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    Ford no acudirá al Salón de París 2016

    Javier Costas
    Javier Costas

    La marca del óvalo no estará en el Salón de París este año. Se aduce una falta de sincronización entre sus lanzamientos comerciales y la fecha del mayor evento del motor del mundo. En realidad, las razones pueden ser económicas.

    Página Web de Ford España sobre el Salón de París de 2014

    Podemos entender que en el moribundo Salón de Madrid o Salón de Barcelona (se alternan cada año) algunas marcas "pasen" de estar por no encontrar una justificación económica. A fin de cuentas, Madrid y Barcelona no tienen el prestigio de Ginebra, Tokio, Los Ángeles o Frankfurt. Pero otra cosa es hacer novillos al Salón de París, sobre todo si es Ford quien lo hace.

    La excusa de que no coinciden los tiempos es muy fácil de rebatir, porque Ford lleva años sabiendo hacer coincidir una cosa con la otra. Ante la pregunta de si es difícil justificar la inversión en ese tipo de eventos, tengamos en cuenta que es la misma marca que se gastó mucho dinero en patrocinar la Champions League más de 20 años.

    Ford se une a una breve lista de fabricantes que han decidido esquivar grandes citas del motor

    Jaguar y Land Rover no han ido al Salón de Detroit. Mini tampoco fue, y tampoco irá al Salón de Ginebra. Ninguna de las marcas mencionadas tiene apuros económicos, al revés, están dando beneficios. Pero quieren conseguir un beneficio aún mayor, esquivando la inversión en imagen que supone estar en un salón.

    Ford, cuando quiere, nos presenta un modelo varios meses antes de salir al mercado, baste citar el Mustang o el Edge. Eso sí que es no coincidir en tiempos. Al Salón de París acudieron 1,2 millones de personas en 2014 (ya que en 2015 tocaba Frankfurt), y Ford no es precisamente una marca de segunda categoría. Ford está entre los cinco principales constructores mundiales.

    Es más, Ford ha invertido dinero en eventos no tan relacionados con la automoción, como el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona o el Consumir Electronics Show (CES) de Las Vegas. Esta marca cree que debe prestar más atención al sector tecnológico, en detrimento del automovilístico, y eso se ha notado incluso en las presentaciones de producto.

    Ya no es nada raro ver a compañeros del sector tecnológico acudir a las presentaciones, fundamentalmente a conocer los gadgets del coche y sus sistemas de infoentretenimiento y conectividad. Las plazas que ocupan dichos compañeros se quitan a los que se dedican a motor. Que alguien me saque de mi error, pero creía que Ford vende coches, y no electrónica de consumo.

    Seguramente es un error no acudir al salón más importante del año, especialmente si no es un problema de liquidez. Fabricantes en un estado financiero mucho más lamentable no han dejado de ir, porque necesitan una visibilidad de cara al público. Ford ya ha comprobado en Japón e Indonesia qué es ser poco relevante en un mercado, pues van a abandonarlos.

    Si Ford genera beneficios, su decisión no resulta comprensible. Somos conocedores de sus planes para reducir gastos y ahorrarse cientos de millones de euros al año... ¿pero, porqué ahora? Ford ha estado perdiendo dinero en Europa varios años, ¿ahora que ganan dinero dejan de ir al Salón de París? ¿Dónde está la lógica?

    Aunque no se presente ningún modelo completamente nuevo, los salones del automóvil son un enorme escaparate en el que exhibirse, no ya solo por la gente que va físicamente, sino por los visitantes virtuales. Marca que no está, marca a la que no se le echa fotos, y marca de la que no se habla.

    Fuente: Automotive News