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    Dakar 2020Las dunas, grandes aliadas de Toyota y Alonso contra su mal endémico

    Fernando Alonso y Toyota han vivido la dureza del Dakar de primera mano, sobre todo en lo que a los pinchazos se refiere.

    El Toyota Hilux V8 por su condición de 4x4 tiene muchos más problemas en este apartado que los Mini JCW Buggy.

    Las dunas, grandes aliadas de Toyota y Alonso contra su mal endémico
    Fernando Alonso ha sufrido repetidos pinchazos a lo largo de las primeras cinco primeras etapas del Dakar.

    El cambio de Sudamérica a Arabia Saudí le ha sentado especialmente bien al Dakar. El rally ha retomado su esencia, su dureza y, sobre todo, ese salto al vacío que supone cada etapa desde el momento en el que no se conoce el recorrido. Especialmente en el Dakar de 2019 de Perú, pero también en anteriores, los pilotos y copilotos habían alcanzado un grado de conocimiento del terreno que desvirtuaba la carrera. El Dakar vuelve a ser esa prueba impredecible, un rally en el que los percances están a la orden del día y que esconde mil trampas en su recorrido.

    Una de las consecuencias directas de este cambio ha sido la mayor proliferación de pinchazos, sobre todo entre los pilotos de cabeza. Si bien es algo normal por la exigencia del terreno y la propia velocidad a la que compiten los grandes 'gallos' del Dakar, durante las primeras cinco etapas se han visto más pinchazos que de costumbre. Un mal que se ha cebado especialmente con los Toyota Hilux. Fernando Alonso, Giniel De Villiers, Bernhard Ten Brinke, Erik Van Loon o el propio Nasser Al-Attiyah han sufrido repetidos pinchazos durante el primer tercio del Dakar, incluso con dos y tres pinchazos por día en algunos casos.

    De hecho, la mayor debilidad del Hilux hasta ahora es esta propensión a los pinchazos. Su condición de 4x4 y su particular configuración hacen al coche japonés especialmente débil en este aspecto, incluso en comparación con los Mini JCW Rally. En otra liga, por supuesto, juegan los Mini JCW Buggy, toda vez que los coches 4x2 que manejan Carlos Sainz y Stéphane Peterhansel tienen otro tipo de neumáticos, de tamaño distinto, y la posibilidad de controlar la presión de los mismos desde dentro de la cabina. La manera que tienen de surcar los terrenos pedregosos es inalcanzable para los Toyota Hilux.

    Las dunas, grandes aliadas de Toyota y Alonso contra su mal endémico
    Giniel De Villiers ha sido otro de los pilotos de Toyota que se ha visto afectado por repetidos pinchazos.

    Durante las primeras cinco etapas, disputadas en su mayor parte sobre terreno duro, con rocas y multitud de obstáculos, los Mini JCW Buggy se sienten como pez en el agua. No así los Toyota Hilux V8 que se manejan mejor en terrenos más blandos. Por este motivo, las dunas pueden ser las mejores aliadas de Toyota y, por extensión, de Fernando Alonso, a la hora de luchar con este mal endémico que son los pinchazos. La competitividad del Toyota Hilux también debería ser mayor en las grandes dunas, sobre todo en manos de un Nasser Al-Attiyah que es un 'animal' en este escenario.

    Con todo, la llegada de las grandes dunas -no las de hoy con mucha hierba de camello- no se debe tomar como un punto de inflexión a partir del que los Toyota Hilux dominen la carrera. De hecho, las dunas son aliadas de Toyota a la hora de evitar estos pinchazos, pero hasta ahí llega la historia. El rendimiento de los Mini y los Toyota es muy similar, por lo que el trabajo de los pilotos es sacar el máximo partido a sus puntos fuertes y minimizar sus debilidades. Un nuevo Dakar empieza con las dunas, posiblemente con menos pinchazos, pero igual de equilibrado.

    Fotos: Toyota Gazoo Racing / Red Bul Content Pool