Le robaron el Cadillac a Bottas en el GP de Miami y el FBI intervino: "El ladrón tenía mi pase de paddock"
A Valtteri Bottas le robaron su Cadillac Escalade del camino de entrada al Airbnb donde se alojaba en Fort Lauderdale durante el Gran Premio de Miami. El pase de paddock estaba dentro y eso hizo que el FBI tuviera que abrir una investigación. El ladrón, aparentemente, no tenía ningún interés en la Fórmula 1.

El Gran Premio de Miami no fue el fin de semana más brillante de Valtteri Bottas sobre el asfalto, ya que terminó 18º y último a dos vueltas del ganador, Kimi Antonelli. Pero lo que vivió fuera del circuito da para una historia seguramente más interesante que cualquier análisis de su carrera.
El finlandés lo contó esta semana en su podcast What's Next, junto al fotógrafo Paul Ripke, con una mezcla de incredulidad y humor muy característica en el piloto de 36 años.
Un alojamiento más tranquilo, quizá demasiado
Bottas empieza explicando que prefiere alojarse en Fort Lauderdale cuando acude al GP de Miami, ya que «hay menos tráfico, la ciudad es más tranquila, más real. Miami es demasiado para mí», apunta. Así, el viernes Valtteri Bottas regresó del circuito con normalidad: aparcó el Cadillac Escalade con el que se desplazaba en el camino de entrada, cenó rápido y se fue a la cama. Las llaves, dentro de casa.
El sábado por la mañana, mientras se duchaba antes de salir hacia el paddock, recibió una llamada de Paul Harris, compañero de alojamiento. «”¿Hola? ¿Por qué me llamas? Estoy al lado”. Me dijo: “Ah, te preguntaba adónde habías ido”. Le pregunté: “¿Qué quieres decir?”».
«”Pues el coche ha desaparecido”. No podía creerlo. Salí y abrí la puerta. El Escalade había desaparecido. Las llaves seguían dentro, sobre la mesa. Las vi y pensé: “¿Qué? ¿Cómo?”. Nos robaron el coche de la entrada de nuestro Airbnb», prosigue Bottas.
A consecuencia de ello, Bottas y Harris tuvieron que buscar transporte alternativo. Cadillac envió otro Escalade y, aunque Bottas llegó tarde al circuito, llegó con suficiente tiempo para tomar parte en la competición.

El FBI investiga lo sucedido
Pero ahí no terminó el problema. Dentro del coche robado estaba su pase de paddock y un pase de parking VIP del Gran Premio. Cualquier aficionado con dos dedos de frente habría sabido exactamente lo que podía hacer con eso. El ladrón, no. «Tenía todas las oportunidades: parking VIP, acceso al paddock y al equipo. Pero no», advierte Bottas con sorna.
Precisamente por eso se involucró el FBI. La presencia de esos pases en el interior del vehículo abría una posibilidad que las autoridades no podían ignorar: que alguien condujera el Escalade hasta el circuito con intenciones desconocidas. La investigación se activó de inmediato.
Al día siguiente, el coche apareció abandonado. «En una zona conflictiva, de alta criminalidad», certifica el finlandés. Sin los pases usados. Sin rastro del conductor. En ese contexto, Bottas ya tiene su propia teoría forense: «Debió de ser el coche de la huida de algún crimen. Es una pena perder el coche, pero la historia es bastante épica».
Y puede que no le falte razón. Alguien robó un Cadillac Escalade a un piloto de Fórmula 1 en Fort Lauderdale, usó el vehículo para lo que fuera y lo abandonó sin saber —o sin importarle— que llevaba en la guantera acceso gratuito al paddock del Gran Premio de Miami. El mayor pase VIP del fin de semana, tirado en un callejón.
