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La Indy 500, aplazada al 23 de agosto; IndyCar reestructura su calendario

Los 33 coches de la Indy 500 no verán la bandera verde en mayo por primera vez en los más de 100 años de IndyCar Media

La mítica prueba queda retrasada tres meses, y mantendrá su formato habitual de dos semanas.

El Gran Premio de Indianápolis se disputará el 4 de julio, en la primera cita conjunta de la historia con NASCAR Cup Series.

St. Petersburg regresará para cerrar la temporada en otoño.

La falta de garantías para poder volver a la competición de forma normal en los próximos tres meses debido a la pandemia del coronavirus ha terminado por golpear a la última joya de la Triple Corona que quedaba en pie. Tras el aplazamiento de las 24 horas de Le Mans a septiembre, y la cancelación absoluta del Gran Premio de Mónaco, solo las 500 millas de Indianápolis resistía en su fecha inicialmente prevista, el 24 de mayo. Eso ha cambiado este jueves, en un anuncio de proporciones históricas para la mítica prueba estadounidense.

Por primera vez en toda su historia, y tras 103 ediciones, la Indy 500 no se disputará en mayo, toda vez que IndyCar ha confirmado oficialmente el aplazamiento de la prueba hasta el próximo 23 de agosto, el fin de semana en el que estaba prevista la disputa de la Gateway 300. La mítica carrera, para la que Fernando Alonso anunció su participación este año con McLaren SP, mantendrá el formato convencional de dos semanas, aunque los necesarios reajustes en el calendario del certamen han obligado a eliminar uno de los días de entrenamientos libres.

Las 200 millas de Mid-Ohio, que iban a disputarse el 16 de agosto, se han adelantado una semana para hacer hueco a la carrera, pero los dos días sin competición que han de pasar entre el final de la cita y el inicio de los entrenamientos obliga a que estos comiencen el miércoles. Por tanto, habrá solo tres días dedicados exclusivamente a entrenamientos antes del fin de semana de clasificación, configurando así un "Month of August" que sustituirá de forma excepcional al tradicional "Month of May" si todo va como debe.

«El mes de mayo en Indianápolis es mi momento favorito del año, y estoy tan decepcionado como nuestros fans», ha asegurado Roger Penske en el comunicado. «La salud y seguridad de nuestros participantes y espectadores es nuestra máxima prioridad, y creemos que posponer el evento es la decisión responsable. El fin de semana del Día de los Caídos siempre ha dado a los fans la oportunidad de honrar a los hombres y mujeres que se han sacrificado por nuestra libertad. Este agosto, tendremos también una oportunidad única de honrar las contribuciones y heroismo de nuestros doctores, enfermeros, primeros auxilios y fuerzas de seguridad que sirven en primera línea en la pelea contra el COVID-19».

A su vez, otras pruebas han visto modificada su situación en el calendario, siendo la más llamativa la del Gran Premio de Indianápolis. Tras la cancelación de las cuatro primeras carreras, esta cita debía inaugurar la temporada el 9 de mayo, como parte de las celebraciones de la Indy 500. Ahora, pasará a la historia separada de su hermana mayor, al albergarse el 4 de julio, el día de la Independencia de los Estados Unidos, y en el mismo fin de semana en el que la NASCAR Cup Series compite en el óvalo, siendo esta la primera vez en toda la historia que IndyCar y la principal categoría de la NASCAR coinciden en el mismo circuito el mismo fin de semana.

La oportunidad la provee la decisión tomada hace dos meses de trasladar la carrera del sábado que allí disputa la "segunda división" de NASCAR, la Xfinity Series, del óvalo al circuito mixto en el que IndyCar lleva disputando este Gran Premio desde 2014. Tal y como ha sido desde el inicio de la prueba, el 'Indy GP' tendrá lugar en sábado, aunque en este caso por razones de logística al necesitarse la conversión a la configuración de óvalo para la NASCAR, y la carrera se disputará antes que la de la Xfinity Series.

La otra gran novedad es la posible recuperación del Gran Premio de St. Petersburg, que había quedado inicialmente cancelado debido a las complicaciones logísticas derivadas del tardío aplazamiento de la prueba, a solo dos días de su disputa prevista del 15 de marzo. St. Pete pasará a albergar la última cita de la temporada en una fecha aún por determinar, posterior al 20 de septiembre en el que Laguna Seca iba a poner punto y final a la temporada, y que mantiene a día de hoy.

Las siete citas posteriores a la fecha original de la Indy 500 también mantienen su lugar en el calendario, por lo que la prueba dual de Detroit abriría el telón de la temporada los días 30 y 31 de mayo. Debido a la reubicación de Indianápolis en su fin de semana original, la carrera de Gateway se retrasa una semana al 30 de agosto, y lo propio hará la penúltima carrera en Portland, que pasa del 6 al 13 de septiembre. Con ello, el calendario de IndyCar para 2020 queda compuesto provisionalmente de 14 carreras, a expensas de futuras modificaciones o ampliaciones con más citas dobles además de la de Detroit.

Fotos: IndyCar Media

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