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    El cementerio de los deportivos Triumph

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    La corta pero interesante historia del cementerio de chatarra de Appleton, localidad cercana a Manchester, Gran Bretaña. Desolado y descorazonador lugar donde descansaban numerosos deportivos Triumph, aparentemente abandonados. Muchos de ellos ejemplares de exportación, repatriados a Reino Unido décadas después de haber sido fabricados.

    La gran mayoría son ejemplares de los TR4 o TR6.

    Los cementerios de automóviles son siempre lugares fascinantes para cualquier aficionado al mundo del motor. Están dotados de un aura casi mágica, que hace que sea prácticamente imposible no girar la cabeza al pasar junto a ellos, a pesar de saber a ciencia cierta que lo único que vamos a ver es chatarra. Sin embargo, para un aficionado no son simples cúmulos de plástico y metal oxidado, sino un lugar plagado de historias, las de cada uno de los vehículos que yacen en el.

    Aunque no solemos dedicarnos a este tipo de espacios, el que nos ocupa hoy ha llamado poderosamente nuestra atención, por la evidente y enigmática historia que debía haber tras el.

    Situado a unos kilómetros al sur de Manchester, Inglaterra, este pequeño cementerio de deportivos británicos saltaba a la red hace ahora unos años por una peculiaridad muy evidente, todos los vehículos que allí se encontraban eran de la firma Triumph. Una de las marcas británicas clásicas por excelencia, responsable de algunos de los modelos más míticos de la industria automovilística inglesa.

    Los deportivos británicos se apilan unos sobre otros.

    Ver reunidos semejante número de deportivos de esta marca, como los añorados y deseables TR4 o TR6, algunos de los clásicos más valorados de la firma británica a día de hoy, hace que uno se pregunte como acabaron así, y en ese estado de aparente abandono. Lo que llamaba la atención de numerosos fotógrafos y exploradores urbanos cercanos al lugar, por lo que es relativamente sencillo encontrar numerosas imágenes de este emplazamiento en la red.

    Para ponernos en situación, un ejemplar en estado aceptable de cualquiera de los modelos mencionados anteriormente ronda los 15.000 dólares, en el caso de encontrarse en estado de concurso, su valor se dispara hasta cerca de los 50.000 dólares en los que se cotiza un TR4 de 1965. Y no hablamos de modelos valorados exclusivamente en el Reino Unido, la mayoría de la producción de la fábrica inglesa era destinada a exportación, Estados Unidos y Europa continental principalmente.

    Este pequeño cementerio se encuentra en un aeródromo de la localidad de Appleton, y por lo que podemos comprobar en las imágenes tomadas por Dave Harding, dispone no solo de ejemplares británicos, es decir, con volante a la derecha o RHD. Una de sus peculiaridades es que podemos encontrar numerosas unidades con el volante a la izquierda o LHD.

    Pocos ejemplares conservan algunos componentes.

    Encontrar modelos con volante a la izquierda en Gran Bretaña no es raro, en numerosas ocasiones los británicos suelen importar vehículos de múltiples nacionalidades, que por defecto disponen de esa configuración. Pero encontrar varias unidades de un fabricante inglés con el volante en el sitio equivocado en una misma esquina de Inglaterra no es ni mucho menos habitual.

    Y un segundo vistazo a las fotos nos descubre incluso una unidad de competición de la SCCA, siglas de Sports Car Club of America, órgano federativo del deporte del motor en Norteamérica, encargada de la organización de múltiples eventos. El TR4 en cuestión, luce evidentemente su volante a la izquierda, por lo que está clara al menos su país de procedencia.

    Posteriores indagaciones acerca del nombre que aparecía en los laterales de este TR4 de competición, Mike Mueller, concluían que podría pertenecer a un antiguo miembro del Triumph Car Club for Chicago and Northern Illinois, del cual precisamente era vicepresidente.

    El ejemplar más raro, un TR4 de competición.

    Con respecto al motivo de que se reunieran tantos ejemplares destinados a exportación en este lugar es más sencillo de lo que parece. Tras aparecer las primeras imágenes del emplazamiento en la red, numerosos curiosos y aficionados se interesaron por la historia, por lo que en muy poco tiempo se lograba desentrañar el misterio.

    La gran mayoría de ejemplares que Triumph fabricó de estos deportivos en las décadas de los sesenta y setenta fueron destinados a exportación, principalmente a Estados Unidos, uno de sus mercados más importantes junto al resto de Europa. Por lo que la inmensa mayoría de unidades fabricadas dispusieron de volante a la izquierda.

    A inicios de la década de los noventa, en el Reino Unido hubo una pequeña fiebre de estos modelos deportivos, Triumph desaparecía como tal a mediados de los ochenta, siendo simplemente sustituida por Rover en la mayoría de mercados. La escasez de ejemplares y sobre todo repuestos, obligó a repatriar aquellas unidades que habían cruzado el charco, por lo que sobre todo las unidades de especificaciones USA fueron importadas de nuevo a Gran Bretaña.

    Un TR4 prácticamente desguazado, curioso que conserve algo cromado.

    De ahí la abundancia de ejemplares con el volante a la izquierda en este cementerio, ya que muchos de estos Triumph repatriados tuvieron como destino servir como meros donantes de piezas. Por lo que se cree que el TR4 de competición también vivió la misma suerte, ya que como se aprecia en las imágenes, ha sido despojado de prácticamente todos sus elementos mecánicos, como el resto de ejemplares que le acompañan.

    En cuanto a los responsables de juntar tal cantidad de modelos de la marca en este lugar, su identidad también salió pronto a la luz. Se trata del almacén al aire libre de TR Blitz, un reputado taller británico especializado en los modelos de la marca. No solo se encargan de reparar o vender modelos de la desaparecida firma británica, también cuentan con servicio de restauración especializado en estos míticos modelos, por lo que se entiende que se hayan visto en la necesidad de almacenar de alguna manera los cascarones vacíos que se encontraban en peor estado o que ya no tenían solución posible.

    Tras darse a conocer las imágenes, la compañía decidió limpiar el lugar, achatarrando los bastidores ya inservibles, almacenando aquello que pudo interesar y rescatando la versión de competición del TR4 que ahora sirve como objeto de exposición, a resguardo de las inclemencias meteorológicas y la fuerte humedad del clima británico.

    Actualmente, el cementerio Triumph de Appleton no existe.

    El cementerio Triumph, como hemos creido que debíamos llamarlo, tuvo una efímera pero interesante historia, y lo más importante un final feliz que es dificil intuir viendo estas imágenes, ya que estos sirvieron para devolver a la vida a otros ejemplares en mejor estado, que de otra manera, habrían acabado sus días en otros cementerios de chatarra del Reino Unido.

    Fotos: Dave Harding

    Fuente: Dave Harding vía Urban Ghosts

    El cementerio de los deportivos Triumph
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