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El nuevo motor diésel del Mercedes Clase A certifica emisiones de NOx por debajo del límite de RDE y WLTP

La enorme inversión en motores diésel de Mercedes está dando sus frutos. Certificadoras como TÜV y Dekra garantizan que el nuevo motor de cuatro cilindros diésel que ya se ofrece en las nuevas Clase A y la actualizada Clase C rebaja significativamente los límites marcados por el nuevo reglamento de mediciones WLTP y de pruebas de conducción en carretera RDE.

El nuevo Mercedes Clase A se vale de todas las tecnologías de los modelos de lujo para reducir considerablemente las emisiones de óxidos de nitrógeno en su nuevo motor diésel OM608

Con los cada vez más discutidos motores diésel y su limpieza, el grado de cumplimiento que pueden ofrecer en base a la nueva regulación en materia de emisiones contaminantes -y más especialmente de las de óxidos de nitrógeno- Mercedes es de los pocos fabricantes que verían la desaparición de estas opciones mecánicas como un auténtico desastre en la industria del automóvil.

Han sido propios responsables de la marca de la estrella los que han apuntado en esta dirección estando convencidos de que los diésel tienen futuro, al igual que también Ford sigue la estela de los alemanes. La cuestión depende, claramente, de si se tiene intención de dedicar una gran parte de recursos a conseguir esa limpieza necesaria con una inversión de tres mil millones de euros

Y, por la parte de Mercedes, desde luego que sí lo están haciendo trasladando la misma tecnología de los grandes modelos también al nuevo Mercedes Clase A, cuyos motores diésel de nueva generación logran unas emisiones promedio de óxido de nitrógeno (NOx) de entre 40 y 60 mg/km durante muchos miles de kilómetros de conducción en carretera bajo las condiciones del método de medición de Emisiones de conducción real (RDE).

Mercedes prueba la certificación en el cumplimiento del procedimiento de prueba de vehículos ligeros armonizados en todo el mundo WLTP con una medida más realista de consumo y emisiones

Unas cifras que, según el fabricante, se encuentran muy por debajo del límite legal establecido en 168 mg/km -e incluso por debajo del límite de laboratorio de 80 mg/km- gracias a un compacto sistema de pos-tratamiento de los gases de escape colocado más cerca del propio motor y que cuenta con un circuito de recirculación de gases de escape con una válvula EGR de alta y baja presión y a un convertidor de reducción selectiva SCR con AdBlue.

Esta tecnología -que se equipó en el nuevo motor diésel de de cuatro cilindros OM 654 estrenado en el Clase E y próximamente en el nuevo C200 d y el bloque de seis cilindros OM 656 que debutó en el buque insignia, el Clase S (versión S 400 d)- se ha trasladado también al nuevo motor diésel de cuatro cilindros OM 608 que se montará en el nuevo Mercedes Clase A.

Valores que dependen del diámetro de llanta montado en esta versión mecánica

Ola Källenius, responsable de desarrollo de Mercedes, explica que "A bajos niveles de carga del motor, por ejemplo, mientras se conduce despacio, la efectividad del tratamiento posterior de gases de escape puede mejorarse sustancialmente debido a la proximidad del sistema al motor y la gestión de la temperatura del gas de escape, aumentando significativamente la eficacia del sistema en la ciudad".

Nuevo motor diésel de cuatro cilindros OM654 de Mercedes montado en la Clase C y Clase E

Valores certificados por Dekra o TÜV Hessen al realizar una prueba con el renovado Clase C Estate equipado con el nuevo motor diésel de cuatro cilindros y 1.6 litros y con las regulaciones RDE y WLTP actualmente aplicables midiendo emisiones de NOx por debajo de 10 mg/km en el ciclo general, arrancando en frío y en caliente.

Esta rebaja en las emisiones de óxidos de nitrógeno significa que Mercedes no sólo cumple con la exigente norma Euro 6c sino también la Euro 6d-TEMP que entrará en vigor en septiembre de 2019 apuntando a un cambio en los propulsores de la actual treintena de modelos con más de 200 variantes certificándose su validez a esta norma más dura.

Al mismo tiempo, Källenius señala que "hay un margen de mejora muy significativo" y que actualmente sus equipos ya están trabajando en la etapa 2 del ciclo RDE, lo cual supone alcanzar el objetivo de emisiones promedio de NOx de alrededor de 30 mg/km en las pruebas de la segunda etapa en 2020 e, incluso ir más allá y bajar hasta 20 mg/km en siguientes años llevando las pruebas de conducción de RDE no sólo a carretera sino también a la circulación en los trayectos urbanos.

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