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    El MINI Cabrio está en peligro de extinción

    El MINI Cabrio está en peligro de extinción
    MINI Cooper S Cabrio (2018)BMW
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Algunos segmentos aspiracionales están en claro declive, y uno de ellos es el de los descapotables. El MINI Cabrio o Convertible podría no tener cuarta generación porque no se venden suficientes unidades, su producción es cara y los crossover tienen más tirón.

    Según los fabricantes tienen que concentrarse más en la rentabilidad para hacer frente a los enormes gastos que suponen los desafíos de la década que ha comenzado, los que hacen los números se fijan primero en los coches que menos dinero dan, por si se puede ahorrar algo suprimiéndolos del catálogo.

    Hace dos años, cuando se puso al día la tercera generación de MINI bajo la tutela de BMW -que es la menos "MINI" de cuantas han existido- ya empezaron a saltar rumores sobre la continuidad de un modelo nuclear en la gama, el Hatch de 3 puertas, y obviamente su variante descapotable de cuatro plazas, Cabrio o Convertible.

    En aquella ocasión fue una información de MotoringFile y tiraba de fuentes internas de BMW, una corriente pragmática podría llevarse por delante estas carrocerías, las más longevas de la gama, en favor de la 5 puertas, la Clubman y la Countryman. Ya desaparecieron antes los Coupé y los Roadster, que eran de dos plazas y muy de nicho.

    MINI Cooper S Cabrio Sidewalk

    Nuevamente emergen rumores sobre el fin del modelo Cabrio, y esta vez vienen de los proveedores con los que trabaja BMW en su fábrica de Born (Holanda). De acuerdo a estas empresas, con las que se firman contratos de distribución con suficiente antelación, en febrero de 2024 saldrá de la línea de montaje el último MINI Cabrio.

    Esta decisión no debería coger a nadie por sorpresa, ya que su segmento está en constante contracción en los últimos años. El año pasado MINI produjo 30.426 unidades del Cabrio, lo que supone un 14% menos que en 2016, año en el que llegó a la calle la tercera generación del modelo de techo de lona y cuatro plazas.

    Desde aquel año, la producción de este modelo no se ha recuperado, y va cayendo. La clientela que antes se hacía con uno de estos coches, o se va a alternativas más económicas (que lo cierto es que apenas hay, como el Mazda MX-5), o se vuelve más pragmática y se compra un crossover u otro tipo de coche aspiracional.

    MINI Cooper S Cabrio (2018)

    Si nos fijamos concretamente en el mercado estadounidense, en 2019 consiguieron dueño apenas 4.031 MINI Convertible, una caída contundente del 25% respecto a 2018. Y como resulta más que evidente, este año las ventas no van a ser mejores. Es más, no es el mejor año para meterse a comprar un coche de capricho con la economía como está.

    En España está claro que es un modelo de nicho. El modelo básico es el MINI One Cabrio, desde 24.950 euros. El Cooper Cabrio está desde 27.250 euros, el Cooper S Cabrio desde 34.450 euros, y el John Cooper Works (JCW) Cabrio corona la gama por arriba a partir de 41.250 euros. No es un coche apto para bolsillos sensibles.

    El problema de estos coches es doble. El primero es que por definición son de bajo volumen, y el segundo es que fabricarlos es inherentemente más caro por los refuerzos y el mecanismo de la capota. El negocio está en las versiones más caras por motorización o equipamiento. Si encima las ventas caen y no hay visos de que recuperen, el panorama es como mínimo bastante pesimista.

    MINI Cabrio/Convertible (R57) y Roadster (R59)

    Breve historia de los MINI descapotables

    Desde que MINI está bajo control de BMW, la historia de los descapotables de talla S se remonta a marzo de 2004, cuando comenzó la producción del MINI Cabrio o Convertible. La generación R52 dejó de producirse en agosto de 2008, tras haberse producido la nada desdeñable cantidad de 164.000 y pico unidades.

    El primer MINI descapotable es de la era Rover, en 1991, y fue una conversión de un concesionario alemán

    A principios de 2009 apareció su sustituto, el de generación R57, que se benefició de las múltiples evoluciones del modelo de tres puertas (Hatch). La gama se enriqueció en 2012 con el MINI Roadster (R59), que debutó al público en el Salón de Detroit y tenía como diferencial que era un biplaza, no un 2+2. Al igual que el 2+2, la capota era de lona.

    Y en el otoño de 2015 se presentó la generación actual del descapotable (F57), cuya comercialización comenzó en primavera de 2016, exactamente el 5 de marzo, 12 años después del primer modelo. Recibió una actualización hace dos años. El Roadster mordió el polvo sin llegar a la tercera generación por falta de ventas.

    Fuente: Automotive News