Suiza revienta los mitos: tener coche eléctrico no siempre compensa
La última de un cantón suizo demuestra que ni los países más ricos están dispuestos a sufragar las ayudas a la compra de los coches eléctricos. Un cambio en el impuesto que debería penalizar a los de combustión, ha convertido a los eléctricos en objetos de deseo.

Europa quiere cambiar la movilidad de los ciudadanos, pero dejando en manos de los países miembros las ayudas a la compra de coches eléctricos a pesar de que estos no están por la labor de sufragar esas ayudas. Es inútil pensar que las ayudas a la compra son subvenciones a fondo perdido, las que son por parte de la marca quizás, pero nunca las que el Gobierno central pone por su parte.
De una manera u otra, acabará cobrándola. Por norma, el Gobierno tardará unos años en pedirte que le devuelvas la cantidad que un día te prestó para comprar ese coche eléctrico, o de bajas emisiones que tanto deseabas. Cuando te hayas olvidado de ello y lleves un tiempo disfrutándolo. En esto de las ayudas, hay una cosa clara: sistemas como el nuevo Plan Auto+ de España no es algo de por vida, pues los gobernantes de turno tendrán que encontrar una fórmula que compense esas salidas de dinero en forma de ayudas.

El impuesto de circulación en Suiza que perjudica a los eléctricos
Hay que partir de la base de que Suiza no cuenta con un impuesto de circulación, sino que grava la compra de los coches nuevos con un impuesto federal del 4 %, siendo responsabilidad de los cantones implementar otros. Por ejemplo, algunos optan por eximir de ellos a los que compran coches eléctricos, pero las cosas están cambiando.
Como en el Cantón suizo de San Galo, que ha puesto en marcha un nuevo impuesto de circulación, la principal fuente de ingresos del país, cuya recaudación se destina íntegramente al mantenimiento de las carreteras locales, pero que en los últimos tiempos se ha convertido en un problema. Porque, gran parte de ese dinero se está destinando a ayudas a la compra de coches eléctricos, generando un importante desequilibrio financiero.
El impuesto, que buscaba ser «tecnológicamente neutral», penaliza a los coches eléctricos frente a sus equivalentes de combustión. La reforma en el impuesto, que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026, aplica un sistema de bonificación y recargos en función del peso, potencia y consumo, teniendo en cuenta que el impuesto ahora divide a los coches en categorías de la A a la G.
Las dos primeras letras son las de los coches más eficientes, beneficiándose de un descuento del 25 % o 50 % durante los primeros cuatro años. en cambio, las últimas dos letras, F y G, son las de los menos eficientes, por lo que estos se enfrentan a recargos permanentes, del 12,5 % y del 25 %.
El Cantón de San Galo ha optado por una fórmula que se acabará instaurando en Europa, ningún país subvencionará los coches eléctricos o de bajas emisiones para siempre.
Tener un Golf de gasolina en Suiza sale más barato que un ID.3...
El cálculo del impuesto se basa en la aplicación de un cargo de unos 195 euros por cada 1.000 kilos de peso, a lo que se suma alrededor de 1,40 € por kW de potencia y después, según el nivel de consumo eficiencia, se ajusta el importe final con un descuento o un recargo. Así, el impuesto a pagar por algunos coches de combustión y eléctricos llaman tanto la atención, como que algunos de determinadas categorías, con el tiempo, acabarán pagando más que un coche de gasolina.
Aquí puedes ver cuánto costaría el impuesto de tu coche, pero basta echar un vistazo a una serie de ejemplos de esta paradoja fiscal. El impuesto de circulación de un Golf de gasolina en San Galo asciende a 377 euros, mientras que el de un ID.3 sale por 395 euros, mientras mantiene una reducción del 25 %. Pasados los cuatro años, este coste se dispara. Otro ejemplo es el del FIAT 500. Si es eléctrico, el impuesto a pagar es de sólo 176 euros, frente a los 185 euros de la versión híbrida. Pero, ojo, que el eléctrico pagará 348 euros a partir del quinto año...
Está claro que el peso de las baterías seguirá penalizando a los coches eléctricos durante mucho tiempo, como también que ningún país está dispuesto a renunciar a una fuente de ingresos tan importante como el impuesto de circulación, ni tampoco a repartir descuentos a la compra de coches eléctricos. Pero, el problema que tendrán los habitantes de este Cantón cuando se acabe el descuento será terrible...
