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    IndyCarPato O'Ward logra su primera victoria y la de McLaren SP en las 375 millas de Texas

    Pato O'Ward va 'disparado' al segundo lugar de la general tras debutar como vencedorIndyCar Media

    Tras liderar varias carreras sin premio final, el mexicano se impuso a Josef Newgarden para estrenar su casillero de triunfos.

    Pietro Fittipaldi causó en la salida un accidente masivo de nueve coches, entre ellos Alexander Rossi

    Álex Palou acabó séptimo tras una mala segunda parada, tres puestos detrás del líder Scott Dixon

    Han hecho falta numerosos intentos, oportunidades fallidas y una espera efectiva de 11 meses, pero finalmente se puede decir que Pato O'Ward y que el equipo Arrow McLaren SP ya son ganadores en IndyCar. El piloto mexicano logró su ansiado primer triunfo en la categoría al imponerse en las 375 millas de Texas, y brindó a su formación su victoria inaugural desde su asociación con McLaren, habiendo que remontarse a Iowa 2018 (James Hinchcliffe) para encontrar el último triunfo de Sam Schmidt como jefe de equipo. Álex Palou, por su parte, terminó séptimo tras arrancar el evento en primera fila.

    La carrera resultó algo más entretenida que el evento de 300 millas del día anterior, pero su inicio se transformó en un desastre de inmediato, al producirse un accidente en la recta principal en el que se vieron implicados un total de nueve pilotos. Todos ellos, víctimas de un dominó que inició Pietro Fittipaldi desde el 16º lugar, al arrancar antes de tiempo y colisionar con Sébastien Bourdais. El francés se llevó de lado al no menos desafortunado Alexander Rossi, que prolonga otro terrible inicio de año, y Ed Jones colisionó con el desvencijado Fittipaldi, causando a su vez que tanto Ed Carpenter como Tony Kanaan se quedasen encallados por el exterior junto al coche cruzado del brasileño.

    El siguiente detonante de la cascada de choques fue Dalton Kellett, cuyo intento de esquivarlo todo por la hierba fracasó al colisionar de lleno con el coche de su compañero Bourdais. Su máquina se fue hacia dentro a la par que la de Jones se iba hacia fuera, y ambos atraparon por el medio a Conor Daly, cuyo vehículo volcó en el impacto y se dirigió boca abajo hacia la hierba interior antes de desvoltearse ahí. Por fortuna, nadie sufrió ningún tipo de percance físico, y se contabilizaron un total de siete abandonos, con tres equipos al completo (Coyne, Foyt y Carlin) eliminados. Carpenter y Kanaan lograron continuar y hacer reparaciones en boxes, mientras que James Hinchcliffe, que no tuvo colisión directa con nadie, sufrió daños en la suspensión que le dejaron prácticamente fuera de combate todo el día.

    Al relanzarse el evento, este tuvo los dos primeros protagonistas tempranos del día anterior. Sin qualy el día anterior por la lluvia, y merced a su triunfo y recién estrenado liderato, Scott Dixon encabezaba la parrilla, y junto a Palou puso tierra de por medio con cuatro segundos de margen sobre el resto del mundo, liderados por un Jack Harvey que había ganado posición sobre Will Power y O'Ward. De nuevo, adelantar parecía una imposibilidad metafísica a raíz del tramo oscurecido y sin agarre que domina gran parte de las curvas de Texas, condicionando todo a las ventanas de parada. La primera, alrededor de la vuelta 70, no cambió gran cosa, más allá de que Josef Newgarden se ubicase cuarto delante de Power y O'Ward, superando a Harvey en pista seis vueltas después.

    La carrera transcurrió de forma anodina hasta la vuelta 114, cerca de su ecuador, cuando Harvey sufrió un problema en el engranaje de la rueda trasera derecha que incendió sus frenos, del mismo modo que Colton Herta el día anterior. La consiguiente bandera amarilla por restos en pista generó paradas masivas y el primer cambio de paradigma, al perder Palou cuatro posiciones para beneficio de Power, Graham Rahal (séptimo hasta entonces), Newgarden y O'Ward. En la resalida de la vuelta 127 se desataron las hostilidades, con un O'Ward que pasó de quinto a segundo en apenas tres giros. Este avance lo contrarrestó Rahal, escalando al segundo puesto en la vuelta 136 y al liderato entre las vueltas 140 y 152, aprovechando un breve bajón de Dixon por ahorro de gasolina antes de que el neozelandés se la devolviese.

    Palou, mientras, vio su carrera complicarse aún más al perder dos puestos más con un discreto pero efectivo Felix Rosenqvist y con Simon Pagenaud, en un stint en el que los cálculos de gasolina acabaron por dictar el ritmo, generando un trenecito masivo. Llegado el turno de las terceras y últimas paradas, McLaren SP hizo su particular power-play al sacar de boxes a O'Ward por delante de Rahal y Dixon. Por el contrario, en la vuelta 190, Rosenqvist vio arruinado de nuevo su dia por otra pésima parada final, en este caso quedándose sin neumático al salir de los pits. Esto generó un caution justo cuando Newgarden, el que más había alargado su stint, hacía su detención, saltando con ello del quinto lugar de carrera al liderato.

    Las 52 vueltas finales tras la resalida se convirtieron en un duelo 1 vs 1 entre Newgarden y un ambicioso O'Ward que, pese a la cautela de su equipo por la radio, terminó por llevar a cabo su maniobra decisiva al adelantar en la vuelta 225 a su oponente, que se quejaba de falta de potencia en las rectas. Todo México cruzó los dedos en los 23 últimos giros hasta que O'Ward logró finalmente ver la bandera a cuadros, a cuatro días de su 22 cumpleaños. Consiguió con ello ser el noveno triunfador más joven de la historia de IndyCar, y su ansiada oportunidad de pilotar un McLaren MCL35M, algo que Zak Brown le había prometido para los test post-temporada de Abu Dhabi si conseguía una victoria.

    A su vez, O'Ward se convirtió en el primer piloto mexicano en ganar una carrera en más de 16 años desde el venerado Adrián Fernández (3 de octubre de 2004, en Fontana), y en el quinto mexicano de la historia en ganar una carrera, junto a Héctor Rebaque, Michel Jourdain Jr. y Mario Domínguez. Además, logró ser el primer piloto fuera del Team Penske en ganar con un motor Chevrolet desde el triunfo de Dixon de Watkins Glen 2016, cuando Ganassi aún montaba las unidades estadounidenses. En un hecho sin precedentes conocidos en la historia reciente de IndyCar, Team Penske logró un segundo puesto sin victoria por cuarta carrera consecutiva, siendo este el segundo en tres eventos para un Newgarden que empieza a recuperar terreno en la general.

    Un combativo Rahal completó el podio por delante de un Dixon muy perjudicado por la última parada, pero que sigue sumando buenos puntos para ampliar incluso su ventaja en la general a 22 puntos con respecto a su nuevo perseguidor, O'Ward. En quinto lugar concluyó Herta, el gran beneficiado de los incidentes ajenos, de buenas paradas y de un paralelo a tres con Pagenaud y Power que acabó con el australiano en la zona oscura y golpeando ligeramente el muro, incidente que le sacó de nuevo del top 10 para rematar un espantoso fin de semana en cuanto a resultados.

    Con un adelantamiento sobre Scott McLaughlin en la resalida, Álex Palou logró rescatar una séptima posición de un día que se torció algo más de lo esperado, aunque se obtuvieron buenos puntos que le mantienen bien situado, a 26 unidades de la cabeza. El neozelandés de Penske había rodado delante de Pagenaud en la parte baja del top 10 hasta una mala penúltima parada, culminando su jornada por delante de los desapercibidos Rinus VeeKay y Ryan Hunter-Reay. Tras el intenso doble paso por un óvalo del que añoran tiempos (y asfaltos) mejores, IndyCar pone rumbo a otro óvalo para iniciar el Month of May con el Gran Premio de Indianápolis... el próximo 15 de mayo. Esta semana que entra, al fin, toca descanso.

    RESULTADOS finales dE LAS 375 MILLAS DE TEXAS (248 VUELTAS)

    Fotos: IndyCar Media