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    Indy 500Hélio Castroneves logra un histórico cuarto triunfo a costa de un imperial Álex Palou

    La experiencia es un grado. Castroneves, que casi dobla en edad a Palou, lo ha demostrado.IndyCar Media

    El piloto brasileño igualó el récord de victorias en la prueba tras adelantar a Palou en la penúltima vuelta.

    El español lideró durante buena parte de la segunda mitad de la carrera, y se quedó a las puertas de un extraordinario triunfo.

    Carrera muy limpia con pocos accidentes, grandes remontadas y el desastre en pits de Scott Dixon.

    Estuvo cerca. Estuvo muy, muy cerca. Más cerca de lo que ningún otro piloto español lo haya estado nunca. Tan cerca como unos pocos metros, unas pocas décimas, unas pocas vueltas. Eso es lo que le ha faltado a Álex Palou para conseguir una histórica victoria en las 500 millas de Indianápolis, en la que era su segunda participación en la prueba, tras haber liderado durante bastantes periodos... pero el Brickyard tenía otros planes. A dos vueltas del final, fue Hélio Castroneves quien se hizo con el liderato, y ya no lo soltó, obteniendo con ello un histórico cuarto triunfo en la prueba.

    El cruel desenlace para el piloto español se produjo tras una carrera muy sólida en la que rodó en octavo lugar en los primeros compases, y fue avanzando posición a posición, parada a parada, hasta situarse líder después de su tercera detención en la vuelta 115. En este preciso instante, su carrera se convirtió en un duelo absoluto con Castroneves, en el que ambos pilotos fueron intercambiando posiciones con cierta periodicidad sin que Pato O'Ward, el hombre que les escoltaba, pudiese hacer gran cosa por falta de velocidad punta.

    En las vueltas finales, el cambio de puestos en cabeza se intensificó. Tras perder el liderato poco antes, Palou lo recuperó a cinco giros del final pese a los cambios de dirección de Castroneves, e intentó aprovechar el rebufo de Felix Rosenqvist para distanciar al brasileño. La estrategia, sin embargo, no funcionó. Castroneves recuperó la punta al inicio de la vuelta 199, y supo aprovechar mejor una nube de pilotos doblados delante suya para impedir cualquier contestación del hombre de Ganassi, cimentando un triunfo histórico.

    A sus 46 años, Castroneves se convierte en el cuarto ganador más veterano de la historia de la prueba, y sus triunfos anteriores de 2001, 2002 y 2009 le permiten igualar a las tres grandes leyendas de las 500 millas: A. J. Foyt (1961, 1964, 1967, 1977), Al Unser (1970, 1971, 1978, 1987) y Rick Mears (1979, 1984, 1988 y 1991). Todo ello, en la Indy 500 más rápida de la historia y con menos abandonos, solo tres. Todo ello, a costa de un Palou que argumentaba tras la carrera que "no podía estar triste con un segundo puesto", pese a que, en efecto, "duele bastante". Es el segundo puesto que nadie quiere, pero el que más puede servir para su futuro.

    El francés Simon Pagenaud, con una metódica carrera, avanzó desde la 26ª posición para terminar tercero por delante de O'Ward y un buen Ed Carpenter al que la estrategia le fastidió en la primera bandera amarilla, tras el accidente de Stefan Wilson en los pits. Fue en ese caution, durante el primer periodo de paradas en boxes, donde se desmoronó la carrera del poleman Scott Dixon, que se quedó sin gasolina mientras los pits estaban cerrados, y que tardó mucho en volver a salir mientras repostaba. Aunque se la jugó a un tardío intento de ahorrar parada, finalmente solo pudo ser 17º.

    Le fue algo mejor a sus compañeros de fila, aunque ninguno fue parte de la conversación final, ya que Colton Herta se desplomó en su stint final por motivos indeterminados, y tanto Rinus VeeKay como Conor Daly, que lideraron buena parte de la mitad de la carrera, terminaron en octava y 13ª posición por errores en los pits y un ritmo insuficiente. A su vez, Graham Rahal podría haber peleado por grandes cosas de no ser por un error en su parada que le mandó al muro en la vuelta 118 cuando se desprendió una rueda de su coche.

    Todo esto jugó a beneficio de pilotos como Santino Ferrucci y Sage Karam, que rascaron grandes posiciones pese a salir muy retrasados, al igual que un Juan Pablo Montoya que demostró que aún hay leña en la hoguera para rascar un top 10. Continuando con su mala suerte perenne en estos últimos dos años, Alexander Rossi sufrió los mismos problemas que Dixon, pero potenciados, perdió una segunda vuelta y terminó en un 29º lugar que compromete muchísimo su temporada.

    Una temporada en la que Palou ha pasado a asumir de nuevo el liderato de la IndyCar, ahora con un margen más sustancial que antaño, y en la que hoy mismo ha confirmado que su lugar como piloto estelar en Ganassi no es algo efímero, sino una circunstancia a la que el resto de la parrilla deberá acostumbrarse. Quién sabe si el piloto español volverá a gozar de una oportunidad tan buena como esta para beber la leche, pero hoy ha tenido que ceder los focos a una victoria histórica en la que ha tenido la fortuna de formar parte.

    RESULTADOS PROVISIONALES DE LA CARRERA

    Fotos: IndyCar Media