grosjean también vio como sus frenos fallaban en la vuelta 49 tras un fin de semana en el que el francés se quejó en varias ocasiones de los frenos por radio.

    Un coche mediocre

    En cualquier caso, los frenos no son el único problema de Haas, que ya en 2019 acabó penúltimo en el Mundial de constructores. Al menos el año pasado el coche mostró potencial en algunas carreras, aunque también una preocupante inconsistencia con los neumáticos en carrera.

    Este año, en cambio, ni siquiera la velocidad parece estar ahí, lo que junto a la mejoría de Williams ha hecho saltar aún más las alarmas. «Una de sus principales preocupaciones también es el ritmo. Parece ser el coche más lento», reconoce Romain Grosjean. «Es muy difícil de pilotar, especialmente en el tráfico. Para mí, el mayor problema en este momento es el rendimiento del coche en sí mismo».

    Todo ello en un contexto de incertidumbre económica y deportiva que llega tras haber reconocido Gene Haas, fundador del equipo, que se plantea abandonar la Fórmula 1. ¿Servirá el límite presupuestario y el nuevo reglamento técnico para otorgarle algo más de paciencia al norteamericano? De momento, su propio equipo parece estar poniéndoselo muy difícil.

    Fuente: Racefans.net / Fotos: Haas F1 Team