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    Avería en la bomba de aceite: ¿por qué ocurre y qué puede pasar?

    La bomba de aceite es resistente, pero debemos cuidarla o lo lamentaremos mucho.DT Spare Parts

    El motor de nuestro coche necesita la lubricación del aceite para funcionar y eso no es posible sin la bomba que lo distribuye. Por eso una avería de este tipo debe tratarse con urgencia para evitar males mayores.

    La bomba de aceite es un elemento vital para el funcionamiento de todo motor térmico, pues se encarga de distribuir el lubricante por todos los conductos del motor, manteniendo así bajo control el desgaste y la temperatura del mismo. Pero, ¿cuáles son las principales causas de avería en la bomba de aceite?

    Generalmente, la bomba da problemas cuando recibe impurezas a consecuencia de un lubricante en mal estado o un filtro de aceite no sustituido en su momento. También pueden producirse deterioros en elementos de la propia bomba o del motor como los retenes, que sueltan trozos de goma al perder sus propiedades. A continuación, vamos a profundizar en todo ello.

    Función de la bomba de aceite

    Antes de analizar las causas y consecuencias de una avería en la bomba de aceite, es importante conocer con exactitud para qué sirve. En realidad es algo similar al corazón de nuestro cuerpo, pues se encarga de recibir el aceite para distribuirlo por cada rincón del motor, permitiendo así el mínimo desgaste y calentamiento de los elementos móviles a consecuencia del rozamiento.

    «No basta con impulsar el aceite, ya que este debe ser distribuido de manera uniforme y a la presión adecuada»

    Para lograrlo, la bomba succiona el aceite del cárter para impulsarlo a través del filtro de aceite y los conductos en dirección a los cojinetes del cigüeñal y del árbol de levas. Gracias a ello los rozamientos indeseados pueden evitarse, así como que piezas estructurales del motor se dañen o agarroten, provocando el tan temido gripaje.

    Pero no basta con impulsar el aceite por el circuito, ya que este debe ser distribuido de manera uniforme y a la presión adecuada. Cuando esto no ocurre, entonces es cuando llegan los problemas.

    Cómo saber si hay una avería en la bomba de aceite

    El primer indicio de un problema en el sistema de lubricación es el testigo del cuadro de mandos que todos los vehículos tienen. Cuando giramos la llave de contacto, este testigo se mantiene encendido durante cinco segundos. Al apagarse, indica que la presión del aceite es la adecuada y podemos circular con normalidad.

    Pero si no es así o el testigo se enciende cuando estamos circulando, la presión es insuficiente y existe un problema. En este momento, muchos coches cuentan con tres colores para identificar la gravedad del mismo. Si es amarillo o naranja, podremos seguir circulando pero deberemos acudir a un taller lo antes posible. Si el testigo del cuadro de mandos es rojo, entonces es vital que nos detengamos de inmediato para evitar tener que tirar el motor a la basura.

    Paralelamente, puede ocurrir que se encienda el testigo de fallo en el motor, lo que ya indica sin lugar a dudas un problema muy grave en nuestro vehículo.

    Causas de avería en la bomba de aceite

    Generalmente, la principal causa de fallo es la presencia de residuos en la bomba, algo que generalmente ocurre porque no se ha realizado el cambio de aceite y filtro en el momento que aconsejaba el fabricante.

    No cambiar el aceite hace que el lubricante pierda sus cualidades a consecuencia de la oxidación y los cambios de temperatura, reduciéndose la capacidad de lubricación y generando más rozamiento y desgaste de los elementos móviles, la mayoría de ellos de metal que genera partículas y limaduras.

    Un mantenimiento adecuado del aceite y el filtro prácticamente garantizan una bomba en óptimo estado.

    No cambiar el filtro de aceite propicia que todos esos residuos, así como el resto de los generados por el sistema de lubricación, obstruyan el mismo o pasen al sistema, afectando esto a la alimentación de la bomba y, por consiguiente, a la presión.

    Otra causa habitual de avería en la bomba es el deterioro de los retenes del motor, elementos de goma, caucho o nylon que con el tiempo pierden flexibilidad y pueden agrietarse hasta perder trozos, además de permitir la filtración del aceite a zonas no deseadas. Estos trozos acabarán llegando a la bomba, provocando una rotura en la misma o incluso en el motor.

    Roturas en la bomba de aceite

    Todas estas causas pueden provocar distintos problemas en la bomba de aceite, siendo los principales los siguientes:

    • Pérdida de aceite por la junta o retén

    El exceso de temperatura hace que las juntas y retenes pierdan flexibilidad al modificar su tamaño, lo que propicia fugas de aceite. En este caso la solución es tan simple como colocar juntas o retenes nuevos. Algunos profesionales recomiendan utilizar tapafugas específicos que permiten regenerar las juntas y retenes, líquido que se añade al aceite del motor cada dos años a modo de prevención.

    • Exceso de revoluciones en el motor

    Al revolucionar el motor, la bomba de aceite debe trabajar más rápido. Si nos excedemos, el eje de trabajo o sus engranajes pueden partirse o desgastarse en demasía, provocando desajustes de presión, ruidos o incluso el colapso de la bomba.

    • Sobrecalentamiento de la bomba

    En este caso las impurezas tienen mucha culpa, pues hacen que la bomba se obstruya y, al no bombear el lubricante, caiga la presión del aceite y comiencen a producirse numerosos problemas en cadena. No cabe duda de que sustituir el aceite y el filtro de aceite de manera periódica y cuando lo indica el fabricante es el mejor modo de evitarlo. Tampoco está de más utilizar un limpiador interno del motor cada dos cambios de aceite, lo que permite extraer cualquier residuo que pueda haber quedado adherido a las paredes del sistema.

    Fotos: Pixabay