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El coste de la energía debilita Europa y Biden la remata: por qué la industria de las baterías mira ahora a EEUU

El coste de la energía debilita Europa y Biden la remata: por qué la industria de las baterías mira ahora a EEUU
Estados Unidos está decidido a plantar cara a China y Europa está sufriendo las consecuencias.
David Plaza
David Plaza6 min. lectura

Europa quiere ser potencia mundial en el sector de los coches eléctricos y las baterías, pero todo se está poniendo en su contra. Al aplastante dominio de China se le une una crisis energética brutal y un giro decisivo en la política de Joe Biden en Estados Unidos.

La industria del automóvil está cambiando y tiene un destino claro: el coche eléctrico. En ese contexto, Europa tiene mucho que decir, ya que cuenta con varios de los fabricantes más potentes del mundo.

Sin embargo, quien lleva la delantera en materia de baterías es China, que controla casi por completo el procesado de las materias primas necesarias para su fabricación. Tanto Estados Unidos como Europa lo saben, y ya han movido ficha en un intento de posicionarse de manera sólida en el sector a medio y largo plazo.

Europa se equivoca de camino

Sin embargo, en las últimas semanas está empezando a quedar claro que la estrategia seguida por los dos principales competidores de China está dando resultados muy diferentes entre sí.

Por un lado, Europa apuesta por impulsar la tecnología y la cadena de valor a través de iniciativas como Upcell Alliance. Pero estas, de tener éxito, tardarán varios años en dar sus frutos. Y mientras, sus competidores ganan terreno.

«El IRA ha cambiado la dinámica para los proveedores. Toda la cadena de valor está mirando a América del Norte en lugar de a Europa»

A esto hay que sumarle la crisis energética, que está haciendo perder competitividad a Europa a marchas forzadas. Hace pocos días lo avisó el director de operaciones de Volkswagen, Thomas Schäfer, alertando de que «Europa está perdiendo rápidamente su atractivo y competitividad» y, si la Unión Europea no reacciona pronto, «las inversiones en producción intensiva en energía o nuevas fábricas de celdas de batería en Alemania y la UE serán prácticamente inviables».

Estados Unidos da en el clavo

Mientras, Estados Unidos ya está comenzando a recoger los frutos de su nueva Ley de Reducción de la Inflación (IRA por sus siglas en inglés), creada para impulsar la producción nacional de baterías y vehículos eléctricos y reducir la dependencia de China para componentes y materiales.

Esta ley basa su éxito en la implantación de créditos y beneficios fiscales muy generosos a aquellas empresas que decidan fabricar sus baterías y vehículos eléctricos en suelo estadounidense. Se trata de una medida similar a la que colocó a China en la cima de la industria en 2015, cuando vetó cualquier subvención a empresas que no fueran chinas.

Los efectos de todo esto no se han hecho esperar. Uno de los grandes fabricantes de baterías, el sueco Northvolt, ya considera reestructurar su plan para una fábrica de baterías en Alemania y trasladar sus esfuerzos a otra en Estados Unidos. «Dado lo que está sucediendo en Norteamérica y lo que está sucediendo en Europa, Northvolt decidirá qué priorizar», dijo Jesper Wigardt, un portavoz de la compañía.

De confirmarse el retraso o la cancelación de la factoría de Northvolt en Alemania, dos grandes fabricantes europeos como BMW y Volkswagen se verían muy perjudicados, ya que han invertido en la compañía sueca y han realizado pedidos multimillonarios.

El coste de la energía ralentiza la producción

Además, Tesla parece estar retrasando la producción de baterías en su gigafactoría de Berlín a causa de los precios de la energía, mientras Varta no terminará de construir una nueva fábrica de baterías hasta que obtenga pedidos vinculantes, citando problemas que incluyen el aumento de los costes de energía y materias primas.

No en vano, en este momento en Europa producir 1 kWh de capacidad de batería exige 41 kWh de gas y electricidad, según datos de Berylls Strategy Advisors.

Northvolt, uno de los fabricantes europeos, comienza a plantearse apostar por Estados Unidos.

Por su parte, Svolt Energy Technology de China, que planea construir tres fábricas de baterías en Alemania, ha confirmado que «supervisará los desarrollos económicos» en los Estados Unidos debido a los nuevos incentivos generados en el país norteamericano.

«IRA ha cambiado la dinámica para los proveedores. Toda la cadena de valor está mirando a América del Norte en lugar de a Europa», reconoce Wigardt de Northvolt. «Los políticos europeos deben actuar rápidamente para garantizar que Europa siga siendo atractiva para invertir».

El tiempo corre y Europa se está quedando atrás. ¿Reaccionará el Viejo Continente a tiempo para seguir en la carrera del coche eléctrico y las baterías? Millones de puestos de trabajo y miles de millones de euros dependen de ello.

Fuente: Bloomberg NEF