¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    5 motivos por los que el Dodge Challenger superó a los Ford Mustang y Chevrolet Camaro en 2021

    5 motivos por los que el Dodge Challenger superó a los Ford Mustang y Chevrolet Camaro en 2021
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    El segmento de los pony cars en EEUU está dominado por los Mustang, Camaro y Challenger. Aunque siguen recetas muy similares, a largo plazo la fórmula que mejor está funcionando es la del Dodge Challenger, que lleva en el mercado ¡14 años!

    Hoy día los coches que llevan en el mercado 10 años tienen los días contados, a menos que gocen de una buena salud comercial. Por ejemplo, el Fiat 500 se ha mantenido muy fuerte incluso con restyling mediante. El Dodge Challenger es otro caso digno de estudio, especialmente por el segmento en el que está.

    El año pasado se vendieron en EEUU 54.314 Dodge Challenger (+3%), número superior al de 52.955 Ford Mustang (-14,2%) y 21.893 Chevrolet Camaro (-25%). Por vez primera en un año completo, Dodge ha ganado las pony wars. En 2017 destronó al Camaro del segundo puesto tras años a su sombra, e incluso lideró el segmento temporalmente. ¿Por qué está funcionando una receta tan «obsoleta»?

    1) Stellantis ha lidiado mejor la crisis de los microchips

    Durante los dos últimos años los fabricantes han tenido que lidiar con las consecuencias de la pandemia en la cadena logística, hay fabricantes que sufren más la falta de piezas que otros. Por un margen estrecho, pero superior a fin de cuentas, Dodge ha fabricado más coupés deportivos que Ford.

    En el caso de la marca del óvalo, da que pensar que a mediados del año pasado el Mustang Mach-e eléctrico superarse a un tradicional superventas, el Mustang de gasolina. ¿Prefirieron darle más chips a uno que al otro? En cualquier caso, es meritorio que las ventas del Challenger sean tan estables desde 2015, incluso con esta crisis a cuestas.

    Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye Widebody

    2) Culto al muscle car con los Demon y Hellcat

    Al igual que los Mustang y Camaro contemporáneos, el Challenger tira de la herencia de sus generaciones pasadas, aunque faltó en el mercado de 1983 a 2008, 25 añazos. No solamente fue un acierto total su diseño «neo retro», también lo ha sido a lo largo del tiempo y manteniendo las recetas básicas que hicieron exitosos a los muscle car americanos.

    Fiel a su historia, Dodge ha ido colocando bajo el capó del Challenger motores con potencias brutales y absurdas, especialmente los Demon (2018) y SRT Hellcat (2015). Comercialmente fueron un gran éxito a pesar de su precio, hay una clientela que se resiste a dejar ir a los últimos muscle car genuinos. Que se haya ido quedando muy atrás en seguridad o tecnología ha sido menos importante.

    Dodge Challenger SRT8 de 2008

    3) Más pedidos a fábrica y menos coches en campas

    Tradicionalmente, el cliente estadounidense ha ido a un concesionario, ha elegido un coche con unas especificaciones relativamente fáciles de encontrar, y se ha llevado un coche de campa sin esperas. Dodge ha ido gestionando el inventario de forma más inteligente, reduciendo la cantidad de Challenger que salen de fábrica sin dueño.

    En vez de eso, ha ido encarrilando a los clientes hacia la fórmula del pedido a fábrica, para optimizar el número de coches fabricados y vendidos. Es más, se ha llegado a parar la recepción de nuevos pedidos al quedar comprometida toda la producción del año, como pasó en 2015. Había más clientes que coches.

    Dodge Challenger SRT Super Stock

    4) Más posibilidades de personalización y diferenciación

    Una de las golosinas que se puso en la boca de los clientes, hilando con el punto anterior, ha sido el de más opciones de personalización, lo cual acaba llevando al cliente caprichoso a encargar su coche a fábrica y esperar más pacientemente. Así era más sencillo tener un coche único y diferente a todos los que se han fabricado.

    Por otra parte, el Challenger ofrece una imagen más old school que sus coetáneos Camaro y Mustang, que han sido profundamente modificados en tantos años de vida comercial. Curiosamente, del Challenger no hay versión descapotable. Tampoco hay versiones de acceso con cuatro cilindros, ni las ha necesitado.

    Chevrolet Camaro de sexta generación

    5) Sus rivales lo están pasando muy mal

    El Ford Mustang ha perdido muchas ventas desde conseguir 120.000 unidades en 2015 en Estados Unidos. Ya está por debajo de la mitad de esa cifra, la sexta generación no está teniendo el mismo éxito... aunque también hay que decir que fuera de Estados Unidos es el coche de su categoría más vendido con ningún margen a la discusión.

    En cuanto a Chevrolet, ciertamente es para hacérselo mirar. Respecto a 2012, cuando se vendieron más de 91.314 Camaro en Estados Unidos, ya está por debajo de la cuarta parte de esa cifra. La sexta generación, desde 2016, ha perdido mucho tirón comercial -el diseño tiene mucho que ver- y cada vez parece un modelo más prescindible de la gama de Chevrolet. Sí, es muy triste.