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    Previo y horarios del Gran Premio dual de Detroit de IndyCar 2021

    La última presencia de los IndyCar en Detroit, cuando los coches aún no tenían Aeroscreen.IndyCar Media

    El exigente circuito de Belle Isle vuelve a poner a prueba la precisión y paciencia de los pilotos tras su forzosa ausencia en 2020.

    Álex Palou llega como líder destacado tras su segundo puesto en la Indy 500, pero con una sanción en parrilla a la espalda.

    Scott Dixon, compañero y rival, ha ganado aquí en tres ocasiones.

    Por primera vez desde 2011, la semana posterior a la disputa de las 500 millas de Indianápolis no contó con un evento de IndyCar. Con la inusual acumulación de carreras en tan breve espacio de tiempo desde el inicio de la temporada el 18 de abril, amén de varias incertidumbres de calendario, se optó por dar un breve respiro a los pilotos y los equipos antes de adentrarse en el ecuador de la temporada. Así pues, todos ellos llegarán con energías renovadas a la doble carrera del Gran Premio de Detroit, en uno de los circuitos más exigentes a nivel físico y técnico de la temporada, y ante un público que por primera vez no tendrá restricciones de aforo ni sanitarias.

    El COVID-19 borró del mapa la fecha el año pasado, por lo que Belle Isle regresa dos años después con todos sus retos intactos. Este circuito semi-urbano, con una longitud aproximada de 3.782 kilómetros, está ubicado en una pequeña isla en la desembocadura del río Detroit en el Lago St. Clair, limítrofe con la frontera de Canadá y la ciudad de Windsor. Aunque guarda un claro parecido con la Île Notre-Dame en la que se celebra desde hace cuatro décadas el Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, ésta isla es natural, y ha servido de parque público desde finales del siglo XIX, mucho antes de su pluriempleo como circuito de carreras a partir de los años 90.

    Tanto novatos como veteranos afrontan la superficie más desafiante del calendario, alternando un asfalto muy bacheado y de notables grietas con zonas de cemento que ofrecen niveles de agarre bastante limitado. Sus ondulantes dos curvas iniciales siempre se cobran alguna víctima cada año, y dan paso a una recta en la que se producen la mayoría de los adelantamientos. Una segunda sección veloz, que transcurre en paralelo al río Detroit, ofrece otra buena oportunidad de adelantamiento antes de una estrecha y revirada sección tipo estadio, que inician una combinación final de curvas en la que no existe margen alguno para el error, aunque sí para el contravolante.

    A falta de saber si Mid-Ohio o Gateway asumirán el hueco dejado por el cancelado evento de Toronto con una segunda carrera, esta es por ahora la única cita del año que asume de por sí ese formato. Se estrenó en ello en 2013 junto a los urbanos de Toronto y Houston, y fue el único en conservarlo desde 2015. A su vez, es la única carrera que se disputa en el estado de Michigan, centro neurálgico del medio oeste americano, y donde aún se añora la presencia de los monoplazas en el Michigan International Speedway. El velocísimo óvalo de dos millas albergó 56 carreras entre 1968 y 2007, incluyendo una popular carrera de 500 millas entre 1981 y 2001.

    Como tal, el Gran Premio de Detroit celebró sus primeras ediciones entre 1982 y 1988 como parte del Mundial de Fórmula 1, en un trazado ubicado alrededor del cuartel general de General Motors, siendo también la única cita estadounidense en sus cuatro últimos años. Al ser reemplazada por otro urbano en Phoenix, la carrera entró de inmediato en el calendario de IndyCar en 1989, y tres años más tarde se trasladó a su ubicación actual, alejado del núcleo urbano. La prueba salió de los calendarios de CART e IndyCar en dos periodos diferentes (2002-2006, 2009-2011) por diversos problemas económicos y logísticos, pero el apoyo de Roger Penske y de Chevrolet han permitido su continuidad en el calendario como "evento de marca". Además, comparte cartel desde 2007 con un evento sprint de prototipos y GTs, encuadrado en la actualidad dentro del campeonato IMSA.

    Con tanta carrera en la última década, son muchos los pilotos que han ganado en Detroit, un requisito que cumplen siete pilotos diferentes de la actual parrilla. Entre ellos no está el vigente ganador de la Indy 500, Hélio Castroneves, quien logró aquí la primera victoria de su carrera y tiene el récord de la prueba con tres triunfos (2000, 2001, 2014). El brasileño no tiene previsto regresar al volante del coche #06 de Shank hasta el mes de agosto (disputará las últimas cinco carreras de rutero del año, como se había acordado inicialmente), y su participación este fin de semana en una cita de la nueva Superstar Racing Xperience descarta incluso su presencia en el recinto, al menos durante la primera carrera.

    La última carrera disputada aquí sirvió para que Scott Dixon igualase en triunfos a Castroneves (2012, 2018 y 2019), y el neozelandés tendrá una buena oportunidad para intentar enjuagar los 36 puntos que le separan del liderato de su compañero Álex Palou. El piloto español, lanzado tras su segundo puesto en la Indy 500, recibirá una penalización de seis posiciones en la parrilla de la primera carrera por un cambio de motor entre los libres del Carb Day y las 500 millas, siendo este además el primer trazado de la temporada en el que nunca ha completado una sola vuelta.

    Will Power venció dos veces en carreras separadas (2014 y 2016), y entre medias logró Sébastien Bourdais dos triunfos consecutivos (2013 y 2014), al igual que un Graham Rahal cuyo doblete de 2017 supone aún su última visita a un Victory Lane. Para Simon Pagenaud, fue la primera de su carrera en 2013, y los campeones americanos Ryan Hunter-Reay (2018) y Josef Newgarden (2019) también saben lo que es vencer aquí. El primero, de hecho, venció en la que era la segunda carrera en IndyCar de Santino Ferrucci, el cual se mantiene este fin de semana en el tercer coche de Rahal con el que acabó sexto en la Indy 500, elevando a 25 el número de competidores.

    Este fin de semana servirá también para estrenar una ligera modificación en el formato de doble carrera a la hora de disputar las dos clasificaciones, que se disputarán los mismos días que las carreras. En ocasiones anteriores, al menos una de las sesiones (o incluso las dos) no pasaban de los dos grupos iniciales de la Ronda 1, separando a los pilotos en puestos pares o impares según el grupo que tuviese el crono más veloz. En esta ocasión, en cada una de las dos clasificaciones se disputará también el Fast 12, que será el que decida la pole position. Como de costumbre en esta clase de eventos, solo habrá una sesión de libres, que verá expandida su duración de 45 a 75 minutos y será la única acción en pista del viernes.

    Sesiones y horarios del 31º Gran Premio de Detroit

    * Horario europeo. La carrera se emitirá en directo a través de Movistar Deportes, con Raúl Benito.

    Fotos: IndyCar Media