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Qué contamina más, ¿un coche diésel o un gasolina?

Qué contamina más, ¿un coche diésel o un gasolina?
Los coches con motor gasolina o diésel siguen siendo mayoritarios en las carreteras.
David Plaza
David Plaza6 min. lectura

En plena cruzada contra los motores de combustión, muchos son los que no pueden acceder aún a un coche eléctrico o cero emisiones. Así pues, ¿qué coches con motor térmico contaminan menos?

Todos los coches que incluyan un motor de combustión están condenados a desaparecer. O, al menos, eso es lo que pretenden las administraciones.

Pero, hasta hace no demasiado, eran los coches diésel los que estaban perseguidos hasta el punto de ser señalados como más contaminantes que los de motor de gasolina. ¿Qué hay de cierto en esto? Es lo que vamos a analizar.

Emisiones de CO₂

Como todos sabemos, un motor gasolina tiende a consumir más combustible que un motor diésel, por lo que ya parte con desventaja.

Más allá de eso, la combustión, es decir, la mezcla de aire y combustible en el interior del cilindro de un motor, genera como resultado dióxido de carbono (CO₂) y óxidos de nitrógeno (NOx), entre otros gases y partículas.

Un diésel emite menos CO₂ y partículas sólidas, pero más NOx

El primero de ellos, el CO₂, es un gas de efecto invernadero que, si bien no es perjudicial para el cuerpo humano, sí provoca un efecto nocivo en el medio ambiente. Esto se debe a que resulta muy complicado de eliminar de la atmósfera, produciendo por ello un calentamiento a medida que crece su concentración en la misma.

Los motores de gasolina emiten un porcentaje superior de CO₂ que los motores diésel. Esto se debe a la composición del combustible, ya que en el caso del diésel hay mayor presencia de átomos de carbono.

Emisiones de NOx

A diferencia del CO₂, los óxidos de nitrógeno sí son bastante perjudiciales para la salud de las personas. Estos se generan a consecuencia de una combustión imperfecta, que en la práctica ocurre siempre en un motor de combustión.

Estas partículas son tóxicas y su alta exposición puede provocar cáncer. También destruye la capa de ozono de la atmósfera y provoca la nube de contaminación tan característica de las ciudades.

Los óxidos de nitrógeno son los causantes de una buena parte de las boinas de contaminación que se generan sobre las ciudades.

Su presencia en los gases resultantes de la combustión aumenta cuando la mezcla es pobre por exceso de oxígeno. Algo que en muchas ocasiones los dispositivos electrónicos de los vehículos fuerzan para reducir el consumo de combustible.

Los NOx, como regla general, están más presentes en los motores diésel, ya que estos alcanzan mayores presiones.

Qué dispositivos tienen los coches para reducir la contaminación

A medida que la Unión Europea y otras administraciones han endurecido sus leyes relativas a las emisiones contaminantes de los vehículos, los fabricantes han tenido que idear dispositivos que les permitan cumplir con ellas. Son los siguientes:

  • Catalizador: su función es la de descomponer los NOx, transformar los hidrocarburos en agua y el monóxido de carbono (CO) en CO₂ a través de una reacción química posible gracias a la elevada temperatura (entre 400 y 800 ºC) a la que circulan los mencionados gases antes y durante el proceso. En los motores de gasolina modernos se utiliza una variante denominada catalizador-acumulador de NOx.
  • Válvula EGR: se encuentra en la práctica totalidad de los vehículos diésel y cada vez es más común encontrarla también en los gasolina. Su función principal es reducir las emisiones de NOx, aunque también genera una reducción de otras partículas contaminantes, hidrocarburos y CO₂.
  • Filtro antipartículas: tiene como cometido reducir en alrededor de un 99% la emisión de partículas sólidas y NOx generados en la combustión de un motor diésel.
  • AdBlue: este es el nombre comercial más conocido de un aditivo que tiene como objetivo producir una reacción química cuyo resultado es la liberación de amoniaco. A su vez, el amoniaco propicia la transformación de los NOx en vapor de agua y nitrógeno libre, que finalmente son expulsados por el escape con el resultado de una reducción considerable de emisiones contaminantes a la atmósfera.

Teniendo en cuenta toda esta información y los datos asociados a los vehículos modernos, podemos decir que, en líneas generales, un coche diésel ofrece mejores cifras en cuanto a emisiones de CO₂ y partículas sólidas, aunque es más contaminante en lo relativo a los óxidos de nitrógeno (NOx).

Es decir, la afirmación de que un coche diésel contamina más que uno de gasolina no es cierta ni puede lanzarse categóricamente. Dependerá mucho del coche en cuestión y de la antigüedad de su mecánica.

Fotos: Freepik