El Williams FW48 no se estanca, retrocede: «Cada vez vemos más cosas del coche que no nos gustan»

Alexander Albon y Carlos Sainz han hecho balance del Gran Premio de Hungría de Fórmula 1, en el que Williams apenas ha podido eludir las últimas posiciones de la parrilla. Ambos consideran, de hecho, que el FW48 va a peor a medida que la temporada avanza.

El Williams FW48 no se estanca, retrocede: «Cada vez vemos más cosas del coche que no nos gustan»
Williams está completamente perdido con el coche de este año.

Publicado: 27/07/2026 10:38

6 min. lectura

El Williams es ya, con permiso del Cadillac, el peor monoplaza de la parrilla. Carlos Sainz y Alexander Albon han vuelto a sufrir un calvario este fin de semana, en un circuito de Budapest en el que las carencias del FW48 han vuelto a destacar.

De hecho, a los ya consabidos problemas del Williams se les han unido algunos más, propiciando que sus pilotos saquen una dura y preocupante conclusión: el monoplaza no es que no evolucione, es que cada vez empeora más.

Un coche impredecible en cada curva

Alex Albon es quien peor lo está pasando este año, teniendo más dificultades que Carlos Sainz para domar un monoplaza al que le falta carga aerodinámica, pero que, sobre todo, adolece de una inconsistencia en su comportamiento que lo hace totalmente impredecible.

«Es difícil entender qué está haciendo el coche; cambia en cada vuelta, en cada curva», lamentaba el piloto tailandés el sábado tras la clasificación. «Creo que Carlos tuvo algunos problemas este fin de semana. Yo también he tenido los míos».

«Tenemos que investigar por qué los coches... simplemente cambian; la sensación al volante cambia constantemente», añadía, visiblemente frustrado. «No siento... siento que no estoy haciendo buenas vueltas porque entro en cada curva y no sé qué va a hacer el coche».

Calcula ahora el precio de tu seguro de coche

Calcula tu precio online

«Tengo que conducir el coche como si no fuera una vuelta de clasificación; tengo que conducir como en una vuelta de carrera, porque si te acercas demasiado a una vuelta de clasificación, te dará problemas, hará algo inesperado», añadía después de clasificarse 19.º a pocas milésimas de Carlos Sainz.

«Ha sido frustrante. Creo que no lo entendemos del todo, y creo que cada vez notamos más, a medida que avanza la temporada, que hay tendencias en el coche que no nos gustan, y estamos viendo diferencias. Es difícil», reiteraba Alexander Albon.

Carlos Sainz intenta contener los ataques de Oliver Bearman. Foto: Alberto Fernández / Motor.es

En carrera, las cosas no mejoran

Si el sábado fue extremadamente complicado en la clasificación, las cosas no mejoraron lo más mínimo el domingo. Carlos Sainz definía el fin de semana como «muy complicado», aunque reconocía que ya lo esperaba de antemano.

«Ya esperaba que, en términos de rendimiento puro y de las limitaciones de equilibrio para este circuito, fuera el peor de la temporada. No me sorprende, porque confirma los problemas que hemos tenido durante todo el año: la falta de carga aerodinámica y los problemas de equilibrio», resumía el piloto español.

El problema es que a las ya consabidas limitaciones se les sumaron otras inesperadas. «En mi coche hemos tenido un problema en la parte trasera del coche, relacionado con la caja de cambios, para el que no encontramos la solución. En cada sesión he tenido un equilibrio diferente por algo que ocurre detrás del coche. Es muy impredecible y muy difícil de poner a punto».

Carlos Sainz atiende a los medios de comunicación tras la carrera. Foto: Alberto Fernández / Motor.es

«No he conducido el mismo coche dos vueltas seguidas en todo el fin de semana», agregaba, en un discurso muy similar al de su compañero el día anterior. «Así es muy difícil optimizar. Y, aun optimizando, creo que hoy solo habría encontrado una o dos décimas, lo que igualmente nos habría dejado muy lejos. Sabemos que simplemente nos falta rendimiento».

¿Habrá solución en Bakú? No es probable

De momento, Williams no tiene otra opción que aguantar el chaparrón, ya que no introducirá soluciones hasta el Gran Premio de Azerbaiyán de finales de septiembre. Antes de esa cita, deberá afrontar la de Zandvoort, Monza y Madring con un coche muy similar al actual.

Algo que llena a Carlos Sainz de pesimismo ante lo que considera «problemas fundamentales del coche que nos obligan a tener cambios enormes de balance y de carga aerodinámica. Sabemos perfectamente cuáles son nuestras principales limitaciones y qué habría que hacer para solucionarlas».

«Tenemos que esperar a Bakú para encontrar algún tipo de solución, pero, más importante aún, al coche del año que viene. Sinceramente, no creo que las mejoras de Bakú vayan a solucionar muchos de estos problemas», concluye.