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    Vender tu coche particular: así debes hacerlo para que salga bien

    La venta de nuestro coche puede resultar plenamente satisfactoria si se hace bien.Pixabay

    A la hora de vender nuestro coche particular, muchos son los aspectos que debemos tener en cuenta si queremos que la operación sea un éxito. En las siguientes líneas vamos a repasar todos ellos, así como algunos consejos útiles.

    Si anteriormente hablábamos sobre qué debemos tener en cuenta a la hora de adquirir un vehículo de segunda mano, hoy nos preguntamos cuáles son los pasos imprescindibles para vender nuestro coche satisfactoriamente y con seguridad para nosotros y para nuestro comprador.

    No cabe duda de que la mejor estrategia a seguir en la venta de nuestro coche es la transparencia, tanto a la hora de presentar nuestro vehículo, como en el momento de pedir a los posibles compradores documentación y garantías. Empecemos por el principio.

    En Motor.es te ofrecemos las herramientas necesarias para este proceso

    Si hemos decidido vender nuestro coche, habremos tenido en cuenta todas las opciones: entregarlo como parte del pago de un nuevo vehículo en un concesionario es un trámite rápido y sencillo, aunque económicamente hablando, puede no resultar tan ventajoso como otras posibilidades. Otra opción atractiva es entregarlo a una empresa especializada en la compraventa de coches de segunda mano.

    La gran mayoría tiene un sistema de tasación online que facilita el cribado de las más interesantes. Además de las ventajas mencionadas, con estas dos opciones, no tendrás que preocuparte por el papeleo en Hacienda, Dirección General de Tráfico ni ningún otro trámite, y esto las convierte en grandes candidatas a ser las elegidas. Pero la que nos ocupa hoy es la tercera: vender nuestro coche directamente usando nuestros medios.

    Poner precio a nuestro coche

    Es el primer paso que debemos dar en el camino de la venta de un vehículo. La forma de hacerlo es informarnos en Internet sobre el precio que tienen otros coches iguales al nuestro. No sólo en la marca y el modelo, pues cuentan también el color -algunos son más demandados que otros-, el número de puertas, el año de matriculación, la conservación y, por supuesto, la potencia y el kilometraje. En definitiva, cuantas más similitudes encontremos, más real será el reflejo que recibamos sobre el precio de los coches que vemos anunciados.

    Un aspecto impecable ayudará a ofrecer una mejor impresión al vendedor.

    También pesará en nuestro proceso de venta, la oferta que de ese vehículo en concreto haya en el mercado: a más oferta, menor precio y más tiempo tardaremos en vender. La paciencia es un factor clave si lo que buscamos es sacar un rendimiento óptimo.

    En Motor.es te ofrecemos las herramientas necesarias para este proceso, ya que puedes tasar online tu vehículo y también comparar y valorar el estado del mercado de coches de segunda mano.

    Preparación del coche para su venta

    Nuestro coche aún no está listo para que los posibles compradores lo vean, debemos sacar su mejor perfil y resaltar sus virtudes. Es, en cierto modo, un proceso de alistamiento. Si la carrocería tiene imperfecciones, rayaduras o abolladuras, empezaremos por dar un parte al seguro para su reparación o, incluso, pintar el vehículo completo. Aquí nos podemos encontrar con una penalización de la aseguradora, así que, una vez que tengamos la información sobre qué puede suponer dicha penalización, estudiaremos las ventajas de hacerlo o no. En otras palabras, si nuestro coche se venderá mejor, más rápido y por mejor precio, compensando así la multa de la empresa de seguros.

    El pulido de los faros es otro de los puntos que mejor cara pueden poner a un coche recién pintado (todo lo que hagamos por mejorar su aspecto debe justificarse en base al precio de venta, por supuesto). Y de vital importancia será poner atención a la limpieza a fondo del interior del habitáculo. Este espacio se percibe como el más cercano físicamente para el comprador. Debe aparecer limpio, neutro (evitaremos adornos, pegatinas, fundas de colores, escudos, muñecos o cualquier elemento que pueda llamar la atención) y cuidaremos en concreto, el olor.

    Si somos fumadores habituales, lo mejor es llevar el coche a un especialista de limpieza de vehículos para eliminar el olor y las posibles manchas provocadas por el tabaco en la tapicería. Hasta aquí lo que el ojo puede apreciar con un primer vistazo.

    Pero nuestro mecánico de confianza puede ser de mucha ayuda sin que ello se traduzca en una factura astronómica. Por ejemplo, ajustar tornillos puede reducir los ruidos que se perciben en el habitáculo cuando un posible comprador pruebe el coche. Revisar manguitos, apretar abrazaderas o limpiar el motor exteriormente pueden influir en la impresión que se lleve el interesado y traducirse en una mejor venta.

    Anunciar el vehículo

    Aquí seremos cuidadosos. Con nuestro coche recién pintado y lavado, elegiremos un entorno para hacerle un buen ‘book’ de fotos. Mejor con una cámara que aporte calidad a las imágenes, que haremos en cantidad -más tarde tendremos tiempo de descartar las que sean menos atractivas- desde todos los ángulos posibles: laterales y angulares, frontales, traseras, superiores, puertas abiertas, cerradas... Es importante tapar la matrícula antes de hacer las fotos o editar las mismas para evitar que el vehículo pueda identificarse. Haremos también múltiples fotografías del interior del habitáculo y maletero, moviendo y abatiendo los asientos para enseñar los espacios disponibles.

    La venta online de nuestro coche de segunda mano es uno de los métodos más cómodos y eficientes.

    Un buen anuncio debe contar con muchas imágenes, pero también con todos los detalles técnicos importantes: modelo, terminación, cilindrada, extras, año de matriculación, kilometraje, etc. También añadiremos detalles sobre los cuidados que ha recibido el coche y qué tipo de uso le hemos dado: la predominancia de ciudad frente a carretera, por ejemplo, indica que el coche ha sufrido un uso intensivo a pesar de su menor kilometraje.

    No debemos tener miedo a dar información, pero lo haremos con precisión, sin extendernos más allá de las palabras necesarias y, sobre todo, sin facilitar detalles que permitan la identificación personal o del vehículo. Mantendremos el anuncio actualizado, e incluso será buena idea retirarlo durante unos días de las redes cuando veamos que baja el visionado.

    Filtrar posibles compradores

    Mientras esperamos a que los primeros interesados contacten con nosotros, podemos recopilar todas las facturas de reparaciones y cambio de piezas de desgaste que tengamos, así como el libro de garantía y resto de documentación que acredite el estado del vehículo. Preparemos también un documento en el que se especifique claramente el estado del coche. Comentábamos al principio que la transparencia es el pilar fundamental para que la venta de un vehículo no se convierta en una pesadilla y es que el vendedor está obligado por ley a responder de los vicios ocultos del vehículo durante 6 meses a partir de la venta.

    La misma transparencia debemos esperar y exigir a nuestros compradores una vez que contacten con nosotros. Explorar sus intenciones reales de compra, si ya han visto y probado otros vehículos o el plazo que barajan para llevar a cabo la compra final nos aportará información sobre la fiabilidad de dar el siguiente paso.

    Enseñar el coche

    Un comprador interesado siempre querrá ver el coche y, en la mayoría de los casos, probarlo. Una buena idea es quedar con él en un lugar público, dejando constancia a alguien de confianza del lugar donde vamos a estar, el tiempo estimado y estar localizable durante ese tiempo. Si fuese necesario, podemos ir acompañados a la cita.

    Además de inspeccionar el vehículo externa e interiormente, así como las ruedas o el espacio del capó, es el momento de hablar al posible comprador de los aspectos positivos de nuestro coche, así como de otros pormenores. Si, por ejemplo, es necesario cambiar la correa de distribución, los neumáticos u otra pieza de desgaste, es el momento de decírselo.

    Un interior impecable nos hará ganar muchos puntos a la hora de vender el coche.

    También puede querer probar el coche para conocerlo más a fondo y tomar una decisión. Nos aseguraremos de que tiene el carné de conducir vigente y le acompañaremos en la prueba, bien como conductor o como copiloto. Para probar el comportamiento de un coche no se requiere un trayecto largo, pero sí puede solicitar hacer un trayecto que permita más velocidad (como una autovía), y otro más lento, transitar por calles empinadas o realizar maniobras que el día a día pide al coche.

    Ya tenemos comprador, ¿y ahora qué?

    Es el momento de elegir el comodín de la gestoría, que se encargará de realizar todos los trámites burocráticos imprescindibles de manera que ninguna de las partes -comprador y vendedor-, pueda quedar desamparada por un error u omisión sin mala intención. En ese caso, deberemos haber concertado con la misma el servicio y pedir cita para la firma, acudiendo ambas partes en ese momento en el que, además de firmar la documentación, se suele llevar a cabo el pago del importe acordado y la entrega de llaves (y mandos).

    También podemos llevar a cabo los trámites por nuestra cuenta. Para ello, lo primero que necesitamos es un contrato de compraventa donde aparezcan pormenorizados todos los detalles del vehículo, el estado del mismo, los datos del comprador y vendedor, la fecha, lugar y hora en que se firma y se entrega el coche.

    También los documentos relacionados que se adjuntan, el medio de pago (elegiremos preferentemente transferencia bancaria con entrega de justificante a la recogida de las llaves del coche por parte del comprador). Algunas fotografías del vehículo en el momento de la entrega nos ayudarán a justificar el estado del mismo en caso necesario. Deberá acompañarse de la ficha técnica del coche, el permiso de circulación, el DNI de ambas partes y la declaración de transmisión de vehículos usados.

    Esta venta está sujeta al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (que deberá pagar el comprador), pero será obligación del vendedor notificar a la Dirección General de Tráfico el cambio de titularidad y el pago de la tasa correspondiente antes de que pasen 10 días de la fecha efectiva de la venta. Para llevar a cabo esta gestión, el comprador deberá entregar al vendedor el justificante del pago de ITP, ya que éste deberá aportarlo junto con el resto de documentación.

    En definitiva, vender nuestro coche usado conlleva cierta complejidad y debemos tener varios aspectos en cuenta, especialmente si queremos encargarnos de todo por nuestra cuenta. Pero, si en algún momento das el paso, no dudes en aprovechar todos los servicios que te ofrecemos en Motor.es. ¡No te arrepentirás!

    Fotos: Pixabay