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​Los tres pilares del éxito de Mercedes

La excelencia conseguida por Mercedes en los últimos tres años tiene un foco principal de atención en su propulsor casi perfecto, pero no deja de ser un acierto más a sumar a una larga lista de aciertos.

A pesar de la estabilidad del reglamento técnico desde 2014, Mercedes ha conseguido mantener casi intacto su dominio y se despedirá de esta era con un pleno de seis títulos mundiales de seis posibles.

Mercedes ha vuelto a dominar la temporada, tal y como lo lleva haciendo desde que entrara en vigor la nueva reglamentación en 2014 con los propulsores turboalimentados híbridos como protagonistas.

Aunque es evidente que Mercedes ha basado su éxito en un propulsor superior al resto -tanto a nivel de fiabilidad como de rendimiento-, no es menos obvio que para ganar tres veces consecutivas todos los títulos en juego, hace falta mucho más.

Un monoplaza brillante

Hacen falta muchas cosas para conseguir un equipo campeón, pero es imprescindible contar con un monoplaza ganador, algo que Mercedes ha conseguido en los últimos tres años y por un amplio margen sobre el resto. Un propulsor casi perfecto, acompañado de un chasis excepcional han supuesto una apuesta imposible de contrarrestar para equipos de la talla de Red Bull, Ferrari, Williams o McLaren.

Mercedes ha marcado tendencia a nivel aerodinámico durante estas tres temporadas, ofreciendo ideas posteriormente imitadas por sus rivales, pero también una evolución constante y, sobre todo, fiable. A eso se le han sumado grandes ideas para maximizar las cualidades del monoplaza, como el FRIC o el calentamiento de las ruedas, que han demostrado que el equipo alemán, no sólo ha sido el mejor en la mesa de diseño y sobre el banco de pruebas de motores, sino también a la hora de interpretar el reglamento y adoptar soluciones al límite del reglamento, pero dentro de él.

Pilotos ganadores

Se pueden discutir muchas cosas sobre las cualidades y defectos de Lewis Hamilton y Nico Rosberg, pero queda muy claro que se trata de dos pilotos ganadores y ambiciosos. El británico cuenta ya con tres entorchados mundiales, pero sigue teniendo hambre y ganas de seguir ganando. El alemán, por su parte, ha demostrado tener la suficiente fortaleza mental como para no amedrentarse ante su prestigioso compañero, ofreciendo batalla en cada Gran Premio. Y, a pesar de las evidentes y llamativas fricciones surgidas durante la temporada, ambos han sido capaces de reconducir la situación por el bien del equipo, llevándose el uno al otro a ofrecer su mejor nivel.

Con Hamilton y Rosberg, Mercedes sabe que tiene una combinación difícilmente mejorable, tanto a nivel comercial como deportivo, ya que ambos son dos pilotos muy capaces y con muchos años aún de carrera deportiva al máximo nivel por delante.

Dirección eficaz

Toto Wolff es, posiblemente, la pieza clave del éxito de Mercedes, la persona que ha sabido aglutinar un grupo repleto de talento y lo ha hecho funcionar. Como en el pasado demostraron Jean Todt, Flavio Briatore, Ross Brawn o Christian Horner, todo equipo dominador necesita de una personalidad firme y competente que sepa llegar al equilibrio que permite a todos los miembros del equipo dar lo mejor de sí mismos.

La diferencia estriba en que Toto Wolff ha sabido hacerlo de modo que Mercedes no termine generando rechazo en la afición y prensa por su abusivo dominio, como sí ocurriera en la época de Todt o Horner. Wolff supo ver que semejante dominio se podía aprovechar para dar libertad a sus pilotos a cambio de sacrificios puntuales por el bien del equipo. Roces y encontronazos en pista (como los de Montmeló o Austria este año) que terminan siendo poca cosa en comparación con la buena imagen que proporciona la libertad que permite a sus pilotos medirse sin reservas en la pista. Un aliciente que permite olvidar, en cierto modo, la inevitable monotonía que han provocado las 47 victorias logradas de 55 posibles en estos tres últimos años.

En definitiva, Mercedes ha logrado la combinación perfecta que le ha llevado a conseguir su tercer título mundial con una solvencia similar a la del primer año de esta era, a pesar de que la estabilidad en el reglamento ha permitido a sus rivales corregir los errores del inicio. 2017 espera con un reto mayúsculo y, aunque Mercedes tiene más que perder que cualquier otro equipo de la parrilla, también ha demostrado ser perfectamente capaz de volver a conseguir la fórmula del éxito.

*Temporada no finalizada.

Fotos: Mercedes

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