Marko cuenta cómo la elección que cambió a Red Bull tuvo tres nombres: Verstappen, Sainz y Horner
Diez años después del primer triunfo de Max Verstappen en la Fórmula 1, Helmut Marko recuerda cómo vivió su ascenso a Red Bull y la fuerte oposición que tuvo incluso dentro de la estructura angloaustriaca. Carlos Sainz era su compañero de equipo y fue descartado para el puesto.

Han pasado diez años desde que Max Verstappen debutara con victoria en el equipo Red Bull Racing. Tras apenas 23 grandes premios con Toro Rosso, el neerlandés reemplazó al ruso Daniil Kvyat como piloto titular en el primer equipo y junto a Daniel Ricciardo.
La primera temporada de Max Verstappen en la Fórmula 1, con apenas 18 años, había tenido un poco de todo: destellos de gran talento, errores de novato y, sobre todo, mucho arrojo. A su lado, Carlos Sainz también había debutado en la categoría reina, ofreciendo ambos un rendimiento similar.
Sin embargo, cuando Helmut Marko decidió que se le había agotado la paciencia con Daniil Kvyat, tuvo claro que el indicado para reemplazarle era Max Verstappen. Ahí empezó la historia del ahora tetracampeón del mundo con Red Bull: en un Gran Premio de España que ganó para asombro de todos.
Daniil Kvyat pierde su sitio en Red Bull
La temporada 2016 apenas acababa de comenzar, pues solamente se habían disputado cuatro grandes premios. En ellos, Mercedes prolongaba su dominio de los dos años anteriores, pero Red Bull le disputaba el subcampeonato a Ferrari.
Pero, en opinión de Helmut Marko, el podio de China y los 21 puntos logrados hasta ese momento no eran suficiente justificación para mantener a Daniil Kvyat junto a un Daniel Ricciardo que ya sumaba 36.
Mientras, Max Verstappen lideraba a Toro Rosso con 13 puntos, nueve más que Carlos Sainz. Eso le bastó al directivo austriaco, que tomó la decisión de degradar a Kvyat a Toro Rosso y ascender al neerlandés para la siguiente carrera: el Gran Premio de España.
Helmut Marko recuerda su decisión de subir a Verstappen a Red Bull
Aquel debut de Max Verstappen no pudo ser más positivo, pues tras clasificarse en cuarta posición, aprovechó el accidente de la primera vuelta entre los Mercedes para superar a su compañero de equipo y a los Ferrari, ganando su primera carrera en la Fórmula 1.
Helmut Marko recuerda aquello con mucho cariño, pero también con la sensación de haber tenido que luchar contra viento y marea para imponer su criterio.
«El año anterior, Kvyat tuvo un rendimiento adecuado e incluso fue a veces más rápido que Daniel Ricciardo, sobre todo bajo la lluvia», expone en primer lugar. «Pero en 2016, ya no era el mismo piloto y se quejó de los frenos desde el primer día de test. Estaba claro que teníamos que hacer algo».

Así, Marko tomó la decisión de ascender a uno de los jóvenes talentos del equipo filial, y tuvo muy claro quién debía ser. «El compañero de equipo de Max, Carlos Sainz, estaba muy decepcionado de que no lo eligiéramos».
«Pero para nosotros, fue una decisión clara y sencilla. El director del equipo, Christian Horner, no estaba de acuerdo con el ascenso de Max tras solo cuatro carreras en 2016; se oponía rotundamente», desvela el austriaco.
Lo cierto es que la decisión fue ampliamente criticada, ya que la opinión generalizada en torno a Verstappen era que tenía mucho talento, pero también poco autocontrol y mucha tendencia a ocasionar accidentes a consecuencia de su inexperiencia y carácter.
«Muchos rivales y críticos me presionaron mucho, diciendo que Max aún era demasiado joven y que era una decisión arriesgada», recuerda Helmut Marko. «Pensaban que estábamos locos, pero les silenciamos a todos», concluye.
Verstappen, un acierto rotundo de Marko
Muchas de las decisiones de Helmut Marko a lo largo de sus más de dos décadas como responsable del programa de pilotos de Red Bull resultaron ser equivocadas.
Sin embargo, si de algo puede presumir el austriaco es de haber acertado de pleno con dos tetracampeones: Sebastian Vettel y Max Verstappen. Ambos le han dado todos los títulos a Red Bull Racing y se han convertido en grandes campeones, aunque han visto a muchos otros compañeros quedarse por el camino.
De hecho, a raíz del ascenso de Max Verstappen a Red Bull, la tarea de encontrar un piloto complementario para el neerlandés se ha complicado sobremanera, propiciando que nombres como el de Daniel Ricciardo, Pierre Gasly, Alexander Albon, Sergio Pérez, Liam Lawson o Yuki Tsunoda tuvieran que buscarse un futuro fuera del equipo.
Carlos Sainz también, aunque en su caso no llegó nunca a debutar con Red Bull. El español decidió abandonar Toro Rosso para recalar en Renault, pasando más adelante a McLaren, Ferrari y, actualmente, Williams.
En todo ese tiempo, el español se ha convertido en un piloto de prestigio, obteniendo varias victorias y podios, aunque todavía no la oportunidad de luchar por un Campeonato del Mundo de Fórmula 1.
