Científicos encuentran la fórmula para que la batería de un eléctrico dure 160.000 kilómetros más usando la IA
La tecnología de las baterías en coches eléctricos avanza a pasos agigantados, pero hay algunos que se podrían dar en el futuro gracias a las mejoras en cuanto a Inteligencia Artificial. Esto es en lo que están trabajando investigadores suecos.

La Inteligencia Artificial está cada vez más presente en la industria del automóvil, en muchos más campos de los que te puedas imaginar. Los investigadores la utilizan para mejorar procesos y para encontrar soluciones a algunos de los problemas que parecían difíciles de arreglar.
Es el caso que están tratando en la Universidad Tecnológica Chalmers en Suecia para ralentizar la degradación de las baterías: sus investigadores han mostrado en la revista académica IEEE unos resultados realmente prometedores tras realizar pruebas de laboratorio que tienen que ver con sistemas de gestión de baterías basados en IA.

Cómo la IA ayuda a alargar la vida útil de la batería
Ya hemos comentado varias veces que, en los coches eléctricos, abusar de la carga rápida no es lo más aconsejable. Estudios demuestran que el uso continuado de los procesos de carga en corriente continua aceleran la degradación de la batería.
Los científicos suecos encargados de este estudio quieren ponerle remedio a esto desarrollando un método de carga basado en Inteligencia Artificial que puede optimizar la corriente durante los ciclos de carga rápida.
Los resultados obtenidos, de momento solo en laboratorio, han demostrado poder extender la vida útil de una batería casi una cuarta parte: «El método propuesto logra una mejora significativa en el rendimiento, extendiendo la vida útil de la batería a 703 ciclos completos equivalentes, lo que representa una mejora del 22,9 por ciento con respecto al método estándar».
Son cifras compartidas por Meng Yuan y Chagfu Zou, del Departamento de Ingeniería Eléctrica del centro sueco, tomando como referencia de lo que es la vida útil de una batería su número de ciclos de carga y descarga que puede soportar un vehículo eléctrico.
Poniendo cifras más reconocibles y tomando como referencia la batería de un Tesla que pueda durar entre 482.000 y 800.000 kilómetros, ese 23 por ciento adicional se puede traducir en 112.000 y 160.000 kilómetros adicionales.
Es decir, permitiría poder disfrutar del coche eléctrico en cuestión durante más años, ya que se ralentizaría su degradación en el tiempo. Un beneficio para el conductor y para el medio ambiente, ya que reduciría la necesidad de fabricar baterías adicionales, de extraer más materias primas, etc.

La IA, contra el envejecimiento de la batería
Los resultados de la simulación llevada a cabo por estos investigadores pueden marcar una gran diferencia en el futuro si llega a la industria y a condiciones reales de comercialización. Pero, ¿cómo lo han conseguido, desde el punto de vista técnico?
Sabemos que la carga rápida frecuente puede acabar dañando los componentes internos de las celdas de las baterías, provocando la deposición de litio (las famosas dendritas), acumulándose los iones en el ánodo y acelerando su degradación.
El sistema de gestión de baterías con IA de los suecos intenta evitar esta deposición de las dendritas, gracias al uso del aprendizaje por refuerzo: una técnica de aprendizaje automático mediante ensayo y error. Gracias a esto, la tecnología de gestión puede ajustar la corriente durante la carga en función de la composición química y el estado de la batería.
A medida que la batería va envejeciendo, la IA ajusta el voltaje y evita la sobrecarga de los componentes clave de las baterías: el ánodo, el cátodo y el electrolito. Y todo ello, sin verse afectadas las prestaciones de la carga rápida.
«El método propuesto mantiene una eficiencia de carga comparable al tiempo que prolonga considerablemente la vida útil de la batería, lo que demuestra que se puede lograr una mayor duración sin comprometer la velocidad de carga», aseguran los responsables del estudio.

