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    IndyCarGrosjean, tras su primer test: "Tengo que volver al gimnasio, esto es otra cosa"

    El casco especial que los hijos de Grosjean dibujaron a su padre tuvo un digno estrenoIndyCar Media

    El piloto francés acusó la falta de pilotaje desde su accidente al enfrentarse a un coche tan físico como el Dallara IR18.

    Tras 83 vueltas, Grosjean no encontró ninguna limitación derivada de su accidente.

    "Solía ser un gilipollas como compañero, pero ahora me gustaría que fuésemos cordiales"

    Hizo falta quitarse el óxido, sufrir una pequeña salida de pista y compensar su falta de familiaridad con la maquinaria, pero Romain Grosjean consiguió sacar aspectos muy positivos de su debut como piloto de IndyCar, casi tres meses después de su violenta aparición final en un cockpit de Fórmula 1. Todo ello, a pesar de que su mejor tiempo terminó siendo el peor entre los 12 participantes, y de que el piloto francés aún arrastra algunas secuelas de sus quemaduras en las manos.

    La dureza física de un monoplaza de IndyCar es uno de los aspectos que más suelen notar en primera instancia los pilotos procedentes de Fórmula 1, y Grosjean no ha sido menos tras 83 vueltas, más aún con sus circunstancias: «Después de la primera tanda, el bíceps empezó a dolerme un poco, y pensé "OK, OK, esto es otra cosa". Tengo que volver al gimnasio y asegurarme de que mis músculos están en forma. Pero a veces, por mucho que trabajes en el gimnasio, el verdadero reto está dentro del coche.

    «Es sin duda el volante más duro con el que he tenido que lidiar», prosiguió Grosjean. «En las primeras vueltas, mis músculos no estaban muy listos ni a tono para ello. Mejoró al final, y creo que sé exactamente donde tengo que trabajar». Esa falta de familiaridad con las exigencias del coche pudo haber contribuido a su salida de pista en la primera curva del circuito, tras haber completado 14 vueltas con anterioridad. «Me quedé atrapado en la grava. Entré demasiado rápido, y cuando estaba frenando, pisé también el acelerador».

    «En la Fórmula 1 se hace así en una curva rápida, pero aquí hizo que el coche se fuese de atrás, y ahí es cuando estabiliza el coche», añadió el piloto de Dale Coyne Racing. «Ha sido una experiencia de la que aprender. Aquí los errores tienen consecuencias, y has de estar dentro de los límites, algo que siempre disfruto. También he oído que esta es la pista más difícil del año, lo que es bueno para empezar porque tienes una buena base de como va a ser, y ajustar mi entrenamiento. No sabía qué esperar de ello, pero ahora está bastante claro».

    Había quien aún albergaba dudas sobre la aptitud mental de Grosjean y como las secuelas de su accidente podían afectarle, pero este se ha encargado de despejar pronto la situación: «Me he sentido como en casa, sin aprehensión ni nada por el estilo. (La mano) está bastante bien. Tuve un pequeño contravolante inesperado en la última tanda, y eso fue un poco doloroso. Me lo esperaba, sé que aún no está recuperada del todo y que está sensible. Me ha salido una gran ampolla en el pulgar izquierdo; no es bonita, pero se puede pilotar bien. Estaba siendo un poco cuidadoso en algunas curvas, pero en general no ha habido ninguna limitación, no llegué a sentir dolor en el coche. Ponerme y quitarme los guantes sí que es doloroso, así que suelo dejarme puesto el guante izquierdo, y así además protejo la mano del sol».

    Como suele ocurrir con un novato en IndyCar, el programa de Grosjean consistió en aplicar cambios sustanciales en el coche entre tanda y tanda para acostumbrar al piloto al efecto que estos tienen. «Me recordó a cuando subí desde los Formula Renault (2.0) a la Fórmula 3 y la GP2», comentó Grosjean sobre sus sensaciones del Dallara IR18. «El agarre del coche es muy bueno, y es comprensible por qué las carreras son buenas. Supongo que el coche puede pilotarse de forma más acorde a tu estilo de pilotaje, de la forma en la que se frena y gira. Puedes usar diferentes líneas, mientras que en la Fórmula 1 has de estar más ceñido a la línea ideal por como funciona la aerodinámica».

    Grosjean también tuvo una primera toma de contacto con la mayor cercanía y amabilidad de los paddocks americanos respecto a Europa. «Ya he tenido algunas buenas charlas con Sébastien Bourdais, fue fácil porque su pit estaba al lado. Vi también a algunos de los demás pilotos: Takuma Sato también vino, saludé a Simon Pagenaud cuando pilotaba y me lo devolvió... (A Ed Jones) le he contado que solía ser un gilipollas (sic) como compañero, pero ahora que tengo 35 años, me gustaría que fuésemos cordiales. En la pista quieres ganarles, pero creo que si podemos ser amigos fuera de la pista, sería genial. Todo es muy diferente a lo que estoy acostumbrado, sin duda».

    Fotos: IndyCar Media