FIAT tiene una idea radical para abaratar sus coches pequeños: limitar la velocidad máxima
El director general de FIAT ha realizado unas declaraciones contundentes para sus coches más pequeños, sugiriendo la posibilidad de limitar su velocidad a 117 km/h en vez de equipar tantos asistentes de seguridad «costosos».

El desarrollo de coches pequeños de nueva generación ha sufrido un parón en los últimos años en Europa, cuando hasta hace no mucho acumulaban gran parte de las ventas. ¿El motivo? La escalada de sus precios, lo cual hacía que tanto para los compradores como para los fabricantes no fuesen rentables.
Coches como VW Up!, SEAT Mii, Skoda Citigo, Peugeot 108, Citroën C1, Toyota Aygo, Ford Ka, Ford Fiesta… dijeron adiós por culpa, especialmente, de una excesiva reglamentación europea en términos de seguridad y anti emisiones.
Traducido a lenguaje más entendible: la obligación de instalar sistemas de seguridad, los ADAS, encarece el precio del coche de forma considerable. Es por ello que Europa aprobó recientemente la nueva categoría M1E y es por ello que ahora FIAT realiza una propuesta en paralelo realmente llamativa.

117 km/h de velocidad máxima
En declaraciones recogidas por el medio británico Autocar, el CEO de FIAT, Olivier François, sugirió que no tendría ningún problema en limitar la velocidad máxima de sus coches urbanos a 117 km/h. Esto, claro, como alternativa a que tengan que estar equipados con los ADAS antes mencionados.
Según el jefazo de la marca italiana, estos asistentes están diseñados para mejorar la seguridad a velocidades más altas. Es decir, que para coches como los FIAT 500, Panda o Grande Panda, cuyo uso principal es por la ciudad, no tendrían tanto sentido. Para este último, por ejemplo, tampoco habría gran diferencia, ya que actualmente está limitado a 132 km/h en su versión eléctrica.
Es por ello que limitaría «con gusto» la velocidad máxima de estos coches a unos niveles más acordes a la velocidad máxima media que hay en Europa. Equipar estos coches con costosos ADAS que tienen poco beneficio real para los conductores, si atendemos a su uso predominantemente urbano, aumenta innecesariamente el precio que termina pagando el comprador.

«Me cuesta entender por qué necesitamos instalar todo este hardware tan caro (sensores, cámaras…). Todo esto ha contribuido a aumentar el precio medio de un coche urbano un 60 por ciento en los últimos cinco o seis años. No creo que los coches urbanos de 2018 o 2019 fueran extremadamente peligrosos», asegura Olivier François.
El CEO de FIAT ve con buenos ojos la llegada de la nueva normativa M1E a Europa, la cual debería impulsar la producción y venta de coches urbanos, eléctricos, europeos y asequibles. Aunque falta por definir la normativa, se espera que vayan en la misma dirección que apunta FIAT, a limitar el uso de ADAS tan innecesarios.
«Nuestra propuesta era, literalmente, decir: "Retrocedamos un poco y dejemos de sobrecargar los coches con equipos costosos”. Todos estos coches son pequeños, asequibles y económicos, comprados por jóvenes… para sus desplazamientos diarios en la ciudad. Se conducen a velocidades mucho más bajas. No es el mismo uso», remata el CEO de la marca italiana.
Fuente: Autocar

